Viernes, 07 de Mayo 2021
Deportes | Los privilegios para un futbolista profesional terminan a su retiro

La vida después de colgar los botines

Mientras están en activo disfrutan de muchos beneficios, pero una vez que dejan el balompié se enfrentan a una realidad que para algunos es difícil de encarar

Por: EL INFORMADOR

Destacan la importancia de invertir en algún proyecto antes de decirle adiós al deporte. ESPECIAL /

Destacan la importancia de invertir en algún proyecto antes de decirle adiós al deporte. ESPECIAL /

GUADALAJARA, JALISCO (09/NOV/2016).- Salir de esa burbuja no es fácil. Privilegios, autógrafos, fotos, y sobre todo, el dinero que llegaba por cascadas. Todo eso termina para un futbolista profesional en cuanto anuncia su retiro.

Pero a diferencia del ámbito laboral común y corriente, el gremio de los futbolistas enfrenta algo único: muchos ni siquiera cumplieron los 40 años y ya son oficialmente desempleados.

Por supuesto hay la creencia de que con los sueldos que perciben los futbolistas profesionales, la vida después del retiro es sencilla. “Por más que te administres y guardes, conforme pasa el tiempo igual se va acabando, uno tiene que seguir siendo productivo para mantener un nivel de vida”, corrige Javier el “Zully” Ledesma, ex portero titular de las Chivas por más de 10 años.

Falta de preparación académica, malas decisiones, inversiones poco adecuadas, pero sobre todo la dificultad de afrontar una nueva realidad, son cuestiones que abofetean a los jugadores de futbol cuando se miran de frente al retiro.

Los grandes cheques dejarán de llegar mes con mes y ahora sí, el ex futbolista sabrá si hizo bien o mal con todo lo que ganó durante su carrera. “Es una transición difícil, no es fácil asimilarlo, tienes que prepararte mentalmente y la verdad no es así”, admite Misael Espinoza, ex atacante de equipos como Chivas y Monterrey. “Cuando eres jugador piensas que vas a ser eterno, como si te pudieras retirar de 50 años, vamos, ni siquiera tomas el curso de entrenador, queremos hacer todo cuando ya estamos retirados: hacer el curso, buscar chamba como entrenador o directivo”.

Camilo Romero, otro ex jugador del Guadalajara, va más allá, pues no es sólo la cuestión económica la nueva realidad del ex futbolista. “Es un día muy triste el día después del retiro, la verdad a mí me costó un año que me cayera el veinte. Es abrir los ojos y ver que ya no tienes nada que hacer y que incluso la gente ya no te ve igual, que ya tienes que hacer las filas del banco, que el estacionamiento ya no te lo dejan, que no te pasan cuando el restaurante está lleno, es decir, pierdes privilegios que cuando estás en activo no alcanzas a entender. Antes te gritaban desde lejos, ahora afuera de tu casa nadie te saluda. Esa transición es muy complicada”.

Para Damián Álvarez, quien tuvo el privilegio de jugar en Guadalajara y América, el resumen es muy sencillo: “Uno como futbolista vive en una nube que es padrísima, sinceramente, lo que vives como futbolista es envidiable, pero es eso, una nube”.

Pocas oportunidades

Con escasa o nula preparación académica, los ex jugadores tienen al futbol casi siempre como única alternativa para continuar en el mundo laboral.

Sin embargo, ya en esas alturas, el futbol no tiene para todos. “Yo soy técnico, quiero dirigir pero no es fácil, está muy competido y no es fácil irte a la provincia a dirigir por ocho o 10 mil pesos, por eso no hay grandes futbolistas dirigiendo en Liga de Ascenso, Segunda o Tercera (División)”, cuenta el ex lateral del América, Isaac Terrazas.

Misael Espinoza señala lo cerrado que es el medio para los ex jugadores. “En este tiempo que tengo retirado te puedo decir que ninguno de los tantos y tantos compañeros con los que jugué, con los que hice buenas amistades, me ha invitado a trabajar con ellos, y eso que me paso horas hablando con algunos que son entrenadores o directivos, y ninguno, ni por error siquiera pregunta que qué estoy haciendo. Yo tengo 10 años que me retiré y créeme que se me fue rapidísimo. Son tiempos difíciles, con mucha competencia para lo que quieras hacer, entrenador, directivo, promotor, trabajar en los medios; con otra cuestión, los que están dentro hacen sus negocios y no dejan entrar a nadie”.

En tanto, Terrazas concluye: “El futbol es una maravillosa mentira; son ocho años, cuando mucho 12, y no todos son con contratos buenos. Por eso cuando termina tu carrera ahí vienen los golpes, es cuando conoces a la gente”.

LAS FRASES

“Tengo muchos ex compañeros que se asesoraron antes de retirarse y tienen su dinero muy bien invertido; pero otros no se administran y al dejar el futbol no tienen nada”.

Damián Álvarez

“Eso (del retiro) es un detalle que a muchos nos pega, de repente te preguntas ¿y ahora
qué hago?”

Javier “Zully” Ledesma

“Lo ideal sería prepararte cuatro o tres años antes de retirarte, para cuando llegue ese momento ya sepas qué vas a hacer”.

Misael Espinoza

“(Tras retirarme) pensé que por ser Camilo Romero iban a tocar a mi puerta para ofrecerme trabajo, cuando la realidad te indica que nadie te invita”.

Camilo Romero

LA VOZ DEL EXPERTO
Luis Carlos Vázquez Vidrio (Psicoanalista)

Un futbolista sobresaliente puede obtener considerable riqueza como profesional y, además de ventajas materiales, conquistar un satisfactorio reconocimiento público, un auténtico “culto al héroe”. Incluso jugadores que no alcanzan estatura de ídolos de multitudes llegan a gozar de privilegios cotidianos no accesibles a ciudadanos comunes. La fascinación colectiva de que es objeto el futbol y el poder descomunal que se concentra en los medios publicitarios les otorga un estatus que parece encapsularlos en una vida irreal.

Isaac Terrazas lo ilustra con crudeza: “el futbol es una maravillosa mentira”; para concluir que “la vida empieza después de jugar futbol”. Si tomamos como muestra las declaraciones de cinco ex jugadores acerca de su retiro del futbol profesional, esto les representa un fuerte golpe psicológico. Nos comparten que de súbito se preguntan: “¿Y ahora qué hago?”; hasta la dolorosa sensación de que “al dejar el futbol no tienen nada”.

Abandonar la cancha les produce un terrible desencanto, pues pierden privilegios cotidianos y reconocimiento de que disfrutaban. La ficción en que viven en activo se observa en las prerrogativas que añora Camilo Romero, como no hacer fila en el banco, es decir, la ilusión de que ellos no tienen que ceñirse a límites, que brincarse normas es “natural” a su condición de futbolistas.

El duelo es la reacción psicológica frente a cualquier pérdida significativa, en este caso la de una actividad que les resultaba no sólo placentera sino que les procuraba prestigio social. Pero es notable el sentimiento de desamparo que fuera de las canchas transmite un considerable número de ex futbolistas; no ha de ser casual que muchos de ellos se resistan a asumir la pérdida y se aferren a continuar en el futbol sea como entrenadores o directivos. Parecería que el proceso formativo del futbolista, las fuerzas básicas de los clubes, los somete por completo a la lucha por el éxito deportivo y económico, pero no los provee de herramientas para enfrentar la vida que empieza “después de jugar futbol”.

TESTIMONIOS

• Javier “Zully” Ledesma

Pocos pueden presumir de permanecer en la portería del Guadalajara por más de 12 años, en dos periodos distintos.

El “Zully” sí puede jactarse de ello, pero ni así, siendo uno de los porteros top de su época, puede sentarse en sus laureles a vivir de sus rentas.

“Me fue bien, creo que me pudo haber ido mejor pero estoy tranquilo conmigo mismo. El futbol fue recíproco, me pidió, me exigió, pero también me premió, me recompensó. Ahora, uno tiene que seguir siendo productivo para mantener un nivel de vida, y también tienes que aprender a vivir de acuerdo a tus nuevas circunstancias”.

Ledesma Velasco jugó en los ochenta, una época en la que no había los sueldos estratosféricos que hoy se ganan en el futbol mexicano, amén de que, asegura, nunca fue de los mejores pagados de su equipo. “Yo creo que no fueron grandes contratos, nunca pensé ‘acabo de hacer el contrato de mi vida’, fui muy discreto en ese aspecto, no eran exorbitantes, dentro de lo que se manejaba en Chivas nunca estuve entre los mejores, creo que más bien a la mitad”.

Al cuestionársele sobre cómo es la vida después del retiro, señaló: “Es difícil, siempre se extraña la vida del futbolista, debes estar muy bien preparado para cuando uno ya no está en el pandero. Quizá al día siguiente no te das cuenta, pero cuando ves el periódico y te das cuenta de que ya va a empezar el torneo y que tú estás fuera, ahí es cuando uno dice ‘híjole, quisiera seguir ahí’”.

• Damián Álvarez

Más de 15 equipos fueron los que Damián Álvarez defendió en sus 17 años de trayectoria.

Álvarez Arcos jugó para los tres equipos que Guadalajara tuvo durante mucho tiempo en Primera División: Atlas, donde empezó su carrera, Chivas y Tecos.

También jugó para el América y fue de los primeros futbolistas mexicanos en jugar en la MLS. Hoy, Damián de lo único de que se arrepiente es de no moverse antes de su retiro, para tener bien definido qué iba a hacer cuando colgara los botines. “Somos muchos los que nos vamos retirando y no todos encontramos cabida en el futbol, yo por ejemplo no he hecho mi curso de entrenador”.

“En mi caso me retiré joven, iba a cumplir 32 años y andaba de equipo en equipo, no tenía una estabilidad, un arraigo, y los sueldos iban disminuyendo. Yo creo que no fue la decisión más adecuada porque pude haber jugado unos años más, pero lo hice y no hubo marcha atrás”.

Damián vive en una colonia de clase media alta, sin los lujos de cuando jugaba futbol. “Muchas veces dejas ir oportunidades de estar mucho mejor, pero para eso tienes tus casas, tus inversiones y el futbolista es como todo el mundo, hay que trabajar, porque si no, lo que tengas, mucho o poco, llega un momento en que se acaba”.

Asegura que la clave después del retiro es “adaptarte a tu nueva realidad. Cuando eres futbolista te acostumbras a gastar como ganas, se te hace fácil ir al centro comercial y comprarte la cartera más cara porque no lo sientes (el gasto) en ese momento”.

• Isaac Terrazas

Catorce años de carrera avalan a Isaac Terrazas, quien en su tiempo fue seleccionado nacional y uno de los mejores laterales derecho del futbol mexicano.

Terrazas García jugó nueve años en el América, dos en el Irapuato y tres en Veracruz, además de un breve paso por la Primera A.

Para el ex futbolista del América, salir de la burbuja del futbolista profesional no es sencillo. “La vida empieza después de jugar futbol, tengo esa experiencia. Cuando juegas futbol no te das cuenta de muchas cosas. Te lo digo con conocimiento de causa: hay pocos jugadores bien pagados, acaso un 10% de los futbolistas de la Liga, los demás ganamos bien, pero no como para vivir el resto de tus días sin hacer nada, ahí es donde es muy importante estar bien asesorados”.

Para Terrazas, “no es fácil acostumbrarte a que ya no estás en el medio. De verdad que es el día para el que menos te preparas y no es fácil asimilarlo. Ahí es cuando tus buenas decisiones durante tu carrera te rescatan”.

Isaac asegura que le costó trabajo, pero que ahora entiende perfectamente su nueva realidad. “Ahora mi regla es que si entran 10 (pesos), nada más gasto ocho. Antes entraban 100 (pesos) y gastaba 110 porque sabía que iban a entrar otros 110. Tiraba rostro (dice entre risas)”.

El ex jugador de las Águilas tiene una empresa de lámina acanalada y propiedades que le dejan dinero por rentarlas.

CASOS DRAMÁTICOS

• Christian Vieri
El atacante, seleccionado nacional italiano, saltó a la fama últimamente cuando dio a conocer que necesitaba trabajo de entrenador para saldar sus deudas. Se dice que el “Toro” dilapidó una fortuna de 17 millones de euros en alcohol y mujeres, pero sobre todo en su tercer vicio: el póker.

• Salvador Cabañas
Seleccionado nacional paraguayo, ídolo en América y listo para emigrar al Manchester United, el guaraní recibió un disparo en la cabeza en una discoteca y a partir de ahí todo se derrumbó. Tras perder a manos de su ex esposa casi todo lo que tenía, Cabañas trabaja en la panadería de su padre.

• George Best
Uno de los mejores jugadores ingleses de la historia. Famoso por su clase para jugar, pero también por frases como “en 1969 dejé las mujeres y el alcohol; fueron los peores 20 minutos de mi vida”, o “he gastado mucho dinero en alcohol, mujeres y carros; lo demás lo he despilfarrado”. No es difícil deducir que cuando falleció, en 2005, estaba en la ruina.

• Andreas Brehme
Un gol suyo le dio a Alemania la Copa del Mundo de 1990. Hoy, a sus 53 años, el ex jugador alemán vive en la pobreza tras quedarse sin trabajo en el Stuttgart hace ocho años. Andreas no volvió a buscar empleo que no fuera dentro del futbol y desde entonces sólo acumula deudas en su país.

• Hernán el “Indio” Castro
Este futbolista chileno que jugara para el Morelia del “Fantasma” Figueroa, saltó a la fama hace poco tras darse a conocer sus nuevas condiciones de vida. El alcohol, la fiesta en exceso y las mujeres, tienen al “Indio” viviendo en un basurero de Santiago, durmiendo a la intemperie y con cinco perros como única compañía.

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