GUADALAJARA, JALISCO (18/ABR/2017).- Sin importar el parámetro que se quiera medir, es claro que en los últimos años la Liga italiana ha cedido terreno ante los otros tres grandes campeonatos del mundo (España, Inglaterra y Alemania), que cuentan con estadios de más reciente construcción, una mayor cantidad de espectadores y más logros deportivos a nivel internacional. Sin embargo, hay un rubro en el que el “Calcio” es todavía un referente, y para comprobarlo basta observar las clasificaciones de las cuatro grandes Ligas europeas, comandadas en tres casos por entrenadores italianos (todos ellos con al menos cuatro puntos de ventaja sobre el segundo lugar) y en un caso por un director técnico que tiene un fuerte vínculo futbolístico con Italia.“Los entrenadores italianos tienen un conocimiento técnico-táctico que es implícito en ellos: deriva de nuestra historia y nuestra cultura”, dice a EL INFORMADOR Renzo Ulivieri, quien acaba de ser nombrado vicepresidente de la Federación Italiana de Futbol y que al momento de la entrevista era director de la escuela de entrenadores de ese organismo. Ver el pensamiento táctico de los entrenadores italianos como un producto de la historia de su país no es exagerado: la táctica como necesidad no sólo de esparcimiento, sino de sobrevivencia, atraviesa toda la historia italiana, desde la organización de las legiones militares romanas, hasta el Renacimiento, cuando Italia estaba dividida en ciudades-reino que se declaraban la guerra constantemente.La línea que guía el pensamiento táctico italiano es asegurarse antes que nada de no ser vulnerado. El ejército de la Roma imperial usaba frecuentemente una formación llamada “Testudo” (tortuga), que consistía en hacer avanzar a los soldados con los escudos sobre sus cabezas, formando una especie de caparazón protector. “La Patria se debe defender o con la ignominia o con la gloria”, advertía Maquiavelo en el siglo XVI. Ya en el siglo XX, en 1982, el entrenador de la Selección italiana, Enzo Bearzot, dijo a sus jugadores antes del partido en que los “azzurri” se coronaron campeones del mundo, “primero: no reciban gol. Segundo: es imperativo ganar. Tercero: no hay un tercer punto porque los dos primeros ya lo han dicho todo”.Los entrenadores italianos crecen en una cultura que les enseña que la táctica es esencial en cualquier empresa de la vida, y el futbol, el deporte nacional, no puede ser la excepción. “Desde los periodistas a los aficionados, los partidos son narrados y vistos con un ojo particularmente atento: la crítica es profunda y analiza a conciencia todos los detalles”, afirma Ulivieri, quien en su etapa como entrenador estuvo a cargo, entre otros, de la Fiorentina y la Sampdoria.Es tanta la pasión en Italia por los aspectos más técnicos y tácticos del juego que la Gazzetta dello Sport, el más grande diario deportivo del país, dedica cada semana una página entera a analizar la que es llamada “La Perla”, la mejor jugada de la última fecha de la Serie A. “El ‘credo’ italiano sigue siendo ‘primero no recibir gol’”, dice Alex Frosio, el periodista encargado de elegir y escribir cada semana “La Perla”. “Hay una aplicación desconocida en el resto del mundo en el buscar soluciones para anular al adversario”, afirma.Además, los entrenadores italianos “son capaces de hacer jugar a sus equipos en todos los modos, con todos los sistemas de juego”, afirma, un juicio con el que Renzo Ulivieri concuerda: “El entrenador italiano tiene una prerrogativa fundamental, que lo hace estar a la vanguardia: la flexibilidad táctica. El entrenador italiano sabe cambiar, ya sea de partido a partido que dentro de un mismo juego”.CHELSEA Antonio Conte, la obsesión por la victoriaTal como Ancelotti y Allegri, el actual técnico del Chelsea tiene orígenes humildes. Tan humildes que su primer transferencia, del equipo que dirigía su padre a las fuerzas juveniles del Lecce, fue pagado con ocho balones de futbol usados.Desde entonces el valor de Conte ha aumentado sin cesar. Como jugador su talento lo lleva del Lecce a la Juventus, con la que se retirará en 2004 después de estar bajo de una auténtica escuela de entrenadores italianos: Giovanni Trappatoni, Marcello Lippi y Carlo Ancelotti.Apenas un año después del retiro, Conte ya es auxiliar técnico con el Siena. Pasa al Arezzo y después al Bari, al que asciende de Serie B a Serie A, proeza que repetirá con el Siena después de un breve paso por el Atalanta.Después de dos ascensos, Conte está listo para un gran club en Serie A. La Juventus, con olfato siempre impecable, contrata a su ex capitán, que corresponde consiguiendo tres campeonatos de Italia usando una formación 3-5-2 que el entrenador también empleará cuando guiará por un corto periodo a la Selección italiana.En 2016 llega la oportunidad de dirigir en el extranjero: Conte pasa al Chelsea. A mitad del campeonato cambia su inoxidable 3-5-2 por un 3-4-3 con el que los Blues vuelan a la cima de la Premier League, que comandan con cuatro puntos de ventaja sobre el Tottenham.Además de la flexibilidad táctica, la obsesión con la victoria es otra de las características eminentemente italianas de Conte, quien ha definido las derrotas como “muertes” de las cuales sólo es posible reponerse venciendo el partido siguiente. Quien lo conoce bromea (pero sólo a medias) diciendo que ni siquiera la calvicie ha logrado derrotarlo, pues ahora presume una cabellera que podría ser envidia de algunos jugadores.BAYERN MUNICH Carlo Ancelotti, el normal fuera de serieAncelotti es tan jovial que en Italia es conocido con el diminutivo “Carletto”. Lo llaman también “el normal fuera de serie”. Efectivamente, viendo a ese señor de orígenes campesinos, más bien rechoncho y con un amor declarado por la comida (especialmente los “tortellini”) uno tiene la impresión de estar ante una persona normal. Sólo que por lo general las personas normales no han ganado títulos dirigiendo a equipos de futbol en cuatro países diferentes y —sobre todo— no ostentan el récord de más Ligas de Campeones ganadas como entrenador (tres, marca compartida con el inglés Robert Paisley).Ancelotti tuvo una carrera distinguida como mediocampista defendiendo las camisetas de Parma, Roma y Milan. En ese último equipo es dirigido por el legendario Arrigo Sacchi, que se convierte en su maestro.Ancelotti comienza a navegar a solas con la Reggiana, a la cual lleva al ascenso de la Serie B a la Serie A. Después pasa al Parma, equipo con el que obtiene resultados notables, aunque sin ganar el título. La eficiencia de Ancelotti atrae la mirada siempre sagaz de la Juventus, que lo contrata, pero los resultados no lo acompañan.Su llegada al Milan comenzó con una llamada peculiar. “Hola, soy Silvio Berlusconi y quiero ganarlo todo”, dijo al teléfono el ex dueño del equipo “rossonero” y Ancelotti cumplió: ganó el campeonato italiano, la Champions League, dos Súper Copas de la UEFA, y un Mundial de clubes.Pasa al Chelsea, al París Saint-Germain y después al Real Madrid. Con todos los equipos obtiene trofeos importantes.Desde finales de 2015 dirige al Bayern Munich con el que pelea por la Champions League, además de encabezar la Bundesliga con ocho puntos de ventaja sobre el Leipzig.JUVENTUS Massimiliano Allegri, duro como un escolloAllegri guía la clasificación de la Serie A con la Juventus, club con el que ya ha sido campeón en dos ocasiones. Nació en Livorno, una ciudad de mar, y hasta el día de hoy se identifica con los escollos duros y ásperos de la playa donde pasó los veranos de su adolescencia. Su padre era un cargador de puerto; su madre, enfermera. “Sobre mi carrera de entrenador nadie hubiera apostado medio café”, dijo una vez. Y tal vez la desconfianza hubiera tenido su razón de ser: Allegri (a diferencia de sus colegas que lideran otros campeonatos) no tuvo una carrera brillante como jugador, ni militó en clubes de renombre. Y no por falta de talento, sino por un carácter que se fiaba más de la inspiración que de la disciplina.Allegri ha encontrado su revancha entrenando. En 2007 lleva el Sassuolo de la Serie C1 a la Serie B, lo cual le vale su primer banquillo en la Serie A, con el Cagliari, al cual salva del descenso. En 2010 pasa al Milan, su primer equipo grande, y los hace ganar el campeonato italiano después de siete años. El éxito lo lleva inevitablemente a terminar en los brazos de la “Vecchia Signora”, la Juventus, con la cual lidera cómodamente la Serie A con ocho puntos de ventaja sobre la Roma y se mantiene en la pelea por la Champions League.Como confirmación de la flexibilidad táctica que caracteriza a los entrenadores italianos, la prensa ha identificado siete diferentes formaciones que Allegri ha usado durante el campeonato. La más celebrada es la llamada “cinco estrellas”, un hiper ofensivo 4-2-3-1.REAL MADRID “Zizou”, el italianoZinedine Zidane no se formó como entrenador en Italia, pero sin Italia no tendríamos el Zidane que conocemos, tanto en lo sublime como en lo sombrío. El francés subió por primera vez a los escenarios del gran futbol europeo jugando para la Juventus y tuvo sus primeras experiencias como entrenador siendo auxiliar de un italiano, pero fue también ante Italia que “Zizou” perdió su célebre elegancia con un cabezazo artero en una Final de Copa del Mundo.“Mi experiencia en Italia me enseñó mucho. Con la Juventus la cosa más importante era dar el máximo hasta el último momento”, dijo hace poco el entrenador del Real Madrid, y es difícil no escuchar ecos de la obsesión por la victoria de Antonio Conte, que fue compañero de vestidor de Zidane con los “bianconeri”.En el club de Turín, Zidane ganó dos campeonatos italianos y fue dirigido por un técnico campeón del mundo, Marcello Lippi, y por Carlo Ancelotti, de quien se convierte además en auxiliar técnico al iniciar su carrera como entrenador en el Real Madrid. Una prueba más de que la experiencia en Italia fue determinante para Zidane es que el francés insistió para que el Madrid contratara al italiano Antonio Pintus, preparador físico que conoció durante su estadía en la Juventus, quien ha contribuido de manera relevante a los éxitos más recientes del club blanco.Con el Madrid, Zidane ya obtuvo la Champions League y el Mundial de Clubes el año pasado. Bajo su mando el equipo merengue encabeza la Liga española con una estrecha ventaja de tres puntos más y un partido menos que el Barcelona. En la Champions League, en partido de Cuartos de Final, fue a Munich a derrotar 2-1 al Bayern de su maestro Carlo Ancelotti.LA UNIVERSIDAD DEL FUTBOL El Centro Técnico de CovercianoLa Federación Italiana de Futbol (FIGC) cuenta con una de las escuelas técnicas de mayor renombre a nivel mundial. Situado en Florencia e inaugurado en 1958, el Centro Técnico de Coverciano es uno de los primeros ejemplos de estructura deportiva propiedad de una federación de futbol.Coverciano es la sede del Sector Técnico de la FIGC y lugar de concentración de la Selección mayor “azzurra”, así como de la selecciones juveniles italianas masculinas y femeninas, militar y de futbol 5.En Coverciano se imparten los cursos UEFA A y UEFA B, necesarios para fungir como entrenador en las tres principales divisiones del futbol de Italia (Lega PRO, Serie B y Serie A). Todos los directores técnicos italianos han pasado por las aulas de Coverciano, por lo que el centro es llamado informalmente “la universidad del futbol”.El centro cuenta con cuatro campos de futbol de pasto natural con medidas reglamentarias; un campo de práctica de medidas reducidas; un campo de futbol 5 de pasto natural; una biblioteca; piscina y dos campos de tenis, así como un restaurante y hotel de 53 habitaciones para albergar a las Selecciones nacionales durante las concentraciones. El Centro técnico es además la sede del museo del futbol donde se exponen invaluables objetos que ilustran la rica historia del “Calcio”.El 'cerrojo' y el contraataqueEl estilo del futbol italiano es reconocido en todo el mundo, por la férrea defensa que se hace de su portería, y por las estrategias que utilizan para lograr su cometido, con porteros y defensas sobresalientes. Al ataque, en las contras los delanteros suelen ser letales.La moda italianaLos entrenadores italianos Antonio Conte, Carlo Ancelotti y Massimiliano Allegri dominan los primeros sitios en las mejores Ligas del mundo: Inglaterra, Alemania e Italia. En España, otro influenciado por el “Calcio”, Zinedine Zidane, lidera el certamen.