GUADALAJARA, JALISCO (28/DIC/2016).- Su estancia en Guadalajara puede definirse como un suspiro, pero por una de esas razones que sólo los rojinegros entienden, Robert de Pinho se quedó en el corazón de los aficionados del Atlas.Con apenas dos torneos vistiendo la camiseta de los Zorros, De Pinho de Souza se convirtió en un consentido de la afición tapatía. “Atlas fue un pasaje de mi carrera muy lindo, jugar con este equipo no es fácil, es un equipo que cada año tiene que pelear por un título precisamente por ese largo tiempo que tiene sin ser campeón”, dice de entrada el atacante de 35 años, que agrega: “Me da mucha alegría saber que hice historia en el Atlas en muy corto tiempo, apenas fue un año pero meter 34 goles es difícil, así que una playera como la del Atlas siempre te marca”.Su paso por el AtlasRecuerda que al principio no había mucha confianza en él porque tenía 22 años. “Pasé por encima de muchas cosas, muchas críticas, pero desde un principio la afición me abrazó y eso fue clave para tener éxito con este equipo”.La historia de De Pinho con los Zorros se tiene que ligar por fuerza al Clásico Tapatío. Ahí, el brasileño fue demoledor. “Enfrentar a Chivas siempre fue muy especial, era un partido diferente que se tenía que jugar con el corazón. Nunca perdí contra Chivas y eso para mí y para la afición del Atlas fue muy bonito. Ahí metí los goles más importantes de mi paso por Atlas, ahí la afición rojinegra se enamoró de mí”.De todos los goles que le marcó a los rojiblancos, De Pinho recuerda enmarcado en oro el que le hizo de tijera a Oswaldo Sánchez en uno de los duelos de 2004. “En todos los partidos en que enfrenté a Chivas los vacuné, pero este gol de chilena fue lo más bonito que me pasó acá; la afición del Atlas no lo va a olvidar nunca, la de Chivas tampoco. Lo que sea que pase más adelante, sé que ese gol se quedará en la historia de los clásicos”.Un trampolínEl atacante brasileño menciona que Atlas fue en donde empezaron a mejorar las cosas para él. “Yo ya había jugado en la Selección brasileña, había disputado un Mundial juvenil y llegué acá con poco cartel. A pesar de eso, la gente no creía en mí porque era muy chavo. Sergio Bueno armó el equipo para que yo pudiera meter goles y las cosas salieron bien”. Después, recuerda, “jugué en el PSV, en el Betis; entonces Atlas abrió las puertas de Europa para mí y eso siempre lo voy a agradecer”.Cariño de los rojinegros de corazónRobert de Pinho puso como ejemplo del cariño de la parcialidad rojinegra un episodio que le ocurrió durante el Mundial de Brasil 2014.“En la Copa del Mundo yo estaba en Fortaleza y había muchos mexicanos porque iban a jugar contra Holanda y yo fui a este partido. En la calle me reconocieron unos aficionados de Guadalajara que le iban al Atlas y eso fue una fiesta; nos quedamos como dos horas hablando del Atlas y de la ciudad, los brasileños no sabían que estaba pasando. Para mí eso fue sensacional”.Ese día De Pinho usaba lentes y gorra, pero aún así, “un chavo me reconoció”.LOS EQUIPOS DE DE PINHOUn trotamundosBotafogo de Ribeirao Preto (Brasil) Servette (Suiza) Sao Caetano (Brasil) Spartak Moscú (Rusia) Kawasaki Frontale (Japón) Atlas (México) PSV Eindhoven (Holanda) Betis (España) Al Ittihad (Arabia) Monterrey (México) Tecos (México) América (Mex) Palmeiras (Brasil) Cruzeiro (Brasil) Puebla (México) Jeju United (Corea) Necaxa (México) Liga de Ascenso Boa Esporte Clube (Brasil) Vitória (Brasil)