GUADALAJARA, JALISCO (11/DIC/2016).- No fue goleador. Tampoco se le recuerda por sus grandes atajadas.No estuvo ni cerca de integrar el 11 ideal en el centenario de su equipo en su posición. Ni siquiera estuvo presente en algún campeonato.Pero no hay seguidor del América que no sepa quién es Isaac Terrazas. Un genuino representante del “Odiame más”, algo que al ex lateral de las Águilas le invita a sonreír.Su película debe incluir 35 goles en Primera División, nada mal para un lateral derecho. También debe tener la imagen de un gol al Brasil de Ronaldo el “Fenómeno” en la Copa América de Paraguay 1999.Pero seguramente no es eso lo que destaque de su filme. Las escenas más importantes y sin censura deberán mostrar que un día anotó en un Clásico Nacional y él festejó callando al Estadio Jalisco con su dedo índice. O que un día casi arma una bronca en un América-Irapuato… jugando para los Freseros.Y no debe faltar ese cuadro por cuadro del Clásico Histórico reiterándole al “Bofo” el poco elegante “me la pe…” con todo y seña. Por supuesto debe salir aquél instante de cuando obtuvo la oportunidad de probarse en el América tras burlar la seguridad del club y colarse a una visoría, cuando no cumplía los 12 años.Así, la pregunta es más que obligada.— ¿Fuiste algo así como el chico malo del América?— En su momento seguramente sí lo percibí así, hoy no, hoy siento mucha alegría y gratitud a la gente que me recuerda como un jugador que defendía a muerte mi playera. Yo prácticamente sólo estuve en dos equipos, América y Veracruz, y creo que fui un defensa que entendió que mi misión era que mi equipo no recibiera gol. Yo tenía mis tareas y las trataba de cumplir a 100%, todo se magnificaba porque jugaba en el América, así de fácil. Pero no, chico malo no, soy más bueno que el pan.Fuera de la cancha su mirada es hasta bonachona. Se presenta con mucha educación, saluda con alguna reverencia y pregunta si la cosa es seria o puede soltar algunas maldiciones. Para haber sido un villano de las canchas, su imagen es muy distinta. Y cuando “sesea” al hablar, toda aquella maldad se vuelve hasta cómica.Pero Isaac sabe quién fue durante su reinado en la lateral derecha del América. “Sinceramente hoy ya retirado acepto que fui intenso, que quizá me excedí, pero era parte de mi forma de jugar y de mi forma de sentir el futbol y la camiseta que portaba. Ahora, ojo, fueron ocho expulsiones en mi carrera, pero también hice 35 goles en Primera División. Te digo, ¿chico malo?, para nada”.— ¿Si no fuiste el malo de la película, qué fuiste entonces?— No sé, te juro que siempre me preparé para defender la playera que me tocara a la máxima intensidad, significara lo que eso significara. Y siempre quise ser líder, capitán, seleccionado. La mentalidad que me dio el América me ha servido para la vida. Además tuve el privilegio de jugar con grandes futbolistas surgidos, como yo, del club. Sabes que éramos buena bandita; Cuauhtémoc (Blanco), Germán (Villa) y yo estábamos por el lado derecho, más Raúl Rodrigo Lara. Éramos resultado de la cantera del América, siempre queríamos ganar, por algo llegamos a la Selección, así que no creo que haya sido tan picapiedra.— ¿Qué significa que el americanismo se acuerde de ti y que el antiamericanismo también?Significa que jugué y entrené a mi máxima capacidad, significa que fui un jugador odiado en otros equipos, pero ojo, nunca fracturé a nadie ni le hice daño a ningún compañero. Siempre tuve duelos personales con grandes jugadores: Ramón Ramírez, Manolo Martínez, el “Ratón” Zárate, Hermosillo, Peláez, ¡uf!. Yo siempre los visualicé como duelos individuales y me mentalizaba a que no tenía que perderlos, por eso dejé esa huella. Los del América me quieren y los demás me odian.Los tópicos de Isaac• Su peor recuerdo “Cuando las Chivas nos metieron cinco, yo estaba en la banca y La Volpe (Ricardo) era el técnico. Fue de las grandes tragedias personales en mi vida, había un silencio total en el vestidor. Yo era suplente, estaba chavo y dije ‘nunca me va a pasar a mí’. Y nunca me pasó”.• Su mejor momento “Yo siempre había querido meter un gol en un Clásico y se me hizo en el Estadio Jalisco. Te lo juro que una noche antes había soñado que hacía gol, así que cuando lo hice no se me ocurrió otra cosa que callar a la gente con mi dedo. Me mentó la madre más de medio estadio, pero yo cumplí mi sueño”.LA FRASE“Desde chavitos nos enseñaron que no podíamos perder con las Chivas, Pumas y Cruz Azul."Isaac Terrazas, ex jugador de futbol