Deportes | A propósito por Jaime García Elías * El uniforme A propósito por Jaime García Elías Por: EL INFORMADOR 12 de agosto de 2009 - 06:09 hs Por favor, sin histerias; sin dramatismos... * Dígase en contra todo lo que se quiera, en el partido de esta tarde no va de por medio nada verdaderamente trascendental: ni el honor nacional, ni el futuro de la patria, ni la vida de nadie. Hay que darle al acontecimiento su justa dimensión: si México, aprovechando su condición de local y la inyección anímica que representó el 5-0 con que venció a Estados Unidos en la reciente final de la Copa Oro, gana nuevamente, habrá recuperado buena parte del terreno perdido en la primera ronda de la eliminatoria mundialista. Habrá recuperado, sobre todo, la autoestima y la confianza del público, muy marchita la primera y muy venida a menos la segunda a raíz de las pobres actuaciones y los lamentables resultados coleccionados en las malhadadas “eras” de Hugo Sánchez y Sven-Goran Eriksson como técnicos nacionales. Sin embargo, para asegurar el boleto hará falta todavía ganar otras batallas. * Si México empata o pierde, mañana, al margen de las imprevisibles peculiaridades del partido, se estará hablando de un resultado negativo. La consecuencia inmediata será el desperdicio de una de las pocas oportunidades que aún quedaban para sumar puntos y remontar la desventaja que, sin ninguna consideración a los polvorientos diplomas del antiguo “Gigante de la Concacaf”, tomaron otros países del área. Así y todo, aunque se perdiera otra batalla, la guerra continúa. * Los puntos en disputa en el partido de esta tarde son muy importantes. Empero, no son los decisivos... Convendrá entender, en consecuencia, que si bien el resultado tiene que ser la motivación primordial que Javier Aguirre meta en la mollera de sus jugadores, es igualmente importante que éstos entiendan que el resultado eventualmente puede ser un accidente del juego. Lo primordial, en consecuencia, es que el equipo funcione, con el balón y sin él, como no lo hizo en los exámenes precedentes. Que funcione como sí lo hizo, en cambio, en la final de la Copa Oro... sin soslayar dos hechos: uno, que el aplastante 5-0 con que se escribió aquel capítulo de la historia se precipitó en la última media hora de partido, después de una hora de forcejeo y de equilibrio de fuerzas; y otro: que la única previsible similitud entre el cuadro estadounidense humillado el mes pasado por el “Tri” y el que hoy saltará a la cancha del Azteca, estriba en el uniforme. Temas A propósito Lee También * "Calaveradas" * "Oficio de vagos" * Escarnio * "Nazarenos" Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones