Deportes | A propósito por Jaime García Elías * “Crucifíquenlo...” A propósito, por Jaime García Elías Por: EL INFORMADOR 27 de octubre de 2009 - 06:37 hs “Si un equipo se muere, el técnico es el culpable”. reza el axioma. Y si el técnico se llama Raúl Arias..., con mayor razón. * Menos mal que los incondicionales del Guadalajara tenían al chivo expiatorio colocado de antemano en la piedra de los sacrificios, por si hubiera necesidad de buscar un pretexto —que no una explicación— para la probable derrota, que finalmente se consumó, en el Clásico dominical ante el América. No era necesario molestarse en analizar si era cierto lo que anticipó el timonel americanista, Chucho Ramírez, en el sentido de que el suyo, hombre por hombre, hoy por hoy, es mejor equipo que el rojiblanco. No tenía caso poner en la balanza los antecedentes próximos de las dos escuadras: en un platillo, las victorias y los goles anotados; en el otro, las derrotas y los goles recibidos... Tampoco tenía caso recordar que, ya desde la temporada anterior, Efraín Flores se ganó las reconvenciones públicas del dueño del juguete —un pintoresco personaje que no se significa precisamente por la ecuanimidad y la mesura—, y, en consecuencia, las reprobaciones de cierto sector de la crítica y de los aficionados, a raíz de que, en aras de los resultados, sacrificó la cacareada “filosofía Chiva”. * Arias es la respuesta prefabricada para explicar por qué la defensiva del Guadalajara es un desastre y su ofensiva inoperante. Arias tiene la culpa de que, puestas a abaratar el plantel, las “Chivas” no tengan en su elenco a un “creativo” del peso específico del “Bofo” Bautista de los buenos tiempos. Arias es el culpable de que el “Chícharo” Hernández aún esté verde; de que Arellano sea frágil; de que Bravo se haya divorciado del gol desde que decidió emprender la malhadada aventura de triunfar en La Coruña; de que a Ramón Morales empiecen a pesarle los calendarios más de lo que él mismo quisiera; de que los refuerzos no hayan sido tales; de que los reemplazos —Báez, Fabián, etc.— se resistan a dar el kilo; de que la camiseta les quede grande a muchos de quienes la portan actualmente... y, en fin, de que el equipo esté por debajo de las ínfulas de sus dirigentes y de las exigencias de sus simpatizantes. El remedio está fácil: crucifiquen a Arias, como lo exige la turba. Ya el tiempo dará la razón a quien la tenga. Temas A propósito Lee También * "Calaveradas" * "Oficio de vagos" * Escarnio * "Nazarenos" Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones