Cultura | Especialistas piden que las modificaciones se realicen con un restaurador Villa Beatriz, la paradoja de su conservación El rescate de la finca ecléctica, diseñada por Camilo Pani, divide la opinión de especialistas Por: EL INFORMADOR 6 de julio de 2011 - 02:19 hs La intervención en Villa Beatriz contempla la construcción de un edificio de cuatro plantas. M. FREYRIA / GUADALAJARA, JALISCO (06/JUL/2011).- El fin no justifica los medios en la remodelación de la Villa Beatriz, una joya de la arquitectura ecléctica de principios del siglo XX en la ciudad. Las obras para rescatar la finca del abandono y el deterioro divide la opinión de los especialistas, sin embargo, los consultados coinciden en la necesidad de buscar nuevos usos para conservar los inmuebles con valor patrimonial. Villa Beatriz, obra del arquitecto Camilo Pani, comenzó a ser restaurada en julio del año pasado con la intención de convertir la casa en las nuevas oficinas de la Contraloría del Gobierno del Estado. Los trabajos realizados en el inmueble de Valor Artístico Relevante, según la clasificación de la Secretaría de Cultura (SC) de Jalisco, son cuestionados por la arquitecta y especialista en restauración, Mónica del Arenal, quien señaló que en Villa Beatriz se realizó una remodelación, es decir que “se hizo un proyecto sin un levantamiento arquitectónico previo del estado de la finca. El levantamiento es un recurso imprescindible para hacer cualquier proyecto de intervención en una finca patrimonial, ya que es un insumo da mucha información de la casa. Es un documento que permite identificar etapas constructivas, ampliaciones, materiales, sistemas constructivos... Debido a la relevancia de la casa, el proyecto debió ser realizado por un restaurador y supervisado por un perito en restauración”. Ese perito fue Carlos Xavier Massimi Malo, arquitecto y ex director del Centro INAH Jalisco, quien fue asignado como responsable de los trabajos, en agosto de 2010. Mónica del Arenal agregó que después del levantamiento, el siguiente paso es el proyecto de restauración, rehabilitación y ampliación para adecuar la finca al nuevo uso. El arquitecto y ex procurador de Desarrollo Urbano del Estado, Gabriel Casillas Moreno, explicó que las intervenciones deben realizarse con criterio. “Es fundamental pensar que para rescatar una finca se tiene que buscar un uso adecuado que le permita vivir”, expresó Gabriel Casillas Moreno, quien apuntó que “es absurdo pensar que todas las fincas con valor patrimonial se deben convertir en museos. Hay que buscar un uso adecuado, me parece que la Casa ITESO Clavigero es un buen ejemplo”. Aunque no conoce el proyecto de las oficinas de la Contraloría del Gobierno de Jalisco, el ex procurador de Desarrollo Urbano del Estado pide que se cuide la convivencia de Villa Beatriz con el nuevo edificio de cuatro pisos. Recordó que durante años, esa finca estuvo abandonada sin que a nadie le importara. “Es importante en este tiempo, que somos los apóstoles del no, revisar el proyecto, con esto no quiero decir que la propuesta del Gobierno del Estado sea buena, pero habría que pensar en un proyecto que se integre a las condiciones de la finca e insisto en que la nueva construcción respete a esta finca”, pidió Gabriel Casillas Moreno. Adaptación de usos Para el ex procurador de Desarrollo Urbano del Estado, Gabriel Casillas Moreno, el rescate del patrimonio es fundamental, “tenemos que conservar –las fincas- para que uno se sienta identificado con su ciudad”. Por otra parte, el arquitecto Juan Palomar Verea, ex director de la Fundación de Arquitectura Tapatía y ex director de la Comisión de Planeación Urbana de Guadalajara, explicó que es importante conservar las fincas con valor histórico o artístico, porque “representan el patrimonio cultural de todos los habitantes de una ciudad”. “Las edificaciones con el paso del tiempo deben tener una adaptación para nuevos usos, se ha dicho mucho que se tienen que ganar la vida. Los nuevos usos, como en el caso de la casa de los Pérez Verdía –Villa Beatriz-, son aceptables cuando se emplean los recursos en términos adecuados y se restaura la finca respetando sus valores principales”, expresó Juan Palomar Verea. Lamentan derribo del anexo, creación de Castellanos La finca Villa Beatriz contaba con un anexo de habitaciones para huéspedes, un pergolado y una alberca, diseñado por Pedro Castellanos en 1930 a solicitud de la familia Pérez Verdía. Dicho espacio fue demolido con las obras de restauración del inmueble, que albergará las oficinas de la Contraloría del Gobierno del Estado. “Estas continuidades que hacen en la arquitectura integran un todo, que es más que el original”, expresó la arquitecta y especialista en restauración Mónica Arenal, quien señaló que con la intervención se demolió la obra de Pedro Castellanos y “un poco más”. Para el arquitecto Juan Palomar Verea, “se sacrificó lo menos por salvar lo más” y afirmó que “el exagerado purismo lleva a la parálisis y la parálisis a la muerte del patrimonio”. Mónica del Arenal señaló que obras que tienen que estar protegidas ya sean “feas, chiquitas o grandes” son las de Luis Barragán, Pedro Castellanos, Rafael Urzúa e Ignacio Díaz Morales. “Porque lo que importa es el proceso completo del autor”, expresó la especialista, quien apuntó no se respetó el principio de compatibilidad para el nuevo uso. Ignacio Gómez Arriola, arquitecto y perito del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), señaló que “el anexo demolido se integraba completamente con la arquitectura de Villa Beatriz, aunque es un poco tarde, puesto que ya se demolió, posiblemente hubiera sido factible integrar las nuevas funciones proyectadas para el uso administrativo, que se plantea para el edificio, es decir, no era necesaria su demolición. Tal vez se debió tener más cuidado en la realización del proyecto de intervención y al momento de otorgar el permiso correspondiente para buscar una opción que permitiera su preservación”. Gómez Arriola destacó que “al estar atribuida a un autor reconocido y al estar considerado el conjunto como inmueble de Valor Artístico Relevante de acuerdo con la normatividad vigente en el Ayuntamiento de Guadalajara y en el Gobierno del Estado, que implica exclusivamente un nivel máximo de intervención de conservación o de restauración especializada, lo conveniente hubiera sido preservar estos anexos como parte del conjunto de alto valor patrimonial”. Perfil Pedro Castellanos El arquitecto y sacerdote Pedro Castellanos Lambley (1902-1961). Su padre fue Guillermo Castellanos Tapia, quien fue gobernador del Estado. Estudió en la Escuela Libre de Ingenieros de don Ambrosio Ulloa y su primer trabajo fue como colaborador en la construcción de la casa de José Guadalupe Zuno. Entre su obra destaca la casa de la familia Rébora, en la calle Lerdo de Tejada 2052, el Seminario Mayor, la capilla de Ciudad Granja; los templos de La Soledad, La Santa Cruz y El Sagrado Corazón. Temas INAH Patrimonio Arquitectura Lee También ¿Qué día es la Romería 2025 en Guadalajara? Piedra somos y polvo seremos México y EU siguen colaboración para recuperar bienes culturales Reconocen legado de Salvador de Alba Martín en el patrimonio cultural de Jalisco Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones