Lunes, 13 de Octubre 2025
Cultura | El músico de 93 años fue toda una institución en la enseñanza musical en Jalisco

Lobato, el maestro que no se irá

El músico de 93 años, toda una institución en la enseñanza de este arte en Jalisco murió ayer

Por: EL INFORMADOR

'En la música soy muy exigente, pero mi manera de tratar es con tranquilidad y poner modelos superiores a mí', Juan Domingo Lobato.  /

'En la música soy muy exigente, pero mi manera de tratar es con tranquilidad y poner modelos superiores a mí', Juan Domingo Lobato. /

GUADALAJARA, JALISCO (06/NOV/2012).- Juan Domingo Lobato no buscaba protagonismo. No estaba al pendiente de que se tocaran sus obras e incluso, dice quien lo conoció, probablemente dejó algunas sin estrenar. Ayer, uno de los pilares de la música en el Estado falleció, dejando tras de sí sus creaciones, un sinnúmero de alumnos y una serie de sentimientos encontrados en su círculo cercano.

A los 93 años dijo adiós. Fueron más de 70 años de una carrera que inició en Morelia, Michoacán; entidad que lo vio nacer el 4 de julio de 1920.

A los 23 años, cuando la mayoría de los jóvenes se debate en esa decisión respecto a qué se va a dedicar el resto de su vida, Domingo Lobato ya había recibido el magisterio en composición; dos años más tarde, obtuvo el de canto gregoriano. Era apenas el comienzo de una estrella que brillaría con tanta fuerza como para nunca apagarse, ni siquiera después de su muerte.

Ejemplo de tenacidad

El 9 de octubre del año pasado, tras el homenaje a su abuelo, Gabriela Lobato dijo: “Es un honor formar parte de su familia, llevar su apellido porque tiene mucho mérito lo que ha hecho y va a dejar un legado para todos los que venimos detrás de él”.

Ayer, pese al momento que ella y la familia del compositor vivían, no dejó de expresar ese orgullo.

— ¿Qué se le puede aprender a Domingo Lobato de su trayectoria profesional?

— Su tenacidad, su esfuerzo, la dedicación que tuvo para hacer sus obras, el tiempo que le invirtió a todo eso (…) Él quiso llegar a la gente, poner un poquito de él en la gente.

No sólo se fue un gran músico. Para Gabriela, se va un hombre que fungió como un ejemplo a seguir; un ejemplo de persona, esposo, abuelo y papá. Todas las virtudes que Domingo Lobato aplicó a su vida profesional, también tuvieron presencia en su círculo cercano.

“Nos inculcó desde un respeto a él como persona y a la música, nos enseñó a saber apreciarla; yo creo que a nivel personal es una enseñanza de amor, de respeto, de cariño hacia sus hijos y esposa, que siempre tuvo un lugar básico para que lograra todo eso”.

Hay tristeza, pero Gabriela y su familia recordarán a un hombre que se fue en paz, tranquilo. “Así lo vamos a recordar, como alguien que nos mostró fuerza y valor, y que vamos a tener siempre en nuestros corazones”.

El privilegio de ser su alumno


Julieta Marón, directora de Radio Universidad de Guadalajara, es una de las personas autorizadas para hablar de Domingo Lobato, tanto de la persona como del profesional que ayudó a fundar la Escuela de Música de la misma institución educativa. No sólo fue su maestro, sino un ejemplo de dedicación a la música.

“En el terreno de la composición él fue pilar en Jalisco, fue de los primeros maestros de composición que hubo, pues conocía a los grandes, como Blas Galindo y Silvestre Revueltas, entre otros. En el terreno de la enseñanza musical, fue uno de los fundadores de la Escuela de Música de la Universidad de Guadalajara, él diseñó el plan de estudios que hasta hace poco se aplicaba”.

El componer como un oficio. Ésa era la manera en la que Domingo Lobato veía el mundo al que se dedicaba. Así trató de inculcarlo en Julieta Marón.

“La primera vez que fui con él me dejó unos 40 ejercicios de armonía y me repitió el asunto como tres veces; ya después, cuando vio que sí hice todo lo que me pidió, me dijo: ‘Ya veo que usted sí tiene interés, le voy a dar clases’”.

Su alumna está segura que, entre las pertenencias del extinto compositor, están varias obras inéditas, pues lo suyo era amor al arte y ya no buscaba cómo promoverse.

Los homenajes que se vienen

En la Ciudad de México casi no lo conocen, pero eso definitivamente no le resta ni un ápice de importancia, afirma Guillermo Dávalos, director de Música en la Secretaría de Cultura del Estado.

Domingo Lobato era un hombre al que, recuerda Dávalos, no le gustaban los reconocimientos públicos ni andaba buscando foros para que lo programaran. “Él sabía que su obra tarde o temprano iba a trascender porque es muy valiosa”.

— ¿Habrá homenajes desde la Secretaría de Cultura?


— Sí, por supuesto. Me enteré (del deceso) hace algunas horas y necesito hacer una reunión con mi director general y el secretario de Cultura para definir fechas y lo que podemos hacer. Le hemos hecho varios homenajes, el último fue cuando se presentó la obra póstuma de Víctor Manuel Vedeles; hubo obras de Domingo Lobato, se tocó y cantó “México creo en ti”, una cantata con la que obtuvo el premio Jalisco. Hoy a las 12:00 horas se oficia unamisa en su nombre en el Expiatorio.

FRASE

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En el terreno de la composición él fue pilar en Jalisco, fue de los primeros maestros de composición, pues conocía a los grandes, como Galindo y Revueltas "

Julieta Marón,
ex compositora y ex alumna

EL DATO
¿Quién fue?

— Nació en Morelia, Michoacán, el 4 de julio de 1920.

— En 1946 fue invitado por la Escuela de Música Sacra de Guadalajara para impartir la cátedra de composición.

— Fundador de la Escuela de Música de la Universidad de Guadalajara y director de la misma, de 1956 a 1973.

— Ganador en tres ocasiones del Premio Jalisco (1958, 1966 y 1967).

— Entre sus obras más importantes están Canta Morelos e In Xóchitl in Cuícatl. También compuso misas, motetes, misterios, obras corales y piezas para piano y órgano.

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