Lunes, 20 de Enero 2020
Cultura | Exposición

La línea que conecta al amor con el jardín

Los artistas plásticos Mónica Escutia y Joao Rodríguez comparten el espacio de Casa Vallarta desde esta noche

Por: EL INFORMADOR

GUADALAJARA, JALISCO.- El Centro Cultural Casa Vallarta de la Universidad de Guadalajara (UdeG) da cabida a partir de esta noche a la obra de un par de artistas plásticos bien conocidos en la ciudad. Aunque disímiles en concepto, técnica y propuesta estética, las exhibiciones Amores mudos, de Mónica Escutia (Sinaloa), y Jardines, de Joao Rodríguez (Sonora), se muestran emparentadas ante el público tapatío a través de la base dibujística que cimienta el trabajo de cada uno de estos creadores radicados en la capital jalisciense.

Estas muestras finalmente se han concretado luego de un año de haber sido planeadas. Aunque Escutia fue la primera en ser invitada a exponer en Casa Vallarta por su entonces director Carlos Beltrán, la creadora asegura que, a su vez, ella convidó a Rodríguez a compartir las salas del recinto en el que ahora se exhiben sus obras
"por la calidad del trabajo de Joao", de acuerdo con la artista.

Tanto Escutia como Rodríguez comparten algo más que una amistad y el espacio de representación artística (pertenecen al catálogo de la Galería Pablo Guerrero). La línea -la que se dobla, desdobla, tuerce y vuelve a enderezarse- ocupa un lugar preponderante en el proceso creativo de su trabajo. A su manera, cada uno soluciona una propuesta visual que parte de este elemento del dibujo para narrar, por ejemplo, las vicisitudes de unos Amores mudos o la belleza de unos Jardines orientales.

Las muestras de estos dos artistas en Casa Vallarta (avenida Vallarta 1668) serán inauguradas a las 21:00 horas de hoy. Ahí permanecerán en exhibición durante un mes.

"Amores mudos"

Hablar de amor es para Mónica Escutia hablar de formas orgánicas, de colores fluorescentes y de geometría. La creadora de origen sinaloense señala que este proyecto versa sobre "la identidad del amor, de aquel que creemos que es genuino.

Ante este sentimiento actuamos de una manera que creemos consciente, sea real o no", dice.

"Lo geométrico son formas ligadas a la perfección matemática -añade Escutia-. Un círculo perfecto es el resultado de un trazo geométrico perfecto y de una matemática precisa. El amor es perfecto según la autenticidad de cada individuo y no necesita discurso: su fuerza se manifiesta a través de la pureza de las formas".

Escutia ha resuelto su ecuación amor-geometría por medio de su visión plástica inherente. En los últimos años ha trabajado constantemente con figuras geométricas y orgánicas realizadas en plástico (plexiglás). De este material dice: "Me gustan sus cualidades estéticas y su utilización como medio, como desecho y como reciclaje,
además de su grado de movilidad y facilidad para adquirir cierta composición".

El eje temático de su obra son los cuestionamientos existenciales acerca del individuo. Y es justo mediante esta combinación que Amores mudos llegó a concretarse.

Su propuesta está constituida por 23 pequeños y medianos formatos: cuadrados, elipses, círculos, "formas simples", todos en colores destellantes. Algunas de estas piezas han sido exhibidas antes en la Galería Pablo Guerrero. Sin embargo, el concepto se ha ampliado ahora que las obras se muestran como un conjunto en las
salas de Casa Vallarta -incluso como polípticos-, además de que el especialista en arte Patrick Charpenell colaboró en la curaduría y el artista Alejandro Forunier realizó un texto introductorio.

"Jardines"


Jardines es un proyecto que se exhibe completo por primera vez en todo el país, pues una parte de él se expuso en la Ciudad de México hace algunos meses. Con un trazo sencillo y bien depurado, Rodríguez aborda la idea de "la belleza del vacío" a través de alrededor de 20 piezas (pinturas, cerámica y grabados). El creador asume
el término oriental de "yohaku no bi" (el silencio cuenta) con el propósito de expresar su discurso plástico.

El artista detalla que Jardines es una constante de su trabajo, sobre todo en lo que respecta a la creación de paisajes, desde vistas panorámicas o de "detalles más íntimos (un parque, un picnic)", dice el creador. Este proyecto cuenta con "mucho trabajo en dibujo", aunque la técnica en sí misma no figura en la muestra. Rodríguez
destaca el valor lineal en su obra, principalmente en las piezas realizadas en pintura y grabado.

Y a propósito de grabado, ésta es la técnica cuya ejecución le dio a Rodríguez una mención honorífica en la décima Bienal Internacional de Grabado Caixanova, de España, celebrada el año pasado. La pieza galardonada, titulada Doblar-desdoblar I, se cuenta en esta exhibición en Casa Vallarta al lado de otras obras de temática
similar.

De acuerdo al orden en que fueron realizadas las piezas que integran Jardines, Rodríguez señala que primero se concretaron las obras en cerámica y de ahí partió a la serie de grabados en punta seca y luego las pinturas. Dice que el trabajo dibujístico en la serie fue "un registro directo de paisajes", por lo que el recurso de la línea, "con todas sus posibilidades maleables", convierte al dibujo en un valor fundamental de esta muestra.

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