Cultura | El artista tapatío propone nuevas formas de plantarse en las tablas Hay que partir de no hacer teatro: Marco Vieyra Este tapatío pertenece a una brillante generación de directores escénicos, que desde el DF propone nuevas formas de plantarse en las tablas Por: EL INFORMADOR 30 de julio de 2012 - 23:28 hs Para Vieyra el teatro es más que ver una obra, ''es vivir una experiencia diferente y acariciar el alma a costa de lo que sea''. / GUADALAJARA, JALISCO (31/JUL/2012).- Un hombre joven mira a la actriz, ella sigue llorando como si fuera verdad. Después descansa sus ojos, él, y se pregunta ¿por qué? Lo ha visto todo o casi todo. No importa quién, no importa cómo, la vida no se puede construir sobre una mentira. Vivir es un acontecimiento, el teatro es una experiencia. “Los actores están equivocados no me importa cuántos textos se aprendan”. Dice él. ¿Por qué si estamos cerca nos alejamos? porque si estamos lejos, siempre buscamos la verdad. Vieyra está a un paso de los 40 años. Más de la mitad dedicados al teatro y cree que la representación apesta. Deja de llorar la actriz porque cree que nunca lloró. Terminará el ensayo con la menor pasión. La mujer se despide. No entiende qué pasó. Marco Vieyra pertenece a una brillante generación de directores escénicos, en la que se sitúan el también actor Richard Viqueira, Hugo Arrevillaga y Alberto Villareal. Brillante porque se atreven y rompen con todo lo anterior so riesgo (en algunos casos) de resultar abstractos, soberbios y hasta soporíferos. Una generación que le sigue a la de Martín Acosta, quien encendió la vocación de muchos con su Cartas al artista adolescente. Inolvidable. Como los abismos poéticos de estos treintañeros a punto de rompernos con sus conjeturas éticas y estéticas. O de volar. He ahí su creación. A Vieyra le inquietan los perturbadores: el esloveno Tomaz Pandur, Constanza Macras y su poética del sexo y la raza, el dolor de Lidell en España, la caricia suiza de Daniele Finzi. En su teatro el público reprimido le avienta vasos, ha metido —luego de años de llevar el Helénico— a la gente dentro de un trolebús en parque México de la zona Condesa en DF, donde presenta Habitar bajo vidrio todos los sábados. Algo que pudiera definirse como “muy su teatro” y un trabajo que comparte con la dirección de la Compañía Estatal de San Luis Potosí, que presenta Oscuro de Edgar Chías y donde también actúa Plutarco Haza. Un trabajo en otro perfil, pero que también juega con una visión escénica arriesgada. Ha abrevado de García Wehbi, de Veronese, de la Fura, de Shakespeare, de sus rupturas y sus soberbias. Se sabe especial y lo vuelve su motor. Dirigió el equipo del Perro Aguayo en Los 5 Magníficos y luego trabajó como creativo (entiéndase director de contenidos) del reality de La Banda Timbiriche. La tele lo quiso y funcionó, pero Vieyra parece no casarse con nadie, prepara un proyecto con OCESA y visitó Guadalajara para impartir un taller. Trabaja con Cárdenas Batel en Morelia, en un proyecto que, según dice, acercará el cine a la teatralidad. Al igual que Veronese, Vieyra piensa que la interpretación convencional del teatro es obsoleta, si un actor tiene una emoción real ésta llega sí o sí al espectador, todo lo demás es artificio. Su llegada a la “narraturgia” y al biodrama fueron la impronta de sus primeras obras. La vieja guardia no entendía lo que hoy aplaude, Marco abrió caminos y puertas como un profeta sin tierra. —Hemos traspasado la era de la información, el mundo virtual ¿Para qué vamos al teatro? —Hoy por el hoy, el teatro es un arte vivo y no podemos dejarlo morir, creo que debemos fortalecerlo desde la comprensión de su evolución misma, con la modernidad y los elementos actuales. El teatro va más allá de ir a ver una obra de teatro, es vivir una experiencia diferente y acariciar el alma a costa de lo que sea. La representación hoy por hoy apesta, hay que partir de no hacer teatro aunque terminemos haciendo teatro, desde ese ángulo vayamos pues al hiperrealismo, a dejar de hacer como que hacemos, a dejar de mentir. Yo por eso hago lo que hago y lo llamo “acontecimiento escénico”. —¿Cómo está el teatro jalisciense en territorio nacional? —Hay presencia de la gente que trabaja, poca pero hay. Está Fausto Ramírez, Inverso Teatro y “El Mosco”. Pero tener presencia no significa que estén haciendo las cosas bien, ellos trabajan y hay que tener humildad. Hay que recibir cosas nuevas. Los creadores tapatíos tienen que renovarse. Hoy por hoy, hay otros referentes como Luk Perceval, Tomaz Pandur, Ostermaier, Falk Richter, Bartabas, Constanza Macras, Castellucci, Veronesse, Angélica Liddell. Deberíamos tener la obligación de renovarnos. —Dice Peter Brook que la catarsis es un concepto que hemos comenzado a olvidar ¿la gente hoy está dispuesta a la catarsis? —Seguro la necesita, pero creo que la busca en otros lados. En las luchas o en un antro. Nosotros tendríamos que atraparlos en el teatro. En mi Trolebús Escénico no hay manera que te escapes de la catarsis, vives la experiencia a flor de piel, me han gritado, me han aventado vasos porque la gente no sabe qué hacer con sus emociones. El teatro abre un canal de conexión con las emociones y si eso no sucede no estamos apretando las tuercas correctas. El acontecimiento escénico debe infiltrarse en tu alma para sacudir tus huesos. —¿Cómo se acercan el cine y el teatro? —Con una distancia clara. En el cine no hay vida y el teatro es un hecho vivo e irrepetible. Mi lucha es que no dejemos morir la verdad, que no nos avasalle la representación. Nuestra única herramienta como actores son las emociones, no importan los artificios escénicos, la pirotecnia, lo que importa es que el actor nos mueva. —¿Nos hemos alejado de los clásicos? —No creo. Ellos lo dijeron todo. Los retomamos y los planteamos en otro contexto. Los ciclos de la vida son similares y como humanos repetimos patrones y estructuras, de verdad tendríamos que dar un salto cuántico para no repetir, ahora sólo aderezamos nuestra actualidad y espejeamos el alma para que pueda contar nuestro presente. Eso hago yo. Hice Hamlet y Otelo y hablé desde mi presente, Hamlet contado desde Gertrudis y Otelo desde Desdémona y desde mi parte oscura. Emplazar la cámara de la historia !me encanta! —De Sabina Berman a LEGOM ¿qué hay en medio? —Mucha gente; Chías, Ricaño, Cantú, Daniel Serrano, Santillán, Viqueira, Gallardo. Dramaturgos actuales con problemáticas cercanas, algunos en su región otros en DF, pero han creado un diálogo con nuevos públicos. —Para nombrar cosas se tienen las palabras, para otras cosas se tiene la danza como lenguaje ¿qué se dice con el teatro? —Una experiencia. Es construir un enlace con el espectador, un puente de dos vías donde el espectador deposita la confianza y el actor deposita el alma para reunirse en un compartir directo y emotivo. —Ya han caído los dogmas ¿necesitaremos otros héroes? ¿Otro Brook? ¿Otra Bausch? —Los hay, lo que pasa es que somos muy románticos. Nos enamoramos de ellos y no queremos dejarlos. Y sé que hay nuevos héroes, quienes han roto con toda representación y evolucionan, pero somos puristas y no aceptamos todo. A mí me han dejado de hablar por hacer lo que hago, dicen que eso no es teatro y para mí es un verdadero halago... Creo que he generado público en un trolebús varado en una esquina de la Condesa. Es un lugar de investigación. José Alberto Gallardo, David Gaitán y Viqueira están trabajando ahí, investigan sobre nuevos lenguajes para la escena nacional. El tema es renovarse o morir. FRASE"El teatro es un arte vivo y no podemos dejarlo morir, creo que debemos fortalecerlo desde la comprensión de su evolución, con la modernidad y los elementos actuales "Marco Vieyra, director escénico. PERFILTapatío Marco Vieyra estudió con Constantini y Werner Ruzicka y luego se lanzó a México hace más de doce años y regresó a montar algo llamado Sod —dos alverés—, montó Circo para Bobos con un elenco local arraigado en el DF, Novecento con Lalo España, y se armó tremendas temporadas con El último piso, Asfixia, Amar en fuga, Jardinería Electronick por mencionar algunos de sus trabajos. Temas Artes Escénicas Teatro Actor- Actriz Lee También Pequeñas grandes aventuras en las Fiestas de Octubre Revelan llamada al 911 con que se reportó la muerte de Diane Keaton Muere la actriz Diane Keaton a los 79 años La UdeG celebra centenario de su refundación con un homenaje a sus figuras destacadas Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones