Miércoles, 12 de Mayo 2021
Cultura | Una descripción del siglo VIII d.C.

El documento sobre los rituales mayas

El Instituto Nacional de Antropología e Historia estudia texto encontrado en las excavaciones del sitio arqueológico de Comalcalco en Tabasco

Por: SUN

VILLAHERMOSA, TABASCO.-El texto epigráfico maya más largo encontrado hasta la fecha en el estado de Tabasco es estudiado por especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH-Conaculta). El documento fue hallado en una urna funeraria descubierta durante las excavaciones del sitio arqueológico de Comalcalco.

El texto se compone de 260 glifos, referentes a 14 años de la vida de un importante sacerdote del siglo VIII d.C., indicó Ricardo Armijo Torres, director del
Proyecto Arqueológico Comalcalco.

La relevancia de las inscripciones radica en ser las primeras que se hallan con relación a la vida de un sacerdote y no de un gobernante y sus consortes, como fue usual en la antigua cultura maya, lo que hace pensar a los expertos que dicho personaje ocupó un alto rango sacerdotal.

Los textos, recuperados en 1998, se encuentran escritos en pendientes de concha y espinas de raya, que fueron depositados en una urna funeraria localizada en la entrecalle de la fachada Sur de los Templos II y IIA de la Plaza Norte del sitio prehispánico, donde el individuo en cuestión fue amortajado y cubierto con abundante cinabrio (pigmento rojo).

El contenido de la urna es analizado en el laboratorio del Centro INAH Tabasco. Armijo Torres informó que el resto de la ofrenda consta de siete dijes de serpentina, concha y jadeíta, fragmentos de pirita, 72 cuentas semiesféricas, 52 dientes de tiburón con perforación bicónica, un excéntrico de pedernal, dos núcleos de obsidiana negra; nueve navajas de obsidiana gris y siete punzones de cola de raya.

El contenido

Los textos reúnen un total de 260 glifos, 80 de los cuales están identificados por la epigrafía maya, detalló el arqueólogo, al referir que las inscripciones que se pueden leer e interpretar en los pendientes y puntas de raya tienen una connotación religiosa, relativa a los rituales anuales efectuados por el yajaw k’ahk’, “señor de fuego”, Aj Pakal Tahn.

Los glifos se encuentran en orden descendente, y el primero proporciona la fecha de cuenta larga, equivalente a 31 de enero de 771 d.C., que corresponde al inicio de la mayor parte de los textos recuperados en la ofrenda, que detallan 14 años de la vida del sacerdote maya.

Los textos describen eventos rituales de autosacrificio que incluían sangrías y actos de penitencia previos a los equinoccios de primavera, durante los cuales Aj Pakal Tahn fue acompañado por diversas deidades tutelares relacionadas con el dios maya de la lluvia, Chaac.

La información epigráfica descrita en los textos de Comalcalco ha permitido saber que en la vecina ciudad de Palenque, Chiapas, también se llevaron a cabo ceremonias rituales similares para la inauguración de templos, como el Edificio de las nubes.
 
La ofrenda

A diferencia de otras urnas funerarias localizadas en Comalcalco, ésta tiene como particularidades su tamaño y la mampostería que la rodeaba, compuesta por 260 ladrillos pegados con mortero de cal.

Entre otros de los elementos recuperados, en la ofrenda localizada en la Urna 26, se encuentran 90 pendientes, espinas de erizo de mar, cinabrio y restos de otros materiales, como piel de jaguar, plumas, papel y dijes que eran usados por sacerdotes mayas para la adivinación y el autosacrificio.

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