Cultura | El amor mueve al sol, a las estrellas y a las peores personas El actor Beto Ruiz estrena la obra 'R vs J (Hotel Verona)' El espectáculo de teatro físico discute si una pasión puede modificar el mundo de una pareja de criminales Por: EL INFORMADOR 14 de marzo de 2015 - 00:16 hs Beto Ruiz da un respiro a su trabajo como director y se pone el traje de actor para dar voz a su cuerpo. EL INFORMADOR / F. Atilano GUADALAJARA, JALISCO (14/MAR/2015).- Julieta conoció a Romeo y supo que ya nunca volvería a ser la misma. Dante descubrió que seguía moviéndose por una fuerza que no era la propia, sino la que mueve al Sol y a las estrellas. Un personaje de José Emilio Pacheco reflexionaba que enamorarse no puede ser nunca un pecado. Y puede añadirse mucho más. Si el amor nos iguala, si por su culpa actuamos todos igual, aunque seamos tan distintos, entonces quiere decir que somos más parecidos de lo que creíamos. Parecidos al vecino, o a nuestro jefe, o a nuestros padres. O por ejemplo, parecidos a un narcotraficante, a un sicario, a un asesino. El actor tapatío Beto Ruiz pensó en cuán fuerte puede ser el amor cuando pone en crisis a una persona. Esa persona es el narcotraficante Rommy Montes, un sicario que se enamora de un cantante de corridos, Julián Capula, pese al riesgo de traicionar a su patrón. Así cuestiona quién es en realidad, como lo haría un ciudadano común y corriente. Ésta es la historia de “R vs J (Hotel Verona)”, el montaje de teatro físico que Ruiz preparó junto con la dramaturga Verónica Maldonado y con la productora Aholibama Castañeda, y que tiene una temporada los fines de semana de marzo, en el recién inaugurado foro El Periplo, en la zona del Templo Expiatorio. Su espectáculo no es un ensayo sobre el amor homosexual, ni sociología, ni documental, sino una reflexión teatral, desde la ficción, sobre el amor: “¿Qué pasa cuando un narco se enamora? ¿Es así de frágil? Yo creo que sí, que no está exento de ninguna pasión humana”. De hecho, opina Ruiz, el amor es una fuerza con tal capacidad de provocar cambios internos, que obliga a pensar si uno de veras pertenece al mundo en el que vive. El actor sabe que “pertenecer al narco” es una idea con muchos significados en México, donde hoy ofrece una vida de éxito sin tener que estudiar ni trabajar. “Creo que es una respuesta de mucha gente a lo que no funciona en México, pero además se ha vuelto una cosa automática: hoy muchos niños mexicanos lo que quieren es ser narcotraficantes, y no hay más posibilidades. Cuando escoges en automático, necesitas hacer un alto para reflexionar, y a mí me parece que eso puede ser el amor”. Si un narco puede ser igual que un ciudadano común, ¿un ciudadano común puede ser como un narco? Para Beto Ruiz, el narcotráfico es “la hipérbole de todos los vicios de lo mexicano: negociar por lo oscuro, agandallar… Aunque los narcos sean así, son mexicanos y son humanos; son de nosotros, no son otra raza. Nosotros tendríamos algo de narco, en el sentido de cómo nos movemos de manera oscura, ilegal y gandalla. Lo que estoy intentando es construir un hilo de conexión entre su humanidad y nosotros”. El texto de “R vs J”, al final, se pregunta qué pasaría si los personajes renunciaran a su mundo y decidieran sacrificarlo por el amor: si ellos cambiaran, ¿cambiaría su mundo? Ruiz admite que allí hay una suposición optimista, aunque su espectáculo “no pretende ser ni periodismo, ni psicoanálisis; es una suposición artística sobre un tema imaginario. Además, la realidad es tan extraña que todo esto podría ocurrir; esa suposición me entretiene”. El cuerpo vs el texto Beto Ruiz es conocido en Jalisco como un exponente del teatro físico, es decir, una corriente de las artes escénicas en donde las acciones del cuerpo son tan importantes para el espectáculo como la historia o la voz. En “R vs J (Hotel Verona)” no sólo utiliza su entrenamiento para contar la historia, sino que además pone en tensión al propio texto escrito por la dramaturga Verónica Maldonado. “Hay un cruce entre todo lo dialogado y el trabajo físico; a veces, de hecho, los dos lenguajes van paralelos, pero a veces encontrados. Es un poco lo que me está ocurriendo con el teatro escrito: a veces necesito ir en contra de él; estoy buscando qué hay detrás de lo no dicho”. FRASE “Yo no me imagino llevando a un narco a terapia, a cuestionar sus remordimientos y arrepentimientos; justamente por eso me gusta el teatro: porque plantea ‘¿Qué tal si…?’. Beto Ruiz, director y actor. Temas Artes Escénicas Lee También El Festín de los Muñecos cumple 20 años; anuncian el cierre de un ciclo Cantos de tierra y exilio: Illapu vuelve a Guadalajara Un octubre artístico para celebrar los 31 años del MUSA Guadalajara: la ciudad que respira arte Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones