La Meseta de Guiza ha vuelto a ser el epicentro de la atención mundial tras un anuncio que desafía por completo la egiptología tradicional. Un grupo de investigadores independientes asegura tener pruebas contundentes sobre la existencia de una segunda Esfinge en Egipto, la cual estaría oculta bajo las densas arenas del desierto, desatando un intenso debate académico.Este fascinante planteamiento fue presentado a finales de marzo de 2026 por el reconocido ingeniero italiano Filippo Biondi y su equipo de investigación del Khafre Research Project. Según sus recientes declaraciones, los datos recopilados sugieren la presencia de una enorme estructura enterrada que podría cambiar para siempre nuestra comprensión del mundo antiguo y sus majestuosos monumentos.Para llegar a esta sorprendente conclusión, los científicos no utilizaron palas, picos ni excavadoras tradicionales, sino tecnología de punta totalmente no invasiva. Emplearon el Radar de Apertura Sintética (SAR), una sofisticada herramienta de tomografía Doppler que permite escanear el subsuelo y detectar variaciones en la densidad del terreno con una precisión milimétrica sin alterar el entorno.Los escáneres de alta resolución revelaron anomalías geométricas muy significativas a unos 55 metros de profundidad, ubicadas estratégicamente cerca de la imponente Pirámide de Kefrén. Estas lecturas muestran patrones estructurales que coinciden asombrosamente con la forma, el tamaño y las proporciones exactas de la Gran Esfinge que todos conocemos en la superficie de la meseta.Biondi ha declarado en diversas entrevistas recientes que su nivel de confianza en este descubrimiento ronda el 80 por ciento, una cifra inusualmente alta para este tipo de estudios. Afirma que las imágenes de radar muestran claramente pozos verticales y pasajes horizontales que conforman una verdadera "megaestructura subterránea" que ha estado esperando milenios para ser explorada.Uno de los pilares históricos fundamentales que sostiene esta controvertida teoría es la famosa Estela del Sueño, un monumento de granito macizo erigido por el faraón Tutmosis IV. Esta pesada losa, ubicada estratégicamente justo entre las patas delanteras de la Gran Esfinge, muestra un detalle visual fascinante que ha intrigado a muchos investigadores durante décadas.En la superficie tallada de la estela se aprecian claramente dos esfinges idénticas colocadas frente a frente, custodiando lo que parece ser un templo central. Mientras que la egiptología clásica sostiene firmemente que esta representación es puramente simbólica y religiosa, el equipo italiano argumenta que se trata de un registro literal de cómo lucía el complejo originalmente.Si esta audaz hipótesis resulta ser cierta, significaría que los antiguos egipcios construyeron un par de guardianes monumentales para proteger la sagrada necrópolis de Guiza. Esto concuerda perfectamente con la antigua creencia egipcia en la dualidad, el equilibrio cósmico del universo y la simetría perfecta que solían aplicar en sus construcciones arquitectónicas más importantes.A pesar del enorme entusiasmo mediático que genera la idea de descubrir una segunda Esfinge en Egipto, la comunidad arqueológica internacional ha recibido la noticia con un profundo y marcado escepticismo. Los expertos advierten que las lecturas de radar pueden ser altamente engañosas si no se interpretan con el rigor geológico y científico adecuado.Los geólogos y arqueólogos tradicionales señalan que las anomalías detectadas en los escáneres podrían ser simples formaciones rocosas naturales o cavidades geológicas muy comunes en esa región desértica. Recalcan que, hasta que no se realicen excavaciones físicas controladas y se extraigan pruebas tangibles, la teoría de la esfinge gemela carece de una validación científica concluyente.Con información de The Times of India* * * Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de WhatsApp * * * https://www.whatsapp.com/channel/0029VaAf9Pu9hXF1EJ561i03BB