Domingo, 12 de Julio 2020

La importancia de la ingeniería en los objetos de uso común

El cubrebocas modelo N95, el más recomendado para dificultar la entrada del coronavirus, no sólo es un conglomerado de distintas telas, también utiliza un principio de la electricidad para ser más efectivo

Por: Oscar Sánchez Barba Acevedo*

Mascarillas. Es un objeto que está en boca de todos y del cual existen diversos tipos, según el fin de su utilización. EFE

Mascarillas. Es un objeto que está en boca de todos y del cual existen diversos tipos, según el fin de su utilización. EFE

Durante las últimas semanas y por lo que parece las próximas, los cubrebocas han estado en boca de todos, figurativa y literalmente. Al igual que con todos los temas alrededor de las redes sociales, estamos bombardeados por un sinfín de información real y ficticia.

Dejando a un lado el tema de salud ya que esto debe de quedar en manos de los expertos y no en cualquier opinión. Más que un simple pedazo de tela con un elástico los cubrebocas han venido a colocarse como parte de nuestra vida diaria. Al investigar se destacan datos interesantes dentro de estos “accesorios de vestir” tales como la tecnología que utilizan, su uso dentro de tendencias de moda y las repercusiones en materia de seguridad que pocos imaginaron.

Los cubrebocas han logrado una fama que jamás imaginaron sus fabricantes, y con justa razón, ya que son indispensables en estos tiempos no solo para personal médico, sino para el público en general. Y como todos los productos que aparecen de esta forma, también están siendo producidos con toda creatividad. Es interesante descubrir que el cubrebocas modelo N95 (3M, 2020) llamada por su empresa respirador desechable para partículas. Recomendado como el más adecuado para la protección del virus, no solo es una malla entrelazada en varias capas que busca detener el paso de partículas pequeñas, sino que utiliza una tecnología que conocemos la mayoría desde la infancia. Me refiero al uso de una carga eléctrica en la tela, que lo hace atrapar las partículas en las que va viajando el virus. Esto funciona como cuando frotas un globo en tu cabello y puedes levantar pequeños pedazos de papel por medio de la electricidad estática.

El panorama actual plantea el uso prolongado de los cubrebocas, incluso después del regreso a las actividades cotidianas. Esta es una de las razones por las que se ha tornado en todo un fenómeno de moda, desde el uso de jeans cortados para funcionar como máscaras de protección, hasta versiones de renders futurísticas de cascos transparentes con diseños súper atractivos. En algunos países ya se tienen versiones para niños más amigables, previendo que se exija su uso por unas semanas más después del ingreso a los colegios.

Esta tendencia ha tenido su lado amable y positivo, sin embargo, como cualquier novedad que utiliza la creatividad como herramienta, se mueve en ambos sentidos. De aquí deriva la noticia de algunas personas que han aprovechado el uso de estas máscaras, para intentar cometer actos delictivos y salirse con la suya, considerando que se dificultaría para las cámaras de seguridad el reconocimiento facial. Sin embargo, la ciencia siempre va un paso adelante y son los países asiáticos como Japón y Corea del Sur los que han desarrollado un software de reconocimiento facial que funciona aún con la persona usando algún tipo de mascarilla. (Hess, 2020).

Los invito a cuidarnos de dos fuertes amenazas en estos días, el virus y la desinformación. Compartamos nuestros puntos de vista porque es un derecho y es importante, pero dejemos esto como una opinión y sepamos identificar la información que está sustentada en datos. Si buscan información verídica vayan a las fuentes, busquen los medios adecuados para compartirla. Mientras tanto sigamos en casa y los que tengan que salir hagan uso del cubrebocas, cumplan con los requisitos solicitados por los expertos y utilicen su creatividad para plasmar su personalidad en ellos.

*Oscar Sánchez Barba Acevedo es Director de la Carrera de Ingeniería Mecatrónica en la Universidad Panamericana Campus Guadalajara.

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