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Martes, 22 de Mayo 2018

Suplementos

Cristo del Cubilete, fe indestructible

Uno de los monumentos más bellos del Bajío guarda una historia donde la palabra “persistencia” es clave
 

Por: Francisco González

El entonces arzobispo de Guadalajara, José Garibi Rivera, gestionó la reconstrucción del monumento ubicado en el Centro geográfico del país. EL INFORMADOR/ J. Monroy

El entonces arzobispo de Guadalajara, José Garibi Rivera, gestionó la reconstrucción del monumento ubicado en el Centro geográfico del país. EL INFORMADOR/ J. Monroy

Emprende el ascenso del Cerro del Cubilete por la mañana y a cada paso obtendrás una recompensa. Comienza cuando la bruma sea espesa, casi como una nube intangible pero visible. Camina cuando el aire sea puro, tan limpio que sana la mente. Emprende el ascenso acompañado por el silbido del viento y el lejano canturreo de los pájaros. Tus sentidos lo agradecerán, y al llegar a lo más alto, podrás maravillarte con un monumento al ingenio, la fe, el valor y la persistencia: El Cristo Rey.

Con los brazos abiertos, silencioso pero lleno de una expresión de enorme paz, el Cristo Rey está en el punto más alto del Cubilete, cerro enclavado en Silao, Guanajuato. Para llegar hay que subir un camino empedrado y sinuoso, que se puede hacer en automóvil o a pie (lo último, común entre aquellos que van a pedir milagros, pagar una manda o en procesión). El 21 de noviembre se celebra la fiesta de su basílica.

La estatua, de 20 metros de altura y construida entre 1944 y 1950, tiene a sus pies la basílica (en forma de globo terráqueo) y dos ángeles monumentales, que le ofrecen un par de coronas al Cristo: La del martirio y la de la gloria. El atrio exterior de la basílica hace las veces de mirador, desde el cual podrás obtener una de las vistas más bellas del Bajío. Pero si aquello que se ve es impresionante, lo invisible, su historia, es cautivadora.

El Cristo se levantó aquí porque en alguna época, se consideraba el Cubilete como el Centro geográfico del país, por lo que el emplazamiento simboliza que se encuentra en el corazón de la nación. En el mismo lugar ya existía un Cristo monumental, mismo que en el marco de la Guerra Cristera (1928) fue bombardeado y dinamitado por orden de Plutarco Elías Calles.

Terminado el conflicto, fue el entonces arzobispo de Guadalajara, José Garibi Rivera, quien gestionó la reconstrucción del monumento, que es el que ahora se encuentra en la cima. El Cubilete también cuenta con un santuario dedicado a la Virgen María.

Para quienes deciden visitar el Cubilete en esta temporada, la recomendación es hacerlo por la mañana, para disfrutar de la magnífica vista que ofrece en su punto más alto, así como ir bien abrigados, pues las temperaturas en la región han sido frías hasta ahora. A lo largo del ascenso hay puestos de comida regional, con los típicos antojitos guanajuatenses y comida mexicana, por lo que si lo tuyo es explorar sabores caseros, aquí te sentirás en el mismo paraíso.

Como siempre, el premio a los aventureros no está en el destino en sí, sino en las maravillas que van encontrando a lo largo del viaje. Sin duda, el Cristo del Cubilete es una excelente opción a ser agregada en el itinerario de los viajeros para el naciente 2018.

Comienza el viaje

Este 5 de enero se celebrará una misa monumental en el patio de la iglesia, para celebrar a los Reyes Magos. Una gran oportunidad para conocer este rincón de México.
 

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