El fruto de las palmeras, el coco, es una fruta tropical con muchos beneficios para la salud de las personas. Su agua es un líquido rico en magnesio, potasio, vitaminas y ácido fólico, por ello, aunque se trata de una bebida, es tradicionalmente considerada como una importante fuente de energía (no por nada los náufragos sobreviven tomando su agua).Su pulpa (muchas veces llamada “carne”) es también un alimento, comúnmente consumido como botana en la playa. Si bien el agua suele mantener una consistencia uniforme según el estado del coco, la pulpa sí varía en relación al buen o mal estado de la fruta, lo que genera muchas variaciones en las bondades de las propiedades (puede ir desde ser casi transparente y milimétrica hasta un grosor de más de un centímetro y con mucha firmeza). De cualquier forma, un producto derivado de las palmeras es el aceite de coco, comercializado en abundancia y con muchos beneficios para los usuarios.Un componente del aceite de coco es el ácido láurico, un ácido graso saturado que elimina bacterias. Por ello es utilizado en múltiples productos de belleza, incluso entre aquellos que no se venden como “aceite de coco”. Al ser antibacterial, el aceite de coco ingerido apoya al sistema inmunológico, al considerarse antiviral.En su estado más puro, dentro del aceite, puede utilizarse para recubrir la piel tras el baño, para afianzar la limpieza corporal. Igualmente, aplicar sobre nuestra piel una capa de aceite de coco después de la ducha sirve para humectar la piel a largo plazo, pues sus componentes inciden en las zonas resecas para reactivar la regeneración natural de las células. De la mano de este efecto está la suavidad que brinda en la epidermis, algo que empieza a ser particularmente notable en la cara y las manos después de pocas aplicaciones.Ya que sus cualidades actúan contra la sequedad, el aceite de coco también es utilizado para el cuero cabelludo y el pelo. Para este objetivo es preferible utilizar productos enfocados en esta parte del cuerpo, pues aunque la base es el mismo aceite de coco se produce de maneras diferentes si su destino meta es usarse en el cabello o sobre la piel. Algunos acondicionadores y champús incorporan en su receta una mezcla de aceite de coco (en muchas ocasiones expresado de manera explícita en la etiqueta, no solo en la lista de ingredientes).Para la gastronomíaA la par de la salud y los cuidados del cuerpo, los usos del aceite de coco están presentes en la gastronomía, pues también se puede freír con él. Para este uso es necesario adquirir su presentación especial para dicho fin, con el que también se comercializa como “grasa de coco”. El aceite de coco preparado con comidas o bebidas debe limitarse, pues el rango en que el cuerpo lo asimila varía entre las personas (rondando alrededor de 30 y 40 mililitros diarios, como máximo).Además de utilizarse para freír frutas o verduras, el aceite puede añadirse en pequeñas dosis a un par de bebidas: el té y café. Al igual que su uso para cocinar, para beberse debe comprarse el aceite destinado especialmente para ello y no utilizar sus otras presentaciones (pues muchas veces incluyen otros añadidos). El aceite de coco ingerido, al igual que la pulpa y el agua, nos ayuda a tener una mejor alimentación, pues quema la grasa (motivo por el cual es recomendado para bajar de peso).JL