Petróleos Mexicanos (Pemex) se sigue ahogando por las deudas, el gasto en pensiones y las pérdidas, agravándose además con la baja producción de hidrocarburos y las deudas que colocan a la paraestatal en números rojos.Los reportes financieros de Pemex correspondientes al año 2025 indican que la paraestatal perdió más de 377 mil millones de pesos (MDP) durante todo el año.En agosto, la presidenta Claudia Sheinbaum presentó el plan para que la empresa del Estado deje de requerir apoyo financiero de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, que consiste en optimizar la carga fiscal de Pemex y mejorar su flujo de efectivo; reducción de deuda de corto plazo, priorizando el pago de obligaciones a proveedores durante 2025 y 2026; y estabilización financiera y recuperación del grado de inversión con un fondo de inversión para reducir su deuda.“Para 2027, gracias a todo el trabajo de Hacienda, Pemex sale solito, no va a requerir del apoyo”, dijo la mandataria en aquella ocasión.Las medidas financieras han sido bien recibidas por inversionistas y agencias calificadoras, que mejoraron la nota crediticia de Pemex, ya que los bonos de la petrolera también se han apreciado en las últimas semanas, mientras que se han colocado bonos por la Bolsa Mexicana de Valores para conseguir financiamiento.Aun con eso, para Emiliano Tello, investigador de Desarrollo Económico del IMCO, el problema principal de Pemex es el modelo financiero de la paraestatal, al considerar que no se ha corregido el deterioro de sus operaciones ni los pasivos.“Es un problema de su modelo financiero. Los apoyos han solventado, pero no se ha corregido ni el deterioro operativo ni la acumulación de pasivos para la empresa”.Pero el monto de la deuda ascendió a 100 mil millones de dólares (MDD), lo que equivale a más de 1.8 billones de pesos, mientras que la deuda con proveedores y contratistas asciende a 517 mil MDD, todo esto durante los últimos meses. Y casi la mitad de la deuda vencerá entre 2026 y 2027, lo que presiona las finanzas de Pemex.Por otro lado, otra meta incumplida es la producción de crudo y condensados, la cual cayó 7% de forma interanual, al situarse en 1.65 millones de barriles diarios, lejos de la meta establecida de 1.8 millones de barriles por día; de la misma forma, la producción de gas natural bajó a poco más de 3 mil millones de pies cúbicos por día, aunque el procesamiento de crudo registró un leve incremento.En este contexto, Grupo Carso, del magnate mexicano Carlos Slim, ha invertido hasta 2 mil MDD en la paraestatal en los últimos meses. Sin embargo, para Antonio Sánchez Sierra, académico de la Universidad de Guadalajara, será difícil salvar a la petrolera nacional aun con los recursos invertidos.“No tiene la capacidad ya de reinventarse, de volver a meterle activos. El boquete sigue creciendo (…) se tiene que hacer una reestructuración total para el efecto de hacerla más eficiente”.A la deuda y a la baja rentabilidad se suma el robo de combustibles que, durante el primer semestre de 2025, le representó pérdidas por más de 13 mil millones de pesos a Pemex debido al huachicol, una actividad ilícita que no ha logrado erradicarse y que sigue creciendo, mientras que las pensiones representaron 57 mil MDP en los primeros nueve meses del año.Una de las metas que siguen sin ser cumplidas por parte del Gobierno Federal en el sector de los hidrocarburos es la producción de crudo y condensados.Durante los primeros nueve meses de 2025, la producción de petróleo cayó 7% de forma interanual, al situarse en 1.65 millones de barriles diarios, lejos de la meta establecida de 1.8 millones de barriles por día, según datos de Petróleos Mexicanos (Pemex).De acuerdo con la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, se ha realizado una importante inversión en ocho refinerías del país que le permiten a Pemex recuperar su capacidad de refinación y de producción de más de un millón de barriles diarios para alcanzar la soberanía energética nacional.La refinería Olmeca, ubicada en Dos Bocas, en el estado de Tabasco, reportó en noviembre un procesamiento de crudo menor al expresado por la Secretaría de Energía (Sener), de acuerdo con las cifras oficiales dadas a conocer por Petróleos Mexicanos (Pemex), con un total de 207 mil barriles diarios de crudo.Las cifras también se mantienen lejos de las metas iniciales planteadas por el gobierno anterior al anunciar la construcción de esa refinería, cuyas obras costaron cerca de 21 mil millones de dólares y que apuntaban a un nivel de procesamiento de 340 mil barriles diarios de crudo.De la misma forma, la producción de gas natural bajó a poco más de 3 mil millones de pies cúbicos por día, aunque el procesamiento de crudo registró un leve incremento, insuficiente para compensar la caída general en la plataforma de producción nacional. Para Mario Di Costanzo, economista y analista financiero, las reformas energéticas impulsadas durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador y continuadas por Claudia Sheinbaum no lograron fortalecer a Petróleos Mexicanos (Pemex). Por el contrario, consideró que los cambios legales, fiscales y organizacionales profundizaron problemas estructurales que hoy mantienen a la empresa productiva del Estado en una situación financiera y operativa crítica.De acuerdo con el especialista, Pemex enfrenta una menor producción de hidrocarburos, pérdidas constantes en el negocio de refinación y un endeudamiento que, aunque similar al heredado de administraciones anteriores, se agrava por los pasivos acumulados con proveedores y por decisiones de política energética que no priorizaron la rentabilidad ni la modernización de la empresa.Di Costanzo explicó que uno de los principales ajustes fue la reducción gradual de la carga fiscal, que actualmente ronda el 35 por ciento, una disminución respecto a niveles previos. Sin embargo, subrayó que esta medida no resolvió los problemas de fondo. “Sí ha habido una reducción en la carga fiscal, pero no ha sido suficiente para corregir el deterioro operativo de Pemex”, señaló.El analista detalló que entre 2019 y 2025 los gobiernos de la llamada Cuarta Transformación destinaron alrededor de 1.4 billones de pesos en aportaciones de recursos públicos a la petrolera, sin que ello se reflejara en una mejora proporcional de sus resultados financieros. A esta situación se sumó, dijo, una reforma organizacional que convirtió a Pemex en una empresa de control directo del Estado, dejando de lado criterios de rentabilidad.Uno de los mayores problemas, apuntó, se concentra en la refinación. Actualmente, Pemex registra pérdidas en esta área debido a la obsolescencia de sus seis refinerías y a la calidad cada vez más pesada del crudo que se extrae en el país. En su opinión, los recursos públicos debieron destinarse a modernizar la infraestructura existente.Opex y Perforadora Latina: Estas empresas han sido fundamentales en la estrategia de campos terrestres y aguas someras. Opex, en particular, ha manejado paquetes de perforación llave en mano para Pemex, entregando pozos listos para producir.Grupo México (Germán Larrea): Aunque su relación con el gobierno ha tenido altibajos, su división de infraestructura sigue siendo un contratista relevante en la fabricación de plataformas.Diavaz: Una de las petroleras mexicanas con más historia, que continúa operando campos maduros bajo contratos de servicios, enfocándose en maximizar la recuperación de yacimientos.Halliburton y SLB (Schlumberger): Son las que proveen la tecnología de fracturación hidráulica y cementación de pozos.Sinopec (China): El gigante chino ha incrementado su presencia en 2025 y 2026, participando activamente en las licitaciones de servicios de perforación terrestre, ofreciendo costos competitivos y financiamiento.Woodside Energy (Australia): Es el socio más importante de Pemex en aguas ultraprofundas. Lidera el desarrollo del Campo Trión, un proyecto masivo frente a las costas de Tamaulipas, con una inversión estimada de 11 mil millones de dólares. A inicios de 2026, Woodside ha comenzado formalmente su campaña de perforación con la meta de extraer el primer barril en 2028. Es una relación crítica para Pemex, ya que la paraestatal no posee la tecnología para operar a profundidades de más de 2 mil 500 metros de forma independiente.Eni (Italia): La petrolera italiana se mantiene como el mayor productor privado de crudo en México. Opera los campos Amoca, Miztón y Tecoalli, en las costas de Tabasco. Para 2025 y 2026, Eni programó inversiones conjuntas con Pemex por 1 mil 800 millones de dólares para expandir su infraestructura marina, incluyendo el uso de su buque de procesamiento FPSO MIAMTE.Wintershall Dea (Alemania) y Harbour Energy (Reino Unido): Tras la salida de Talos Energy (donde entró Carlos Slim), estas dos empresas se convirtieron en los socios internacionales dominantes en el Campo Zama. Aunque Pemex es el operador, el aporte de ingeniería y capital de estos gigantes europeos es lo que mantiene el cronograma para que el campo alcance los 180 mil barriles diarios comprometidos.La investigación contra Emilio Lozoya, ex director de Petróleos Mexicanos (Pemex) durante el mandato de Enrique Peña Nieto, permanece sin avances.La más reciente actualización del caso fue la resolución emitida por el Segundo Tribunal Colegiado de Apelación en Materia Penal del Primer Circuito, el cual confirmó que el proceso penal contra Emilio Lozoya debe superar la etapa intermedia y continuar hacia la etapa de juicio luego que negara conceder un amparo al ex funcionarioEl ex funcionario federal tiene un proceso judicial abierto en su contra por el delito de lavado de dinero en el caso conocido como Agronitrogenados.La Fiscalía General de la República (FGR) investiga a Emilio Lozoya al acusar que el ex funcionario recibió al menos 10 millones de dólares por parte de la constructora Odebrecht, a cambio de entregar contratos de Pemex y gestionar la asignación de otros en varias dependencias de gobierno.Parte del dinero, según la indagatoria de la FGR, se utilizó para sobornar a legisladores y asegurar la aprobación de la Reforma Energética, en 2013.