Con el voto unánime de todas las fuerzas políticas, las comisiones del Senado aprobaron la reforma que plantea reducir la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales hacia 2030. El dictamen será votado hoy en el pleno de la Cámara alta. Mientras desde el bloque oficialista se calificó como un avance histórico en los derechos laborales, especialistas y organismos empresariales advirtieron riesgos en productividad, costos y operación para las compañías.La iniciativa establece una reducción gradual a partir de 2027. Ese año la jornada pasará a 46 horas semanales; en 2028 será de 44; en 2029 de 42; y en 2030 se alcanzarán las 40 horas. El objetivo es permitir a las empresas un periodo de adaptación para ajustar procesos sin comprometer su desempeño.Como parte del esquema, se ampliaron las horas extra permitidas de nueve a 12 por semana. El pago se mantiene en los mismos términos: si se exceden las 12 horas adicionales, deberán cubrirse al triple. Además, se contempla la creación de un registro electrónico obligatorio para vigilar el cumplimiento de la reforma. Se mantiene el esquema actual de un día de descanso por cada seis trabajados, punto que generó debate, pero que no fue modificado.La propuesta se originó en el sexenio del expresidente Andrés Manuel López Obrador, aunque no prosperó entonces por falta de acuerdos con el sector empresarial. Tras meses de diálogo con representantes privados, académicos y organizaciones civiles, se alcanzó el consenso para su aprobación. Se estima que la medida beneficiará a más de 13 millones de trabajadores en el país y cerca de 950 mil en Jalisco.Desde la oposición hubo respaldo, aunque también reservas. La senadora priista Claudia Anaya planteó revisar el impacto fiscal del pago de horas extra, ya que estarán sujetas al Impuesto sobre la Renta y al reparto de utilidades, incluso para quienes perciben salario mínimo. Clemente Castañeda, coordinador de Movimiento Ciudadano en el Senado, señaló que no se incluyeron dos días de descanso por cada cinco laborados y subrayó que el beneficio completo se verá hasta 2030.Especialistas consideran que la reforma puede mejorar el bienestar físico y emocional de los trabajadores y fortalecer la salud mental. Sin embargo, advierten efectos económicos. José Antonio Ávalos, académico de la Universidad Panamericana, señaló que sectores como manufactura, comercio y servicios enfrentarán mayores retos financieros, pues deberán decidir entre pagar horas extra o contratar más personal.Ángel Edoardo Buenrostro, académico de la Universidad de Guadalajara, estimó que las micro y pequeñas empresas resentirán con mayor intensidad el impacto y deberán reorganizar procesos para mantener eficiencia. Miguel Ángel Landeros, presidente del COMCE Occidente, alertó sobre el aumento en costos operativos y el riesgo de informalidad.Ante este escenario, Coparmex Jalisco recomendó a las empresas anticiparse, revisar procesos y realizar ajustes graduales para cumplir con la nueva jornada laboral. Las cámaras empresariales de Jalisco advirtieron que la reforma presidencial podría generar afectaciones y pérdida de productividad en diversos sectores, por lo que pidieron no comprometer la viabilidad de las empresas ni los empleos.Coparmex Jalisco señaló que manufactura y comercio enfrentarán mayores desafíos, en especial las micro y pequeñas empresas, aunque también anticipó impactos operativos y de costos en medianas y grandes compañías. Indicó que organizaciones con esquemas administrativos, trabajo por objetivos, horarios flexibles o modelos híbridos tendrían mayor facilidad de adaptación. Canaco Guadalajara subrayó que 90% de la economía nacional proviene de micro, pequeñas y medianas empresas, por lo que alertó que reducir la jornada sin considerar parámetros de productividad podría afectar a las familias. También advirtió sobre el nivel de informalidad, superior a 50%, lo que implica menor recaudación, competencia desleal y menos protección laboral. Industriales Jalisco manifestó preocupación por el impacto económico y operativo en miles de MyPimes y solicitó un diálogo técnico que contemple retos y oportunidades.Miguel Ángel Landeros, presidente del COMCE Occidente, estimó que la reforma obligaría a contratar entre 15% y 20% más personal. Voz del experto Ángel Edoardo Buenrostro, académico de la Universidad de Guadalajara. José Antonio Ávalos, académico de la Universidad Panamericana.Al pasar de 40 a 48 horas laborales a la semana, las empresas deberán encontrar mecanismos y hacer reajustes profundos al interior de sus organizaciones a fin de aprovechar el tiempo que los empleados trabajan y no comprometer su productividad, coincidieron expertos.Ángel Edoardo Buenrostro, académico de la Universidad de Guadalajara, advirtió de la necesidad de restablecer las jornadas de trabajo: salir más temprano un día a la semana o media hora antes todos los días o, inclusive, hasta una hora antes.“Para los empleadores, al reducirse la jornada, van a tener que hacer adecuaciones para hacer más efectiva y eficiente, o eficaz, la jornada de trabajo. Es decir, aprovechar al máximo las horas presenciales que tienen disponibles los empleados. Es un reto para los trabajadores, que se van a tener que adaptar a este nuevo escenario”, mencionó.El experto añadió que la hora de comida también deberá ajustarse a la reforma, así como los comercios que abren en determinado horario. “Básicamente, lo que vamos a ver es un fenómeno de reacondicionamiento de la jornada de trabajo […]. En su mayoría, quienes van a sufrir son los comercios formales, las personas que están en las plazas y demás, porque si quieren mantener los mismos horarios, van a tener que pagar horas extras, que se limitan a cuatro veces a la semana, cuatro horas diarias. Se extendió un poco el trabajo de horas extraordinarias para compensar, pero al final esa compensación es una compensación al salario; es decir, estoy pagando horas extraordinarias. Aunque la ley me permite más, obviamente no me permite que sean gratuitas”.José Antonio Ávalos, académico de la Universidad Panamericana, apuntó que la reducción de la jornada laboral para restaurantes y/o tiendas de ropa podría implicar una pérdida de dinero, pues se deberá contemplar si se pagan las horas extra o se contrata más personal. En días productivos, como fines de semana, cuando se extienden los horarios, el margen de ganancias se vería reducido. Recomendó hacer un balance del funcionamiento y operatividad de la empresa a fin de tomar decisiones que mantengan, o impacten de la menor manera posible. La Organización Internacional del Trabajo (OIT) presentó una nota técnica sobre las horas de trabajo en distintos países, en la cual México figura entre las naciones cuya jornada laboral está establecida en 48 horas semanales, al igual que Argentina, Bolivia, Costa Rica, Guatemala, Nicaragua, Panamá, Perú, Paraguay y Uruguay.Colombia y Guatemala encabezan la lista en América Latina con más horas trabajadas; les sigue México, con un promedio de 45 horas, aunque la jornada legal es de 48. Después aparecen Honduras, El Salvador, Perú, Costa Rica y Paraguay. La OIT reporta 44 horas semanales en Brasil, El Salvador, Honduras, República Dominicana y Venezuela, y 40 en Ecuador. Colombia reduce gradualmente de 48 a 42 horas y Chile de 45 a 40.El informe advierte que uno de cada cinco trabajadores en América Latina labora más de 48 horas semanales, con impactos negativos en bienestar y rentabilidad.A nivel mundial, India encabeza las jornadas más largas con 56 horas; le siguen Bután (53.3), Bangladesh (50.4), Uganda (50.3) y Camboya (49.5). CT