Este 20 de marzo ocurrirá el equinoccio de primavera en el hemisferio norte, exactamente a las 8:46 (tiempo del centro de México). En ese momento, miles de personas en distintas zonas arqueológicas del país levantarán las manos hacia el cielo para “cargarse de energía”, una costumbre moderna y global, pero no por eso menos significativa para quienes la practican.El equinoccio ocurre cuando el Sol se posiciona directamente sobre el ecuador de la Tierra y su luz incide de manera uniforme tanto en el hemisferio norte como en el sur. Esto provoca que el día y la noche tengan la misma duración; con el paso de los días, la proporción de luz y oscuridad cambia gradualmente según el hemisferio.Para las civilizaciones antiguas que se regían por calendarios agrícolas, este momento era muy importante. En el caso de los pueblos originarios de México, la entrada de la primavera marcaba el mejor momento para iniciar la siembra de maíz, frijol, chiles y calabazas, entre otros alimentos.Construcciones como la pirámide de Chichén Itzá y su famoso juego de sombra y luz, que hace ver cómo Kukulkán “desciende” desde lo alto, involucraban elementos astronómicos, creencias religiosas y utilidad práctica, con significados muy diferentes a los rituales que se realizan hoy.Aunque en muchos sitios arqueológicos hay miembros de pueblos indígenas que participan de las ceremonias del equinoccio, estas son una resignificación moderna. Aunque poseen un carácter místico, provienen de la reinterpretación de la vida occidental y de la espiritualidad conocida como New Age (“Nueva Era”) y se realizan también en otros sitios como Stonehenge, en el Reino Unido, o en Sedona, Estados Unidos, donde no hay ruinas de antiguas civilizaciones, pero que se considera un sitio "energético".El carácter holístico de la New Age combina elementos de diversas culturas y momentos históricos —incluso de la ciencia moderna— para proponer una transformación personal y colectiva hacia la armonía con el universo. La falta de rigor, en contraste con religiones tradicionales de las que también abreva, permite crear un sentido particular de qué significa el inicio de la primavera y por qué es importante recibirla en un lugar determinado.Conceptos generales como "cargarse de energía" implican un escenario misterioso, el calor y la luz del Sol, una fecha significativa en el calendario y ser parte de la multitud en un contexto de paz y alegría. Hacer una oración cristiana, practicar yoga o recibir un sahumerio de copal no genera contradicción en este ambiente.Más allá de las creencias particulares y el impacto emocional de los rituales de primavera, hay beneficios probados para quienes participan en ellos.Beneficios de la luz solarInteracción social