Durante su conferencia del martes 27 de enero, la mandataria evitó comentar directamente el reporte de Bloomberg, que informó el lunes que Pemex detuvo el traslado de petróleo mexicano a Cuba previsto para mediados de enero y enfatizó que se trata de una decisión “soberana” tanto del Estado mexicano como de Petróleos Mexicanos (Pemex).“Como hemos dicho, es una decisión soberana. Pemex toma sus decisiones. La decisión de México de vender o dar petróleo a Cuba, incluso por razones humanitarias, ha sido histórica y no es reciente”, señaló Sheinbaum.De acuerdo con Bloomberg, Petróleos de México decidió retirar el envío de un cargamento de crudo a Cuba que se tenía previsto para este mes. Esto ocurre luego de la presión política por Donald Trump sobre los aliados de la isla. El envío de crudo mexicano a Cuba ha sido criticado por sectores de oposición, que acusan al Gobierno de apoyar al régimen cubano. Sin embargo, Sheinbaum defendió que la relación con la isla se basa en principios históricos de política exterior, como la autodeterminación de los pueblos y la no intervención, y que los volúmenes enviados representan solo una fracción menor de la producción nacional.En el segundo fin de semana de enero, llegó a la bahía de La Habana el buque Ocean Mariner, con unos 86 mil barriles de combustible procedentes de México, según confirmó a EFE el Instituto de Energía de la Universidad de Texas.El Ocean Mariner es uno de dos barcos recientes enviados desde México como parte de los suministros de combustible a Cuba, junto con el Eugenia Gas.Para ponerlo en perspectiva, los 80 mil barriles enviados representan poco más de un día del déficit energético cubano. La isla requiere alrededor de 110 mil barriles diarios para cubrir sus necesidades básicas, de los cuales 40 mil provienen de producción nacional.Según Jorge Piñón, investigador senior del Instituto de Energía de la Universidad de Texas, la decisión tiene un costo económico para México, especialmente en un contexto de caída de producción petrolera.“Las refinerías cubanas son muy antiguas y tienen dificultades para procesar crudos pesados con alto contenido de azufre, por eso México les envía crudos ligeros que son más fáciles de refinar”, explicó.Asimismo, señaló que desde el inicio del sexenio de López Obrador, México ha enviado sus mejores crudos en calidad, como el Istmo y el Olmeca, a Cuba. México comenzó a enviar petróleo a Cuba en 2023, cuando Venezuela redujo sus suministros debido a la caída en su producción. Pemex llegó a enviar en promedio un barco al mes, equivalentes a 20 mil barriles diarios, según Bloomberg.Con esto, México se convirtió en el principal proveedor de petróleo y derivados de Cuba, un movimiento que aumenta el costo geopolítico de la relación con Estados Unidos, especialmente tras las restricciones de suministro a la isla desde Venezuela luego de la captura de Nicolás Maduro en enero.PH