La prohibición de vapeadores y cigarros electrónicos en México volvió a colocarse en el centro del debate público luego de que la organización México y el Mundo Vapeando asegurara que las restricciones aplicadas en el país han fortalecido el mercado negro y favorecido indirectamente el consumo de tabaco tradicional.A unos días de la conmemoración del Día Mundial del Vapeo, el próximo 30 de mayo, representantes de la asociación señalaron que las políticas prohibitivas impulsadas durante los últimos años no han logrado frenar el acceso a estos productos, sino que habrían provocado el crecimiento de canales ilegales de distribución sin controles sanitarios ni fiscales.El Día Mundial del Vapeo se conmemora cada 30 de mayo, en la víspera del Día Mundial Sin Tabaco impulsado por la Organización Mundial de la Salud. Esta fecha es utilizada a nivel global por organizaciones civiles y activistas de reducción de daños para visibilizar a los cigarrillos electrónicos como una alternativa menos perjudicial para los adultos que buscan abandonar el tabaquismo convencional.El presidente de la organización, Juan José Cirión Lee, afirmó que actualmente existe una “tormenta perfecta” en torno al consumo de nicotina en México, donde la prohibición constitucional de vapeadores convive con un aumento de productos de procedencia irregular y sin regulación clara.El activista advierte que antes de la prohibición existían negocios amparados que vendían productos cumpliendo con normas de calidad. Sin embargo, en la actualidad, el gran ganador ha sido el crimen organizado, el cual controla el contrabando y la distribución de estos dispositivos sin ningún tipo de regulación sanitaria, lo que representa un riesgo mayor para los usuarios.De acuerdo con el colectivo, mientras otros países optaron por regular el mercado de cigarros electrónicos mediante impuestos, controles de calidad y restricciones de venta, en México la estrategia de prohibición absoluta habría abierto espacio para el comercio clandestino y la evasión fiscal.El impacto económico de la prohibición es notable: datos recientes indican que el mercado negro de estos dispositivos ofrece estos productos a sobreprecio y mueve entre 15 mil y 20 mil millones de pesos anuales en el país, resultando en que la evasión fiscal derivada del comercio clandestino de vaporizadores y sus insumos traiga una pérdida recaudatoria que legisladores han calculado en cerca de 13 mil millones de pesos al año, recursos que podrían destinarse al sector salud. El debate sobre los vapeadores se ha intensificado en los últimos años debido a las posturas encontradas entre autoridades sanitarias, especialistas en salud pública y organizaciones civiles. Mientras algunos sectores advierten sobre los riesgos asociados al consumo de nicotina y el acceso entre menores de edad, otros sostienen que los dispositivos electrónicos pueden representar una alternativa menos dañina para fumadores adultos que buscan abandonar el cigarro convencional.TG