La huelga en el Monte de Piedad cumplió ayer seis meses y, a pesar de las distintas propuestas, no se vislumbra un acuerdo que permita la reapertura de las 302 sucursales. Sin embargo, ya se planea cómo operará la empresa una vez que termine el conflicto.Entre las propuestas que el Patronato hizo al sindicato de trabajadores el pasado 26 de marzo se encontraba “acordar los salarios de tres plazas de nueva creación: auxiliar operativo, responsable comercial y responsable operativo”. Estos puestos forman parte del nuevo modelo de negocio, al que han llamado “Montecitos”.Los Montecitos serán sucursales más pequeñas, con la finalidad de llegar a más poblaciones. Operarán de manera simplificada, lo que permitirá brindar una atención más rápida a los clientes e incursionar en el nicho de casas de empeño privadas y créditos rápidos que han cobrado auge en los últimos años.Estas sucursales seguirán las mismas reglas de empeño, refrendo, intereses y remate que los establecimientos tradicionales del Monte de Piedad, por lo que la diferencia estará solo en la cercanía y en la cantidad de clientes que podrá atender cada unidad.El sindicato no se ha pronunciado sobre la estrategia, pero ésta toca el centro del conflicto: la “privatización” del Monte de Piedad y el poder de decisión sobre plazas laborales y ascensos.Es importante recordar que el Nacional Monte de Piedad no es una empresa privada con fines de lucro, sino una institución de beneficencia privada; es decir, su finalidad es otorgar créditos prendarios a la población que no puede acceder a otras formas de financiamiento y destinar sus ganancias a la asistencia social. Además, de esas ganancias se pagan los salarios de los trabajadores que mantienen la operación, desde los puestos de base hasta los directivos.Desde el conflicto de 2024, en la huelga anterior a la actual, el Patronato y los trabajadores intercambiaron acusaciones sobre la inequidad de este modelo. Mientras el primero sostenía que el contrato colectivo de trabajo estipulaba prestaciones insostenibles, los segundos acusaban que el Monte ya operaba como una empresa privada, en la que los directivos obtenían grandes ganancias y no existía reparto de utilidades para los trabajadores.Aquel episodio se resolvió tras un mes de paro, en el que los trabajadores aceptaron ajustes al contrato orientados a modernizar la operación de la institución, a cambio de un aumento salarial, recontrataciones y el pago de salarios caídos.La huelga actual estalló por presuntas violaciones a ese acuerdo y ya es la más larga, incluso mayor que la registrada del 18 de diciembre de 1997 al 10 de junio de 1998.La creación de los Montecitos podría convertirse en otro punto de conflicto, pues no está claro si se trata solo de sucursales de menor tamaño para ampliar el mercado o de un paso más hacia un modelo similar al de las casas de empeño privadas.Cabe recordar que el Monte de Piedad es más antiguo que México mismo, pues fue fundado por Pedro Romero de Terreros, conde de Regla, en 1775, durante el virreinato de la Nueva España, con una vocación social.Tanto la empresa como el sindicato han asegurado que las prendas se encuentran en bóvedas seguras; no obstante, no podrán ser recogidas hasta que la huelga termine, incluso si el préstamo ya ha sido pagado.En cuanto a los pagos de quienes aún tienen adeudos, el Monte de Piedad extendió las fechas de comercialización a partir del 25 de septiembre; es decir, las fechas límite de pago y de pase a almoneda se recorrieron.Los artículos que tenían como fecha de comercialización original el 25 de septiembre de 2025 pasaron al 6 de abril de 2026, con nueva fecha límite de pago el 1 de ese mismo mes.El calendario completo puede consultarse en este enlace.Para cumplir con los pagos, aunque las sucursales estén cerradas, la institución puso a disposición de sus clientes la aplicación Monte App, su sitio web, BancaNet de Banamex, transferencias vía SPEI y pagos en sucursales de OXXO y Banamex.Para más detalles, puede consultarse la página de Información de pagos.