En los últimos años, una pregunta ha resonado con fuerza tanto dentro como fuera de la industria: ¿qué se ha hecho por el cine mexicano? Hoy, al menos en términos legales, la respuesta ya no es solo una promesa, sino un conjunto de medidas concretas que forman parte de una nueva política pública. La iniciativa promovida por Claudia Sheinbaum no se quedó en un simple anuncio. Se ha traducido en un nuevo marco legal y fiscal que busca abordar los dos puntos más vulnerables del cine nacional: la producción y la exhibición. La lógica detrás de esta transformación es bastante clara: si no hay incentivos, no hay rodajes; y si no hay espacios en pantalla, las películas simplemente no existen para el público. Uno de los pilares centrales que ya está en marcha es el estímulo fiscal a la producción audiovisual. Gracias a este esquema, las producciones que se realicen en México pueden acceder a un crédito fiscal de hasta el 30% en el Impuesto Sobre la Renta (ISR), siempre que cumplan con una condición clave: que al menos el 70% del gasto se realice con empresas mexicanas o trabajadores nacionales. El objetivo es doble. Por un lado, hacer que el país sea competitivo frente a otros mercados que ya ofrecen incentivos similares. Por otro, asegurar que el dinero que llega a una producción no se fugue, sino que se quede en la economía local. Este detalle no es menor. Cada filmación activa una cadena de empleos que rara vez se ve: técnicos, diseñadores, electricistas, transportistas, personal de producción. La nueva legislación parte de esa premisa: el cine no solo es cultura, también es industria. Pero el cambio más simbólico —y quizás el más esperado por el gremio— se encuentra en las salas. La nueva Ley Federal de Cine y el Audiovisual, que reemplaza la legislación vigente desde 1992, establece que al menos el 10% de lo que se exhiba en cines debe ser cine mexicano, además de garantizar condiciones de exhibición más equitativas, incluyendo horarios competitivos. Esta medida busca corregir una distorsión histórica: la presencia del cine nacional en las pantallas.YC