La Presidenta Claudia Sheinbaum presentó los 10 ejes centrales de la reforma electoral que plantea una nueva integración del Congreso de la Unión y del Senado, ajustes en la fiscalización de recursos de campaña, entre otros aspectos. Sin embargo, más allá del anuncio político, el debate se ha desplazado al terreno técnico: especialistas advierten que el proyecto combina medidas de contención del gasto con posibles efectos en la representación y el equilibrio institucional.Uno de los pilares es la reducción del financiamiento público. Sandro Arreola, politólogo, explicó que el recorte en los congresos estatales provendría principalmente de los salarios de los legisladores, además de que sería la federación la que vigilaría el ejercicio presupuestal. En el caso de los partidos, la disminución sería de una cuarta parte.No obstante, el ajuste también alcanzaría a los Organismos Públicos Locales Electorales (OPLEs), lo que, a juicio de Arreola, podría debilitar su operatividad e incluso derivar en su desaparición. El especialista cuestionó que este tipo de decisiones se conviertan en un proceso de “centralización” electoral.Consideró positivo crear organismos electorales temporales para consultas, referéndums o revocaciones de mandato, así como reforzar la fiscalización de recursos y regular el uso de inteligencia artificial y bots en campañas. No obstante, advirtió que debe vigilarse a la autoridad para evitar sesgos contra la oposición o el uso discrecional de herramientas que puedan eliminar contenidos incómodos para el oficialismo.Por su parte, Andrea Bussoletti, profesor investigador de la Universidad de Guadalajara, señaló que aún falta claridad sobre el recorte en ayuntamientos. Alertó que fijar en 15 el número máximo de regidores podría mermar la representación ciudadana.Bussoletti también criticó la eliminación de la reelección inmediata, al considerar que se suprime la posibilidad de que la ciudadanía premie o castigue con su voto a sus representantes.En contraste, destacó como positivo que en el Senado se eliminen los plurinominales, lo que, afirmó, favorecería una representación más directa de los Estados, así como la obligación de que las diputaciones se definan por voto popular.La discusión, coinciden los expertos, no radica sólo en cuánto se ahorra, sino en qué tanto se fortalece -o se debilita- la arquitectura democrática del país. Senador asegura que en el Verde varios votarán en contraEl senador del Partido Verde, Luis Armando Melgar, adelantó que votará en contra de la reforma electoral al considerarla un “retroceso democrático” y aseguró que dentro de su bancada hay votos suficientes para impedir su aprobación.“Si la reforma viene en los términos como lo anunció la señora Presidenta, mi voto, como el de varios del Partido Verde, va a ser en contra”, afirmó. Sostuvo que la participación minoritaria es fundamental para fortalecer la democracia y rechazó que el debate se centre en recortes presupuestales. Cuestionó que Morena pretenda modificar reglas que le permitieron ganar elecciones y gobernar. “¿Queremos ir hacia un partido único? No estamos de acuerdo”, advirtió. Subrayó que no acompañarán cambios en materia de plurinominales ni cualquier medida que implique restar autonomía al INE. “No necesitamos moverle una coma”, enfatizó.Por separado, el coordinador del PRI en el Senado, Manuel Añorve, calificó la iniciativa como “Ley Maduro” y aseguró que su partido votará en contra por considerar que debilita al INE y a la oposición. “El PRI va en contra de este retroceso democrático”, concluyó. La reforma electoral de la Presidenta Claudia Sheinbaum propone eliminar a los legisladores plurinominales. Especialistas ven en la medida un intento por fortalecer la representación directa y reducir las cuotas partidistas; la oposición, en cambio, advierte riesgos de sobrerrepresentación si una sola fuerza concentra triunfos en varios estados.Andrea Bussoletti señaló que la iniciativa “hace del Senado de la República lo que debería ser un Senado en un esquema federal”. Explicó que las cámaras altas representan en partes iguales a las Entidades y que, con la reforma, el Senado mantendría la figura de primera minoría.A la fecha, el Senado se integra por 128 legisladores: 64 de mayoría relativa, 32 de primera minoría y 32 de representación proporcional.En la Cámara de Diputados se mantendrían 500 curules, ahora todas por voto directo: 300 por distrito; 97 para quienes, sin ganar, obtengan la mayor votación de su partido; 95 por circunscripción y ocho para mexicanos en el extranjero.Sandro Arreola afirmó que se fortalece la representación: “Ahora las personas podremos elegir a quién queremos de esa lista”. El panista Miguel Monraz Ibarra advirtió que la reforma busca “arrinconar” a la oposición y generar sobrerrepresentación. “Quieren imponer su única visión”, dijo. La diputada federal de Morena por Jalisco, Merilyn Gómez Pozos, señaló que el actual periodo ordinario en la Cámara de Diputados estará marcado por debates de alto impacto, entre ellos el análisis de la reforma electoral, cuya iniciativa será recibida formalmente la próxima semana.La legisladora subrayó que el documento que circuló en días recientes sobre el posible contenido de la propuesta no correspondía al texto oficial, que ya fue adelantado ayer por la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.“Por ahí había un documento, pero ese lo desconoció la propia Presidenta en ‘la mañanera’. Esa no era realmente la iniciativa”, afirmó.Explicó que, una vez entregada al Pleno, la propuesta será turnada a comisiones para su análisis técnico y elaboración de dictamen, antes de pasar a la discusión ante las y los 500 legisladores que forman la Cámara de Diputados.Gómez Pozos adelantó que uno de los temas centrales será el de las prerrogativas a los partidos políticos, asunto que ya ha generado posturas encontradas, incluso entre fuerzas aliadas de Morena. No obstante, defendió que revisar el monto de los recursos públicos destinados a partidos y autoridades electorales no implica vulnerar la democracia.“Sin embargo, yo no le veo nada de antidemocrático. No es abaratar un proceso democrático, es simplemente lo que es justo. Los partidos, el propio INE, están recibiendo grandes recursos incluso este año, considerando que no es siquiera un año electoral todavía, y donde en el país en solo un Estado habrá elecciones, y pese a ello las prerrogativas no son menores. Eso sí se debe abordar, y yo no le veo nada antidemocrático”, explicó la diputada federal.Asimismo, indicó que la iniciativa podría incluir ajustes en la representación de minorías, aunque descartó su desaparición y apuntó a cambios en el mecanismo de designación de diputaciones plurinominales. “Queremos un proceso más democrático, más transparente y por supuesto, que no sea caro”, concluyó la legisladora jalisciense. CT