Cada año, millones de niñas y niños en México esperan con entusiasmo una fecha que transforma aulas y hogares en espacios de juego, color y celebración, sin embargo, detrás de los festejos, regalos y actividades recreativas, existe un origen histórico que va más allá de lo lúdico y que conecta con un movimiento internacional en favor de los derechos de la infancia.La conmemoración del Día del Niño tiene sus raíces en decisiones impulsadas a nivel global para proteger y reconocer a las infancias, fue el 20 de noviembre de 1959 cuando la Organización de las Naciones Unidas, a través de su Asamblea General, reafirmó la importancia de garantizar los derechos de niñas y niños en todo el mundo. A partir de entonces, esa fecha se adoptó como referente internacional; no obstante, cada país decidió establecer su propia jornada de celebración, adaptándola a su contexto social y cultural.En el caso de México, la historia se remonta incluso décadas antes, en 1924, el entonces presidente Álvaro Obregón instituyó el 30 de abril como el día dedicado a la niñez. El objetivo era claro: crear conciencia sobre la importancia de proteger su bienestar, fomentar su desarrollo integral y promover una cultura basada en el respeto a sus derechos.Con el paso de los años, esta fecha se consolidó como una de las más significativas dentro del calendario nacional, especialmente en el ámbito escolar. Escuelas, instituciones públicas, empresas y comunidades organizan festivales, dinámicas, concursos y diversas actividades enfocadas en el entretenimiento de los menores, sin embargo, más allá del ambiente festivo, el mensaje central se mantiene vigente: la necesidad de garantizar una infancia plena, digna y con oportunidades para todas y todos.* * * Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de WhatsApp * * * NA