El nombramiento de Carlos Torres Rosas como director general de Nacional Financiera (Nafin) y del Banco Nacional de Comercio Exterior (Bancomext) ha generado reacciones inmediatas en el ámbito político nacional. El periodista Carlos Loret de Mola señaló en su más reciente columna que este movimiento estratégico pone nuevamente sobre la mesa la influencia de Andrés López Beltrán en la administración pública federal.De acuerdo con el columnista, existe una relación de estrecha amistad entre el hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador y el nuevo titular de estas instituciones bancarias gubernamentales. Loret de Mola describe esta relación como un vínculo de hermandad, consolidado desde la adolescencia, cuando Torres brindó apoyo personal a López Beltrán.Sobre esta cercanía, el periodista destaca:"Son como hermanos. Ellos lo presumen [...] La cercanía y la confianza es tal que cuando Andrés Manuel López Obrador llegó al poder sacó a Torres de la iniciativa privada y lo nombró secretario técnico del gabinete presidencial".La relevancia de este nombramiento radica en el volumen de activos que quedarán bajo la gestión de Torres Rosas. Según lo expuesto en el texto, el funcionario será responsable de manejar activos por 700 mil millones de pesos, consolidando su posición como una pieza clave en la estructura financiera del Estado.Loret de Mola enfatiza que esta designación no es un evento aislado, sino parte de una presencia constante de allegados a López Beltrán en áreas estratégicas del gobierno:"No falla: los tentáculos del junior de AMLO siempre aparecen donde hay dinero del gobierno. En los contratos de las grandes obras, en el SAT donde se recauda, en los bancos de desarrollo".Carlos Torres, quien cursó estudios en la Universidad de Bath, Inglaterra, ha sido perfilado dentro de los círculos cercanos a la autodenominada "Cuarta Transformación" como un operador de bajo perfil. Previo a su actual designación, Torres ocupó la Coordinación General de Programas para el Bienestar, encargándose de una cartera presupuestal que, según Loret, ha mantenido un crecimiento constante hasta acercarse al billón de pesos.El columnista subraya que, a pesar de los cambios de administración y las dinámicas internas en Morena, la capacidad de influencia de López Beltrán se mantiene intacta:"La gente de primer nivel en el gobierno de la Presidenta Sheinbaum te lo dice con todas sus letras: Andy sigue teniendo muchísima influencia y su gente está metida en todos lados. El junior pesa".Con este nombramiento, el análisis de Loret de Mola pone el foco en cómo la estructura de confianza y los operadores cercanos a la familia López Beltrán continúan ocupando posiciones de alto impacto en el sistema financiero mexicano, un tema que se perfila como uno de los puntos de debate político en las próximas semanas.Con información de Carlos Loret de Mola*** Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de WhatsApp ***OA