El aumento de casos de Cyclospora, también conocida como ciclosporiasis, en Estados Unidos mantiene bajo vigilancia a las autoridades sanitarias y también ha despertado preocupación en México. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) investigan casi 7 mil casos relacionados con este parásito, conocido por causar diarrea explosiva, una cifra que supera los registros del mismo periodo del año anterior.Mientras continúa la investigación para identificar el origen del brote, especialistas señalan que no puede descartarse que la enfermedad también tenga presencia en territorio mexicano, debido a la circulación de alimentos frescos entre ambos países.La posibilidad de que la Cyclospora llegue al país ha generado inquietud entre usuarios en redes sociales y especialistas en salud. El médico infectólogo Alejandro Macías explicó que no es posible descartar la presencia de la enfermedad en México, especialmente por el intercambio comercial de productos agrícolas entre ambos países.De acuerdo con el especialista, la Cyclospora no se transmite directamente de una persona a otra, ya que el parásito necesita permanecer varios días o incluso semanas en el ambiente antes de convertirse en infeccioso.La ciclosporiasis es una infección intestinal causada por el parásito microscópico Cyclospora cayetanensis. Según los CDC, las personas adquieren la enfermedad al consumir alimentos o agua contaminados con el parásito. La contaminación ocurre cuando residuos fecales llegan a productos agrícolas o fuentes de agua. La transmisión directa entre personas es poco frecuente porque el parásito necesita completar un proceso de maduración fuera del organismo antes de poder infectar a otra persona.Los síntomas suelen aparecer aproximadamente una semana después del contagio, aunque el periodo de incubación puede variar entre dos y catorce días. El signo más característico es la diarrea acuosa intensa, conocida popularmente como diarrea explosiva, acompañada de evacuaciones frecuentes.También pueden presentarse dolor abdominal, calambres, náuseas, gases, inflamación, fatiga, pérdida del apetito y pérdida de peso. En algunos pacientes aparecen vómitos, dolor de cabeza, dolores musculares y fiebre baja. Incluso existen personas que no desarrollan síntomas, aunque siguen siendo portadoras de la infección.Sin tratamiento, la enfermedad puede provocar deshidratación, recaídas y complicaciones que pueden prolongarse durante varias semanas, especialmente en personas con sistemas inmunológicos debilitados.Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de WhatsApp.AS