La caída de un árbol durante el temporal cambió la vida de Uriel, vecino de la Colonia Las Águilas, en Zapopan. Una tormenta derribó un ejemplar de gran tamaño que se desplomó sobre la fachada de su vivienda, dañó el vehículo estacionado en la cochera y provocó la caída de postes de energía eléctrica.Ni la aseguradora ni el Ayuntamiento respondieron por los daños. Protección Civil y Bomberos confirmó que el árbol era viejo, estaba debilitado y corría alto riesgo de colapsar.“Mi mamá y varios vecinos ya habían pedido que recortaran algunos árboles o que, de plano, los retiraran porque estaban muy grandes y se veía que podían caerse, pero no hicieron caso y ahí están las consecuencias”, relata.Especialistas advierten que los municipios del Área Metropolitana de Guadalajara carecen de un censo integral del arbolado que permita conocer cuántos ejemplares presentan enfermedades, plagas o deterioro estructural que los convierta en un riesgo para la población.Antonio Rodríguez Rivas, profesor del Departamento de Madera, Celulosa y Papel del Centro Universitario de Ciencias Biológicas y Agropecuarias, estima que entre seis y ocho de cada 10 árboles presentan algún grado de infestación. Sin embargo, señala que no existe un diagnóstico oficial que dimensione el problema.El especialista explicó que las primeras infestaciones de muérdago surgieron a finales de los años ochenta en Jardines del Country. En ese entonces se desconocía el impacto de esta planta parásita en el arbolado urbano, por lo que se propagó sin control. Hoy su presencia es amplia, por lo que recomienda realizar inspecciones periódicas y labores de mantenimiento para conservar la salud de los árboles.Juan Gabriel Morales Padilla, académico y supervisor de jardinería del ITESO, considera que el problema podría ser mayor. Aunque no hay datos locales, estima que Guadalajara podría registrar niveles similares a los de la Ciudad de México, donde hasta nueve de cada 10 árboles tienen muérdago. Lo atribuye al crecimiento urbano, la pérdida de áreas verdes, la contaminación y el estrés del arbolado.Ante el inicio del temporal, los municipios metropolitanos informan que realizan podas preventivas y retiros de árboles en riesgo, aunque reconocen que no cuentan con un inventario completo del estado del arbolado.En Tlajomulco, la Dirección de Parques y Jardines atiende reportes ciudadanos y de Protección Civil. La evaluación técnica corresponde a la Dirección de Medio Ambiente y Sustentabilidad, que determina si procede una poda preventiva o el retiro del ejemplar.Guadalajara informó que, previo al temporal, retiró 955 árboles con riesgo de caída y efectuó más de ocho mil podas preventivas. Además, realiza revisiones periódicas para detectar plagas y enfermedades, entre ellas muérdago, hongos del género Ganoderma, fumagina y daños en la corteza.En Tlaquepaque, de enero a la fecha se han realizado tres mil 26 podas preventivas, 181 derribos de árboles secos o peligrosos, así como la sustitución de ejemplares envejecidos por nuevos. Y mantiene 223 reportes ciudadanos en proceso de atención.Zapopan reporta 74 árboles identificados como riesgosos, principalmente en las colonias Constitución, Ciudad del Sol, Tabachines y El Vigía, donde el Ayuntamiento asegura haber reforzado la inspección y evaluación para prevenir accidentes durante el temporal.Ciudad de MéxicoGuadalajaraMérida