El Ayuntamiento de Guadalajara celebró este jueves una sesión solemne con motivo del 325º aniversario del natalicio de Fray Antonio Alcalde y Barriga.El religioso llegó a la capital jalisciense a los 71 años de edad, y en las dos décadas que estuvo al frente de la diócesis, invirtió más de un millón de pesos de aquella época en obras de caridad e infraestructura que hoy, más de 230 años después, siguen beneficiando a la población.Durante la ceremonia, la Presidenta municipal de Guadalajara, Verónica Delgadillo, llamó a reflexionar sobre el impacto del legado del religioso en la vida cotidiana de la ciudad.“Cuando caminemos por el Paseo Fray Antonio Alcalde, cuando veamos el Hospital Civil o la Universidad de Guadalajara, pensemos cómo podemos actuar desde nuestro espacio para ayudar a los demás y construir oportunidades para las futuras generaciones”, expresó.En el acto se destacó que el llamado “Fraile de la Calavera” dejó una huella en el desarrollo de Guadalajara a través de obras de salud, educación, vivienda y abasto en el siglo XVIII.Entre sus principales aportaciones se encuentran:La alcaldesa señaló que, a 325 años de su natalicio, la obra de Fray Antonio Alcalde sigue presente en la ciudad y funciona como una guía para la toma de decisiones públicas.Asimismo, Enrique Ibarra Pedroza, presidente de la Fundación Paseo Fray Antonio Alcalde, destacó la transformación urbana del centro histórico a partir de este legado.“Se decidió no regresar la avenida Alcalde como eje vehicular y convertirla en el Paseo Fray Antonio Alcalde, que fue inaugurado el 5 de diciembre de 2018”, señaló.Añadió que ese mismo día se develó la estatua del religioso en la Rotonda de los Jaliscienses Ilustres, donde destacó, es el único personaje que no nació en México.El acto concluyó con un llamado a mantener viva su causa de canonización y a preservar el carácter público y gratuito de las instituciones que impulsó.* * * Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de WhatsApp * * * XP