Jueves, 20 de Febrero 2020

Responder un mensaje en Facebook le costó su identidad

Alejandra fue víctima de robo de identidad en la red social cuando intentaba apoyar una "campaña" contra el cáncer

Por: Patricia Gallardo Name

Facebook no ha respondido a las múltiples víctimas que piden se deshabiliten las cuentas de quienes cometen este delito. EL INFORMADOR / ARCHIVO

Facebook no ha respondido a las múltiples víctimas que piden se deshabiliten las cuentas de quienes cometen este delito. EL INFORMADOR / ARCHIVO

Todo comenzó como un acto de buena voluntad. La noche del lunes 27 de enero, Alejandra recibió un mensaje en su cuenta de Facebook. Era su tía, una sobreviviente del cáncer de mama, pidiéndole su apoyo para participar en una campaña de concientización sobre esta enfermedad que estaba organizando una doctora en Estados Unidos a la que ella conocía.

“Esta tía, bueno, supuestamente mi tía, me hablaba como si me conociera. Esta persona usaba el mismo vocabulario, me preguntaba cosas personales, hasta por mi mamá... la verdad nunca dudé que fuera ella y como ella tuvo esta enfermedad, tenía sentido lo que me pedía”.

Su “tía”, le pasó el perfil de Facebook de la doctora pidiéndole que la contactara. Al hacerlo, esta persona le dijo que, para la campaña, requería que Alejandra le mandara tres fotografías, sin blusa y sin brasier: una de frente con las manos en la cintura, otra de perfil y una de espaldas. Así lo hizo.

Después de enviarlas Ale le pidió a la doctora más información sobre la fundación para la cual servirían las imágenes.

Después de mandarlas, le dijo: "ingresa a este link para que puedas saber más de la fundación y del trabajo que estamos haciendo. Le doy clic y me manda a una página igual a la inicio de Facebook, de hecho hasta me pareció un poco raro que me sacara, pero como estaba usando mi celular… total que ingreso, pongo mi correo y contraseña y no me aparece nada. La página se quedó en blanco” cuando le comentó esto a la persona a la que le había enviado las fotografías ella le respondió que era “normal” y que estaba “teniendo problemas con la página”. Alejandra no le dio mayor importancia.

Un día después, el martes en la madrugada, una amiga suya la contactó y le dijo "oye, creo que tu cuenta está hackeada, porque me están mandado a mí y a todas mis amigas esto... era exactamente la misma petición, pero agregándole un ‘anímate, yo ya me animé’ y les mandó mis fotografías y otras más de ejemplo”.

Alejandra no se quedó de brazos cruzados y comenzó a denunciar.

“Le avisé a todos mis contactos que no enviaran nada y que hicieran la denuncia de la cuenta para que la inhabilitaran. La denunciamos de todas las maneras posibles desde al menos 60 cuentas por contenido inapropiado, identidad falsa, etc… Solo me respondían que habían recibido la solicitud pero que no habían encontrado ningún contenido que violara sus normas comunitarias”

Su cuenta tardó más de una semana en ser dada de baja por Facebook.

Una cadena de víctimas

Después de lograr que sus amigos compartieran una publicación donde explicaba su caso, Alejandra se dio cuenta que no había sido la única persona afectada por este tipo de crimen. El “modus operandi” de estas personas es el de recrear el lenguaje que utiliza su víctima, una cuestión sencilla al tener completo acceso a su cuenta de Facebook.

Una vista a otras conversaciones les basta para poder convencer a las personas, vía mensaje, de caer en su trampa.

En el caso de Alejandra, muchos de sus amigos cercanos pensaron que en realidad era ella quien estaba pidiendo las fotografías. El lenguaje utilizado era tan similar que hubo quien llegó a pensar que era ella quien estaba estafando a sus conocidos. Conocían detalles que probablemente solo ella podía saber.

“Las personas en verdad pensaron que era yo, entonces me empezaron a echar pleito a mí. Después del apoyo de mis amigos, logro contactar con una de las muchas víctimas, que a su vez conocía a otras. Después de esto hicimos un grupo de Whatsapp en donde, hasta ahora tenemos a 35 mujeres que están por toda América Latina que han vivido esta experiencia.

Las excusas para sacar información a los amigos que tienen agregados en Facebook cambia y se adapta según el perfil de la persona que hayan hackeado:

“Yo he trabajado en fundaciones con niños con enfermedades, niños con cáncer y, en mi caso, ese fue el enganche, empezaron a mandarles mensajes como ‘oye, me das un like en una publicación para niños con discapacidad, nada más que me van a tener que mandar un código a tu celular ¿me confirmas tu número?’ y cosas por el estilo, al menos tres de mis amigas, que conocían mi trabajo en las fundaciones cayeron, no tenían por qué dudar. “

Relata que, en otros casos el mensaje cambia por ejemplo, dice, “En el caso de una chava que está en el área de la moda, a sus amigos les dijeron algo como ‘¿Me regalas un like en este diseño que hice?’ y les mandaban ese link para que cayeran. Depende de la persona."

El proceso legal

El jueves 30 de enero, Alejandra, acompañada de otras 7 víctimas acudió a presentar su denuncia a la Fiscalía del Estado. Ahí, de principio, lo clasificaron como un delito patrimonial por “suplantación de identidad”. Sin embargo, después de acudir al Centro de Justicia para las Mujeres se clasificó en tres delitos: Ultraje a la moral o las buenas costumbres e incitación a la prostitución, Fraude y Suplantación de identidad.

El ser víctima de un delito también implica perder días de trabajo, en este caso han sido tres para poder seguir con el proceso:

“Denuncié el día 30 de enero y el día de hoy sigue en proceso, es un poco lento pero lo que ha sido Fiscalía y el CJM la verdad es que nos han tratado muy bien. Han sido tres días de trabajo completo. Estuve todo un día en Fiscalía y estuve otro en el Centro de Justicia para las Mujeres y contando las vueltas entre que iba de un lugar a otro pues perdí mucho tiempo”.

Pero su experiencia con las autoridades en Jalisco ha sido mejor que la de otras de las víctimas con las que tiene contacto. Alejandra relata que, cuanto una de las mujeres presentó su denuncia en la Fiscalía de la Ciudad de México, le respondieron: "Si no podemos resolver los feminicidios, ¿tú crees que esto se pueda resolver?”.

Y todo este desgaste, finalmente, es solo para que las autoridades las apoyen a contactar a Facebook y que esta red social les dé respuesta y desactive las cuentas que no han logrado inhabilitar a pesar de reportarlas.

“Lo que yo espero es que las autoridades puedan contactarse pronto con Facebook para que nos den la certeza de que nuestras cuentas están cerradas y que nadie más va a usar nuestra identidad. Estamos conscientes de que la persona tal vez no se encuentra ni en México, más allá de que lo atrapen o no lo que queremos es que Facebook y las autoridades puedan colaborar para que cancelen estas cuentas de forma definitiva para detectar este tipo de prácticas delictivas y no sean afectadas más mujeres y mucho menos menores de edad”.

Hasta el día de hoy, después de presentar la denuncia y los oficios, solo les queda esperar una respuesta por parte de las autoridades.

Acusa negligencia por parte de Facebook

Para Alejandra, lo más desgastante de todo esto no ha sido el proceso legal ante las autoridades, incluso destaca el gran acompañamiento que ha tenido por parte del Centro de Justicia para las Mujeres: “ellos sí están haciendo su chamba”. El problema ha sido la falta de respuesta y responsabilidad de la red social.

“Se puede hacer el proceso por parte de Fiscalía, pero tarda mucho porque ellos tienen que pedir al juez una orden judicial para cerrar la cuenta y mientras, Facebook no da ninguna respuesta, no tenemos ni un número de teléfono al que podamos llamar".

El martes fue mi hermano, supuestamente a un domicilio de Facebook, para entregarles una carta notarial en donde yo les solicitaba la cancelación, pero no encontraron las oficinas.

Por la negligencia de Facebook es que esto se propagó. Entiendo que quizá no las pueden cancelar (las cuentas) en 24 ó 48 horas en lo que investigan, pero ¿en 72 horas? No hay un tiempo de respuesta.” Además, ella cree que “en estas dos semanas que no canceló la cuenta más y más mujeres cayeron. La mía tardó más de una semana y media en cerrarse, pero hay personas que llevan más de un mes, una de las que está en el grupo de Whatsapp por ejemplo y no las han desactivado”.

La negligencia de no cancelar las cuentas permite que el delincuente siga actuando.

Piden a las autoridades una mayor regulación

Tal vez muchas personas no lo saben, pues son pocas las que leen los términos y condiciones de Facebook al momento de crear una cuenta, pero en caso de que algún usuario quiera levantar una queja o una demanda a la red social esta deberá de resolverse en un juzgado en California, Estados Unidos. Por eso, en México, el usuario está desprotegido en ese sentido.

Alejandra y las otras afectadas, después de vivir esta experiencia, están pensando en acudir con diputados locales para pedirles que hagan una iniciativa de ley que les pueda dar certeza a los usuarios en el país:

“Queremos que se regule, en cuanto a que el usuario pueda acudir a tribunales mexicanos a interponer una demanda por daño moral. Que tenga alguna certeza de que ante algún problema de este tipo tienen a quién acudir. “

Algunas recomendaciones para evitar ser víctima de los hackers

A través de su página web, la Policía Cibernética del Estado de Jalisco da las siguientes recomendaciones para evitar ser víctima de este tipo de estafas en redes sociales conocidas como “phishing”, que es la técnica de ingeniería social utilizada por los delincuentes para obtener información confidencial como nombres de usuario, contraseñas y detalles de tarjetas de crédito haciéndose pasar por una Institución bancaria, un Proveedor de Servicios de correos electrónicos o redes sociales, etc…

Recomendaciones:

1.- Evita ingresar en los sitios web de los bancos / redes sociales / pulsando los links incluidos en correos electrónicos.
2.- Teclea directamente la dirección electrónica / URL en tu navegador o utiliza marcadores / favoritos.
3.- Instala antivirus que detecten PHISHING o software malicioso.

Dónde denunciar

Sí tú eres o conoces a alguien que ha sido víctima de este tipo de delitos, puedes realizar tu denuncia en la Fiscalía del Estado o en el Centro de Justicia para las Mujeres:
Policía Cibernética:
policia.cibernetica@jalisco.gob.mx

Teléfonos: 36687900 Ext. 18041 // 38376000 Ext. 15836, 15832

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