Este año el SAT apretó a las aseguradoras, que sin dudarlo trasladaron el golpe al bolsillo de sus clientes.Si eres parte de ese 7% privilegiado que aún puede pagar un seguro privado en México, no te resignes, aquí van algunas claves para sortear este “tarifazo”.Ante la falta de cultura financiera es difícil valorar la relación calidad-precio de un seguro de gastos médicos. Sin embargo, entender conceptos básicos sirve como herramienta para defenderse de aumentos abusivos.El primer ajuste debe ser en el deducible y el coaseguro. La lógica es simple: a mayor riesgo asumido por ti, menor es el costo de la prima anual.Un seguro no es para curar una gripe, sino para proteger tu patrimonio ante una enfermedad catastrófica. Sube el deducible y el coaseguro para bajar el costo anual de la póliza.No le temas al cambio. Migrar de compañía de seguro es una opción real para encontrar mejores condiciones. Las aseguradoras, en su afán de ganar clientes, respetan tu antigüedad y condiciones preexistentes. La competencia es el único antídoto en un mercado dominado por cuatro gigantes.Tu agente de seguros es clave, pero no olvides que cobra una comisión según la compañía. Busca uno que sea didáctico y transparente, no solo un vendedor. Si no te ofrece opciones de reestructuración hasta que amenazas con cancelar, mejor cambia de asesor. El servicio debe ser preventivo, no solo reactivo.Según la AMIS, el sector de seguros creció 8% en 2025. El monto asegurado en el país equivale al 2.85% del PIB nacional.Las aseguradoras son empresas diseñadas para lucrar, no para hacer filantropía. Trasladar el IVA de las indemnizaciones al usuario fue su respuesta inmediata a la presión fiscal. ¿Cómo iban a sacrificar un solo peso de su margen de utilidad?En esta ecuación, las aseguradoras nunca pierden. Trata de que tú tampoco.