Después de haber estado ausente por acudir a la Feria Internacional de Turismo en España, el gobernador Pablo Lemus reapareció ayer y entre muchos otros temas, abordó el de la reforma pendiente al Poder Judicial en Jalisco. Sorpresa: propuso esperar a que en el ámbito federal concluyan la reforma electoral, anunciada por la Presidencia de la República.El argumento del mandatario tiene sentido, esperar a que la Cámara de Diputados y el Senado de la República determinen cuáles son las nuevas normas para las elecciones y cómo cambian las cosas, para que no impacte en la reforma al Poder Judicial estatal y después, estar obligados a reformar otra vez.Sin embargo, ese argumento choca con otro paquete de intereses que tienen la misma legitimidad que el interés meramente jurídico; desde el año pasado, organismos como la Coparmex, colegios de abogados e instituciones académicas, llamaron repetidamente a los diputados en el Congreso del Estado para que abordaran lo más pronto posible y con eficiencia la reforma al Poder Judicial jalisciense, no porque estén ansiosos de que se habilite la elección de jueces y magistrados, sino porque ese vacío jurídico genera incertidumbre social y económica.Jalisco es uno de los Estados en el concierto nacional que más ha crecido gracias a las inversiones extranjeras y también las inversiones del empresariado nacional. No es argumento menor que se requiera seguridad jurídica, esto es, certeza de quiénes son y cómo se elegirá a los jueces que aplican la justicia en los diferendos que se generan todos los días.El Supremo Tribunal de Justicia del Estado de Jalisco comparte, que en ese orden, la mayor cantidad de juicios que se presentan en el Estado son penales, familiares y mercantiles.También maneja una estadística que indica que en Jalisco operan 3.1 jueces por cada cien mil habitantes, cuando el promedio ideal debería ser de nueve jueces por cada cien mil personas.Idealmente, se aspira a que en el resto de este sexenio, es decir, hasta el año 2030, se pudiera doblar la cantidad de jueces que imparten justicia en nuestro Estado en todas las materias, de modo que para ese año hubiera al menos 400 o 420 jueces.La reforma al Poder Judicial, al margen de lo que ocurra con la reforma electoral, que seguramente sacudirá a todos en el país, sí es urgente, y los diputados en el Congreso estatal, sujetos a presiones políticas, partidistas y económicas, tienen la responsabilidad de retomar la reforma judicial lo más pronto posible.El gobernador Pablo Lemus subrayó que según lo declarado por Pablo Gómez, encargado por la Presidenta Claudia Sheinbaum para integrar la reforma electoral, ésta se presentará en los primeros días de febrero, así que no hay que esperar mucho.Pero la discusión en el ámbito local se ha retrasado por más de 10 meses; mientras ocurre la reforma electoral, no hace ningún daño revisar las propuestas y el dictamen ya aprobado en comisiones, y con sentido de responsabilidad, avanzar en lo que sí se puede, y hacerlo ya.