Un día, iban la gallinita y el cerdito pasando por la calle cuando vieron un espectacular que decía “¡Ven a desayunar unos huevos con jamón por $7.99 a la fonda de Joe!”.La gallinita dijo a su compañero: —Cerdito mira qué bien, ¿no te parece increíble que gracias a nuestra contribución significativa Joe pueda darle de desayunar huevos con jamón a sus clientes y sustentar a su familia?El cerdito le contesta: —Gallinita, lo que para ti tal vez es una contribución significativa, para mi es compromiso total.Esta pequeña historia explica el porqué del título del libro de Gustavo y María Fernanda Ordóñez, “Del amor huevo, al amor jamón: 10 pasos para potenciar tu matrimonio”. Después de más de 27 años de casados y 14 años de dar acompañamiento a parejas descubrieron algo poderosísimo.Que el amor huevo, es decir lo que la gallinita ofrece —una contribución significativa—, no es suficiente para sacar adelante un matrimonio. Que se necesita un amor jamón, el que da el cerdito. De ese que te implica donarte por completo.En su libro, los Ordóñez introducen este sencillo, pero poderoso concepto que ha ayudado a cientos de parejas, y ofrecen una serie de diez pasos para potenciar el matrimonio basados en la entrega parcial del amor huevo, versus la entrega total del amor jamón.Algo muy importante que mencionan y que tal vez sea contraintuitivo escuchar, es que el amor no basta. Lo que en el noviazgo son risas, conversaciones eternas, chiqueos y flores, se pone a prueba en el matrimonio con convivencia diaria, responsabilidades compartidas, el enfrentamiento a situaciones fuera del control del matrimonio como problemas económicos o de salud entre otras cosas. Si el amor deja de ser suficiente para sostenerlo ¿entonces qué sigue?Marifer y Gustavo hablan sobre la importancia de atender puntos clave como la comunicación, el cuidado de la intimidad, el valor de soltar situaciones que hunden el matrimonio aunque nos aferremos a ellas por comodidad, la importancia de tener un centro espiritual y un propósito superior a lo humano que dé sentido al vínculo y el trabajo en equipo entre otras cosas.Otro punto importante del libro es aprender a prestar atención para poder reconocer el discurso que circula sobre el matrimonio en la cultura y que escuchamos a veces hasta de nuestros familiares más cercanos. “Para qué casarse si más de la mitad de los matrimonios terminan en divorcio”; “Es una cárcel”; “El matrimonio es la única guerra en la que duermes con el enemigo”; “Casarte es perder tu propia identidad”.Estas frases y la cosmovisión detrás de ellas hacen que perdamos el foco sobre la alegría de la entrega al otro, y que caigamos en la trampa de creer que vivir para nosotros mismos es el camino más satisfactorio y pleno que podemos recorrer.Al terminar el libro, uno no puede evitar preguntarse: ¿en qué lado del espectacular me encuentro hoy? ¿Soy gallinita o soy cerdito? La respuesta, dicen los Ordóñez, cambia todo. Porque un matrimonio no se sostiene con contribuciones significativas, se sostiene con vocación. Y esa es una decisión que se renueva cada mañana —con o sin huevos con jamón de por medio.@luciachidan