Sábado, 19 de Junio 2021

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¿Y la vitacilina? 

Por: Jaime Barrera

¿Y la vitacilina? 

¿Y la vitacilina? 

Del sarcasmo que rayó casi en la burla cuando pidió a sus críticos untarse vitacilina “para protegerse de las irritaciones” que les causó la compra que hizo su gobierno de la refinería Deer Park en Estados Unidos el jueves pasado, el tono del Presidente Andrés Manuel López Obrador viró al de la descalificación y el reproche un día después al reaccionar a la portada del semanario británico The Economist, donde aparece su fotografía, militares y obras emblemáticas como la refinería Dos Bocas y el tren maya, bajo la leyenda “El falso mesías”.

Seguramente nada bien cayó tampoco en el ánimo presidencial el hecho de que también el viernes se hubiera hecho viral el hashtag “VitacilinaParaAMLO” que le revertía su propia broma del día anterior y en el que se conversaba del contenido del artículo de la publicación inglesa y la noticia de que la calificadora de riesgo Moody’s castigó la compra que hizo Pemex de la refinería Deer Park y degradó su calificación, de esta planta que, cual si se repitiera la compra de las empresas en quiebra como Fertinal y Agronitrogenados que hoy persiguen por corrupción de la administración peñista, la compraron con un adeudo de más 900 millones de dólares y pérdidas mil 400 millones de pesos en 2019 y del 4 mil millones el año pasado.

Contrario a lo que había postulado el jueves cuando echó el chascarrillo de la vitacilina y dijo que no había que enojarse ni perder el sentido del humor ante las razonables críticas por la mala compra de Deer Park, AMLO tronó contra el semanario inglés y los llamó groseros y mentirosos.

“Sacan esta portada majadera, muy grosera, desde luego, mentirosa llamándome ‘el falso Mesías’. Y todavía, con falta de ética, llaman a los mexicanos a que no voten por lo que nosotros (la 4T) podemos representar”, dijo desde su púlpito presidencial en la rueda de prensa mañanera del viernes.

En su encono, el Presidente no reclamó lo más delicado de la publicación del semanario más influyente del planeta, que suele ser un profundo crítico de los gobiernos populistas, y al que el canciller Marcelo Ebrard ya había mandado una misiva reprochándoles el ser insensibles y no entender el proyecto de nación de la 4T a favor de la población más marginada, cuando sugirió prácticamente una intervención extranjera de Estados Unidos.

Plantea el artículo que el vecino país del norte “no debe cerrar los ojos al autoritarismo progresivo en su patio trasero. Así como el envío de vacunas de manera incondicional, Biden debe enviar advertencias discretas”.

Esos malos augurios de la relación con Estados Unidos por las políticas tomadas por el gobierno amlista que violan acuerdos internacionales que fíltro el semanario, por lo graves, prefirieron ser ignorados en los reclamos presidenciales al The Economist, pero seguramente quedarán en la agenda privada del Presidente que sí se enojó tras su broma de la vitacilina.

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