Sábado, 08 de Agosto 2020
Ideas |

Ricardo S Beruben

Por: Jaime Barrera

Ricardo S Beruben

Ricardo S Beruben

Resaltar su apellido materno en su cuenta de Twitter habla de la gran influencia que ejerció en la vida del nuevo coordinador del gabinete de seguridad, Ricardo Sánchez Beruben, su abuelo, oriundo de La Barca, Jalisco, el General Ignacio Beruben Arquiet, destacado mando de la Secretaría de la Defensa Nacional, conocido también como el militar guadalupano por su profundo fervor religioso.

Siendo apenas un niño, en una misión antinarcóticos en Guadalajara el 27 de junio de 1996, murió su tío, hijo del General y hermano de su madre, Daniel Beruben Jaime, quien colaboraba con la DEA. Su nombre figura en la lista de agentes caídos en México a manos de las mafias mexicanas en un informe del Senado norteamericano donde desde 1997, se volvía a alertar del poder y la infiltración del narco en el gobierno mexicano.

Tal vez de esos antecedentes familiares venga la inclinación del joven Ricardo a los temas policiales y de seguridad, aunque no figure en su hoja de vida ningún puesto o participación en alguna corporación policial.

Esa la empezó a tener desde el miércoles que fue nombrado para relevar a Macedonio Tamez en la difusa coordinación del gabinete de seguridad y su primer encuentro que tuvo ayer con los mandos de la Secretaría de Seguridad Pública, en la que, según difundió en sus redes sociales, se puso a disposición para ver las necesidades de la corporación, hacer un diagnóstico y brindar seguimiento y coordinar los trabajos para ponerlos al servicio de cada ciudadano.

Antes había analizado estos temas desde el escritorio que le asignaron en Los Pinos cuando fue invitado por Aurelio Nuño, entonces jefe de la oficina de la Presidencia en el sexenio de Enrique Peña Nieto, que lo llamó luego de lograr el mejor promedio de la primera generación de la Escuela Nacional de Cuadros del PRI, partido al que se afilió a los 18 años considerando que ofrecía a los jóvenes “oportunidades de crecimiento personal y de servicio a través de la política”.

Vino después su desencanto por el PRI, y este abogado por la UdeG y maestro en alta dirección pública por la Fundación Ortega y Gasset en colaboración con la Universidad Internacional Menéndez Pelayo de Madrid, apareció en el equipo de campaña de Enrique Alfaro para la gubernatura por el partido Movimiento Ciudadano, como secretario técnico, y hasta la semana pasada fungió como director de análisis y evaluación en el despacho del mandatario estatal.

Ahora tiene la difícil tarea de sacar de la opacidad una coordinación que no ha dejado claro los aportes y beneficios de su creación (como tampoco las otras tres que conforman la primera línea de gobierno y que dividen al gobernador de los secretarios) y definir exactamente qué relación de mando tendrá con el secretario de Seguridad y con el fiscal general en la reestructura de esa dependencia en la que de entrada deberá dejar de gastar 11 millones de pesos que no sabíamos para qué estaban. Desde aquí lo menos que podemos hacer es desearle éxito a Ricardo por el bien de los jaliscienses.

jbarrera4r@gmail.com

Temas

Lee También