Logo de aviso informador Logo de circulo informador Logo de gente bien
Lunes, 20 de Agosto 2018
Ideas |

Policías y desapariciones forzadas

Por: Rubén Martín

Policías y desapariciones forzadas

Policías y desapariciones forzadas

La guerra que vivimos en México, y que en Jalisco se ha intensificado en los últimos meses, tiene una de sus aristas más dolorosas y trágicas en las desapariciones y los asesinatos dolosos. Estos dolores y tragedias se agravan cuando quienes cometen estos crímenes son los agentes y estructuras del propio Estado.

En México en general y en Jalisco en este momento, uno de los principales responsables de las desapariciones son agentes de las propias fuerzas de seguridad. Sólo en lo que va de este año, se han detenido y acusado a policías de cinco municipios de participar en desapariciones forzadas, asesinatos y de estar en la nómina de organizaciones criminales, como el cártel Nueva Generación. En lo que va del año se ha acusado a policías de Tecalitlán, Autlán, Tlaquepaque, Encarnación de Díaz y Puerto Vallarta de cometer desapariciones, ejecuciones y de trabajar para organizaciones criminales.

El primer caso denunciado este año fue el de la Policía de Tecalitlán, con la detención y desaparición forzada de tres italianos: Raffaele y Antonio Russo y Vincenzo Cimmino, ocurrido el 31 de enero. Por este caso fueron detenidos cuatro policías (tres varones y una mujer). Apenas 10 días antes, en ese mismo municipio la Marina se llevó al joven Ulises Adair Cardona Flores de 17 años, y desde entonces se encuentra desaparecido.

Un día después de la desaparición de los italianos, el 1º de febrero, desaparecieron cuatro comerciantes originarios de Minatitlán, Veracruz, en el municipio de Autlán. Se trata de José Juan Santos Meléndez, José Meléndez Pineda, José Ángel Meléndez Luna y Juan Meléndez Luna. En este caso la Fiscalía de Jalisco detuvo a cinco policías municipales. Hace una semana, el domingo 12 de marzo, elementos del Ejército y de la Policía estatal intervinieron a la Policía de Tlaquepaque “ante la sospecha de posibles infiltraciones del crimen organizado”, según escribió el mismo gobernador Aristóteles Sandoval Díaz.

El jueves pasado, en tanto, la Fiscalía del Estado informó de la detención de Aldo Ismael “N”, comisario de la Policía de Encarnación de Díaz, al presumir su participación en la desaparición forzada de dos personas. Finalmente, se anunció un operativo conjunto de la Marina y PGR para detener a los implicados en la desaparición y asesinato de dos agentes de la SEIDO (Octavio Martínez Quiroz y Alfonso Hernández Villavicencio, desaparecidos desde el 5 de febrero y aparecidos muertos el 18 del mismo mes). En este operativo se detuvo a 18 personas, entre ellos a Ubaldo “N”, subdirector operativo de la Policía de Puerto Vallarta y Carlos Rogelio “N”, policía municipal.

Este recuento revela la intensificación de la participación de agentes estatales en la desaparición de personas, y el tamaño de la infiltración del crimen organizado en las mismas estructuras estatales. No es difícil deducir que muchas más policías municipales están implicadas en nexos con el crimen, vinculaciones de las que no se salvan tampoco policías estatales y fuerzas federales.

Como esto es así, como el crimen organizado no funciona sin la complicidad y protección del poder político, la lucha contra el narcotráfico es una simulación y su guerra, es una guerra contra la sociedad en general.

Temas

Lee También

Comentarios