Viernes, 14 de Agosto 2020
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Otra vez, primera llamada

Por: Argelia García F.

Otra vez, primera llamada

Otra vez, primera llamada

Es verdad, me gustaría decir que me lo contaron pero no, lo he escuchado y leído muchas veces, decenas quizá en los últimos días, semanas, caray años: las artes no son necesarias. Pues no serán necesarias (para muchos) pero son imprescindibles para todos. En México, tanto en lo local como en lo federal, la cultura ha sido recortada año con año, administración tras administración sea del color que fuere hasta llegar a niveles penosos para propios y ajenos. Los ajenos (muchas veces incluido el público), se dan cuenta poco pues -por lo menos en Jalisco- qué más da si no se presenta una compañía de teatro, un cuarteto de cuerdas, un ballet de cámara, una exposición seria de artistas nuestros, jaliscienses o radicados en el Estado. Los propios, los artistas de cualquier disciplina cada vez trabajan más arrinconados en condiciones ínfimas que no contemplan ni seguro social ni retiro por mencionar algunos derechos de los que no se logra legislar todavía.

Pienso que si dejaran de venir las estrellas internacionales quizá sí habría alguna pregunta por ahí, extrañarían ver por millonésima vez las mismas obras en pasos o voces de las mismas compañías sin chistar. Pero creo que la elección a la vuelta operativa de nuestros teatros, museos e instituciones que albergan cualquier representación artística de parte de sus autoridades (gestores, promotores, productores ejecutivos, secretarios de cultura) debería ser en apoyo total a los artistas de casa, ¡ojo! no a los artistas de Estado que conocemos hasta la médula tanto en su forma artística como en su fondo político, sino a los que trabajan de manera profesional y consciente constantemente en contra de esa marea/sistema que en nuestro país prevalece al hacer fuerte a una decena de exponentes que enarbolan a tal o cual administración haciéndose pasar por patrocinadores de algunos en lugar de facilitadores para todos. Hoy tanto los artistas locales que son estrellas internacionales en otras latitudes como las estrellas internacionales radicadas en el extranjero, en mayor o menor medida cojean de la misma pata: no hay trabajo, no hay apreciación por el arte de parte de autoridades tanto liberales como conservadoras y casi todos como grupo, digamos los artistas, pedimos lo mismo: congruencia.

Es inconcebible que el 24 de julio inicie la Copa por México y que ya estén funcionando las Ligas de Futbol Siete pero no así los recintos o espacios culturales aun cuando sean exposiciones, conciertos, representaciones a puerta cerrada. Es inconcebible que los museos sigan cerrados sin poder recibir gente pero los parques públicos, el transporte público estén llenos de usuarios sin cubre bocas. Es inconcebible querer dejar hasta el final a las academias de artes, danza que funcionan con sana distancia obvia pero permitir a los espacios de box y gimnasios operar. La incongruencia es la lógica que gobierna a la cultura en este Estado cuando debiera ser la salud la que se impusiera como en tantos discursos y ruedas de prensa nos lo han querido hacer ver. Que la mentira de que la salud apremia en estos momentos sea repetida tantas veces, no la convierte en verdad. Ojalá fuera esa una verdad, como es, y que ella aplique cabalmente por el bien de todos. 

argeliagf@informador.com.mx

@argelinapanyvina

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