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Sábado, 15 de Diciembre 2018

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Matilde Pons

Por: Maya Navarro de Lemus

Matilde Pons

Matilde Pons

Mi amor a la lectura


Mi nombre es Matilde Pons Licéaga. Nací en la ciudad de Guanajuato, capital del Estado, el 11 de julio de 1936. Estudié en la escuela José María Velázquez la Primaria, obteniendo desde párvulos las mejores calificaciones, Mención Honorífica, Medalla de Honor y Buena Conducta.
Gracias al interés de mis padres por la lectura, lograron despertar en mí la curiosidad por el significado de las letras y buscar la biografía de mis autores favoritos. Mi abuela materna, María Aguiar, quien nos contaba cuentos y nos hacía leer en voz alta algunas hojas del “Periquillo Sarniento”. Fue una fortuna el haber tenido una maestra tan ilustrada como la señorita Jovita Medina; de ella aprendí las reglas gramaticales, ortografía y redacción.

Desde 5° año comencé a escribir pequeñas frases, que la maestra incluía en las calificaciones. Con el tiempo llegué a titularlas como “Matigramas” y ahora forman parte de un libro. Escribí una obra de teatro en la cual participaron como actrices mis hermanas y amigas. Desde entonces, seguí escribiendo relatos y “semblanzas” de mis compañeras de clase. Perseguía a mi madre por toda la casa leyéndole, mientras ella atendía a mis hermanos más pequeños. Nunca guardé esos escritos.

Encontré la libertad de expresión a través de la literatura. Mis creaciones fluyen del interior, al cual regreso una y otra vez. El deseo de transmitir al lector a través de los personajes, la experiencia de seres valiosos a quienes impulsa el deseo de ayudar; y mis propias vivencias.  Una de las grandes satisfacciones que he tenido, es la presencia de mis personajes -antes seres reales-, en la presentación del libro donde aparecían; tal es el caso en las novelas “La palabra me sonó extraña; Lugares de ceniza; La Prueba; A mis nietos para que se lo cuenten a sus papás”.

En el cuento “A Pesar Nuestro”, el cual llevaba conmigo para mostrárselo a un doctor amigo mío antes de las conferencias acerca del psicoanálisis, con la participación de médicos mexicanos y extranjeros. Resulta que la doctora colombiana leyó su ponencia, donde aseguraba que los seres humanos adquirimos memoria y conocimiento desde la concepción en el vientre materno. La mayoría de los asistentes refutó su teoría. Para mi sorpresa, mi cuento trata precisamente de eso: mi personaje fue transferido del vientre de su madre al de otra mujer, para que fuera ella quien la portara durante los nueve meses y el nacimiento. Y es Estefanía, mi personaje, quien narra la historia, antes de nacer. La doctora me envió después una carta donde mostraba su asombro: “Tal parece que tú conocías de antemano el argumento de mi ponencia”. Le aseguré que no, ese cuento tenía ya algunos años de haberse publicado en mi libro “Sólo para intelectuales y algunos más”.  Antes de escribirlo, investigué en algunas revistas y artículos que hablaban acerca del tema y exponían varios casos en que las mujeres portadoras, una vez que tenían al recién nacido en sus brazos, se negaban a entregarlo a los padres quienes lo habían concebido.

Varias de mis novelas se tradujeron al inglés, francés, italiano y al ruso. En Holanda forman parte de una antología: “La palabra me sonó extraña y Donde el amor tiene un precio”.

El amor por la lectura desde la infancia, despertó mi curiosidad, me llevó a conocer diferentes países y sus costumbres; saber de la existencia de lenguas diferentes al español. Gracias a la lectura de buenos autores, reconocidos y de diferente nacionalidad, aprendí diversas formas de expresión y nuevas palabras.  Al escuchar el habla de la gente de campo, con la cual tuve la fortuna de convivir, la gravé en mi memoria y fue así como después pude emplearla en algunos cuentos y párrafos de mis novelas. Prestar atención y aprender a escuchar fue una buena experiencia, gracias a la cual logré suprimir palabras inútiles, tanto en la voz del narrador como en la de los personajes. Eso creo.

Espero seguir escribiendo. Más de algunos relatos, teatro, poesía y guiones de cine, están a la espera de un editor.  Además del análisis del Doctor Arnulfo Eduardo Velasco: “DIVERSAS CONSIDERACIONES SOBRE ALGUNAS OBRAS NARRATIVAS DE MATILDE PONS”.
 

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