Miércoles, 27 de Enero 2021

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Impresentables

Por: Rubén Martín

Impresentables

Impresentables

En una decisión que calificaron de histórica, las dirigencias de los partidos Acción Nacional (PAN), Revolucionario Institucional (PRI) y de la Revolución Democrática (PRD), anunciaron el pasado 22 de diciembre su intención de formar la alianza electoral Va por México, para competir juntos en los comicios federales de junio del próximo año para renovar la Cámara de Diputados. Su intención es “salvar a México”, según el comunicado firmado por los dirigentes Jesús Zambrano Grijalva, del PRD; Alejandro Moreno Cárdenas, del PRI, y Marko Cortés Mendoza, del PAN.

Pero temo que esta coalición pasará a la historia no por su pretencioso objetivo de “salvar a México” sino como un gran fracaso político y como uno de los actos de traición e incongruencia más memorable de la mexicana.

En aras de impedir que Morena siga en el poder, los dirigentes del PAN, PRI y PRD olvidan todos los principios, las ideologías, las convicciones, las identidades, la ética política que inspiró a cientos de miles de militantes en el pasado siglo se hacen a un lado solo para alcanzar un objetivo pragmático: sacar a Morena del poder.

A Marko Cortés y a la impresentable dirigencia del PAN parece olvidar que fueron gobierno priistas que durante varias décadas se robaron elecciones ganadas por los antiguos militantes panistas en condiciones muy difíciles y adversas como en León en 1944, en San Luis Potosí en varios años o en Guadalajara o el histórico “fraude patriótico” en Chihuahua en 1986.

La antigua militancia panista salió a luchar por sus triunfos por el respeto a la voluntad popular y esas protestas terminaron, en no pocas ocasiones en represión o verdaderas masacres como en León en 1945 (https://www.nexos.com.mx/?p=15294).  

A los pragmáticos panistas que hoy aceptan aliarse al PRI, se les olvida que muchos de los antiguos militantes se encadenaron, marcharon, hicieron huelgas de hambre, marchas, caminatas, caravanas, resistencia civil pacífica y decenas de otros repertorios de protesta para luchar contra el autoritarismo y la represión de gobiernos del PRI. Y ahora van coaligados.

A la actual impresentable dirigencia del  PRD se le olvida que en su fundación en 1988 y 1989, confluyeron en esa organización miles de militantes de movimientos y luchas sociales de todo el país, herederos de las luchas de ferrocarrileros, maestros, médicos, estudiantes, colonos, artistas, intelectuales, campesinos, jornaleros que dieron históricas batallas por la democracia sindical y política en este país. Luchas que se saldaron con los hechos represivos más duros y atroces como la matanza de 1968, el Halconazo, la Guerra Sucia.

Se le olvida al PRD actual que su ahora socio electoral, el PAN, se alió con el PRI para avalar el fraude de 1988 a cambio de que le reglaran (reconocieran) triunfos electorales en gubernaturas comenzando con Baja California en 1989 mientras a los candidatos del PRD se les imponía fraude.

Se le olvida la quema de boletas electorales, las concertacesiones.

Al PRI se le olvida que PAN y PRD los acusaron de ser el causante de los males nacionales, el equivalente de corrupción  y sumisión, de pertenecer a un partido de mansos corderos al servicio del presidente en turno. ¿Dónde está el humanismo que defendían los panistas, el nacionalismo revolucionario de los priistas o el partido de movimientos sociales que decía representar el perredismo?

Nada de eso importa. El pasado  y la memoria se hacen vilmente a un lado para alcanzar ahora un acuerdo, una alianza justificada en la salvación de México.

¿De qué demonios van a salvar a México una panda de impresentables, de políticos que traicionan sus principios, su ideología, sus identidades y su pasado? ¿Con qué cara se alían con un partido que apenas unos años atrás representaba todo contra lo que querías luchar ya cambiar este país?

Se juntan bajo la justificación de que Morena ahora representa lo peor del viejo PRI y tal vez tengan razón, pero la alianza de los impresentables no los convierte por magia de la coalición, en la oposición salvadora de la actual crisis cuando ellos son responsables directos y principales del desastre de país que tenemos ahora.

Por toda esa suma de incongruencias, traiciones ideológicas y a la vida de los auténticos opositores al autoritarismo priista, la alianza de los impresentables está destinada al fracaso. Representa apenas la alianza de dirigentes partidistas patéticos alarmados por la posibilidad de quedar sin hueso político para los próximos años. Aterrados de no seguir mamando del presupuesto. 

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