Sábado, 06 de Junio 2020
Ideas |

En salud, la ambigüedad mata

Por: Diego Petersen

En salud, la ambigüedad mata

En salud, la ambigüedad mata

Los genios de la comunicación política, los que presumen haber hecho campañas y ganado elecciones con las redes sociales en México, han resultado pésimos comunicadores. Lo suyo lo suyo es el golpeteo, pero cuando se trata de comunicar no dan pie con bola. A estas alturas del partido nadie sabe qué significan las medidas de emergencia que decretó el Consejo General de Salubridad, no lo tienen claro los voceros del gobierno, ya no digamos los secretarios florero, ninguno de ellos puede decirnos qué sí y qué no debe hacerse en esta etapa de la pandemia.

Todo el diseño del subsecretario López-Gatell para enfrentar la pandemia pasaba por una variable: que todos debíamos guardarnos en el momento correcto para evitar los contagios; no antes, pero por supuesto no después. Ese día fue el sábado 28 de marzo. López-Gatell repitió tres veces que a partir de ese momento era muy importante quedarse en casa. Todos esperábamos que al día siguiente tendríamos un comunicado de la presidencia explicando en cadena nacional qué implicaba esa medida, pero nada, en lugar de eso lo que tuvimos fue un presidente humanitario saludando de mano y abrazándose con un abogado de narcos (cuya fuerza, suponemos, es moral, no de contagio) en Sinaloa. Pensamos que sería el lunes, sin embargo, tampoco sucedió: lo que tuvimos fue un comunicado de miembros del gabinete pisándose los callos los unos a los otros, sin claridad en el liderazgo y mucho menos en las medidas a tomar. 

Nadie sabe qué significan las medidas de emergencia que decretó el Consejo General de Salubridad

Lo terrible es que hoy nadie sabe qué hacer. En la ciudad de México, Claudia Sheinbaum dice que el 90 por ciento del comercio debería estar ya cerrado; en Jalisco, Enrique Alfaro pide atender las indicaciones del Gobierno federal, pero él tampoco tiene claro cuáles son; la ambigüedad en los términos de “emergencia sanitaria” y “causa de fuerza mayor” deja la duda a los empresarios de cuál es la manera correcta de actuar. En medio, las redes sociales difunden cualquier cantidad de falsedades y desinformaciones incluido que se va a dictar un toque de queda.

Nada más falso. Estamos lejos, muy lejos de un toque de queda o del rompimiento de garantías individuales, pero las medidas de emergencia sí implican restricciones a las libertades a las que estamos acostumbrados. Ni modo, habrá empresas que tendrán que cerrar, se nos pide, voluntariamente, limitar nuestra libertad y encerrarnos en casa, salvo para las tareas esenciales, es decir lo que tenga que ver con la alimentación y la salud, hay personas que no podrán salir a trabajar, etcétera. Pero el mensaje no es claro ni contundente y sobre todo no viene acompañado con un paquete de medidas económicas que nos permita tomar decisiones.

La ambigüedad es fundamental en la política, pero cuando se trata de acciones de salud es letal. En salud, la ambigüedad mata.

(diego.petersen@informador.com.mx)

Coronavirus

Temas

Lee También