Sábado, 06 de Junio 2020
Ideas |

Empleo, el reto de la 4T

Por: Diego Petersen

Empleo, el reto de la 4T

Empleo, el reto de la 4T

Mi amigo E. me escribió hace un par de días: “¿Alguien puede convencer al presidente que es más barato pagar dos meses de empleos en el país que crearlos?” Le respondí lo que todos sabemos:

“Nadie”. En la cabeza del presidente apoyar a las empresas para que mantuvieran los empleos significaba apoyar a los ricos cuya obligación solidaria, piensa López Obrador, es mantener a sus empleados en tiempos de crisis y los que no lo hagan serán ventaneados, apuntados con el dedo flamígero del líder moral. El presidente sigue pensando en las relaciones laborales como un vínculo entre el hacendado y el peón de hace un siglo. Hoy, para bien y para mal, esta es una relación más impersonal. El patrón ya no es Gastón Billetes en la caricatura de Abel Quezada con su frac, su panza prominente y un anillo con un enorme diamante en la nariz. El gran empleador de hoy es un corporativo impersonal, que toma decisiones impersonales, en lugares desconocidos al que las recomendaciones y juicios morales del presidente le importan un bledo.

Pasó lo que todos sabíamos que iba a suceder si el gobierno no presentaba un esquema de incentivos en el que a las empresas les fuera más atractivo mantener el empleo que perder el saber hacer de los empleados. Así fue: en un mes se perdieron el mismo número de empleos que los creados en todo el año pasado. Y esto apenas comienza.

En un mes se perdieron el mismo número de empleos que los creados en todo el año pasado

Una de las grandes críticas al presidente, incluso desde dentro del gabinete, es que no podría generarse bienestar sin crecimiento económico. Malas decisiones, mensajes contradictorios y falta de confianza generaron que el primer año el crecimiento fuera nulo y por lo tanto se cerraran las oportunidades de empleo. Por más que el presidente presuma los programas sociales, no hay manera que éstos suplan la tragedia que significa la pérdida de un empleo en una familia. Ni las becas Benito Juárez, ni los Jóvenes Construyendo el Futuro (que nunca funcionó bien a bien) ni adultos mayores, ni Sembrando Vidas generan el ingreso, pero sobre todo el sentimiento de seguridad, de un empleo. 

Todavía hay mucho que podemos hacer entre todos para cuidar los empleos. Todos significa empleadores, empleados, sindicatos, pero falta una parte fundamental, el componente de las instituciones del Estado: IMSS, Infonavit, Hacienda, etcétera. Vamos tarde, sin embargo todavía estamos a tiempo para hacer algo y perder los menos empleos posibles en los próximos meses.

Depende fundamentalmente de si la administración de López Obrador, la autodenominada Cuarta Transformación, quiere ser la que cuente los empleos perdidos en las mañaneras, acusando con dedo flamígero a empresas y empresarios que les da igual que los señale, o el que proteja con políticas públicas no a los empresarios sino a los empleados, a los millones de mexicanos que cada mañana salen a trabajar y viven en la angustia de no saber si mañana tendrán empleo.

diego.petersen@informador.com.mx
 

Temas

Lee También