Logo de aviso informador Logo de circulo informador Logo de gente bien
Sábado, 17 de Noviembre 2018

Ideas

Ideas |

El gozoso descubrimiento de crecer y estar vivo

Por: Martín Casillas de Alba

El gozoso descubrimiento de crecer y estar vivo

El gozoso descubrimiento de crecer y estar vivo

A nadie nos gusta crecer. Si fuera por nosotros, nos mantendríamos siempre como niños viviendo en casa con mamá y papá. Sin embargo, la realidad es otra y hay que aprender a crecer a través de la experiencia propia o virtualmente a través de los personajes y las tramas con las que podemos ir tanteando el terreno para saber qué pasa cuando salimos al frío mundo, esto es más o menos lo que propone Jennifer Boni en El significado oculto en los cuentos de hadas.

Hay una mejor manera para que los niños entiendan en qué consiste eso de crecer: que les leen los cuentos de hadas de los hermanos Grimm. De esa manera, sabrán quien los obliga a separarse y crecer aunque no quieran: “a la Cenicienta, se le muere su madre; a Hansel y Gretel, sus padres los dejan abandonados en el bosque; a Caperucita, la mandan por un mandado al bosque, a ese bosque que es el equivalente al mundo interior habitado por nuestros demonios, sueños y anhelos profundos donde van a encontrarse consigo mismos”, como apunta Boni.

El día que comprendemos el sentido de la vida hemos alcanzado la madurez psicológica pero, la tarea más importante y más difícil, es saber cómo les podemos ayudar a los niños para que ellos lo comprendan. Estoy seguro que la literatura es una herramienta, un simulacro de la vida y, por eso, aporta experiencias que enriquecen la vida a través de sus personajes y tramas. Si les leemos en voz alta como si fuera una continuación de la ancestral tradición oral, entonces, estamos estimulando su imaginación, desarrollando su intelecto, clarificando sus emociones para que entiendan sus propias ansiedades y aspiraciones, reconociendo las dificultades que van a enfrentar e imaginando las soluciones de lo que tanto les inquieta ahora que salgan al mundo.

Por eso me pregunto, ¿por qué los padres inteligentes, modernos, preocupados por el desarrollo de sus hijos, no le dan importancia a la lectura en voz alta de los cuentos de hadas?

Tal vez porque desconocen los beneficios que pueden tener sus hijos que, de otra manera, sería casi imposible que lleguen por sí solos pues, la forma y la estructura de los cuentos, le sugieren imágenes que le permitirán estructurar sus ensueños y canalizar su vida, identificándose con los personajes, siguiendo la trama y reconociendo esos conceptos como la justicia, la fidelidad, el amor y la valentía, así como el gozoso descubrimiento de crecer y estar vivo sin que sea una lección impuesta, tal como lo explica Bruno Bettelheim en Psicoanálisis de los cuentos de hadas (Crítica, 1977).

Nada que ver con las versiones de Hollywood: hay que leérselos como lo escribieron Jacob y Wilhelm Grimm, sin explicarles nada de nada de tal manera que sean ellos los que conecten, elaboren y vayan entendiendo los sucesos y asociando las posibles soluciones.

Los lectores nos hacemos a un lado para que sean ellos los que desarrollen su fortaleza interior y se imaginen cómo pueden enfrentar cada una de las situaciones y si un día les piden que le repitan uno de ellos, hágalo... está elaborando alguna trabazón.

Cada cuento plantea de manera breve y concisa un problema existencial a la vez, por eso llegan a su esencia y comprenden los intríngulis para manejarlos, sin miedo a la derrota. De esa manera se divierten y van entendiendo quiénes son, desarrollando así su personalidad: Ser o no ser, de eso se trata, como decía el príncipe de Dinamarca.

Si un día las niñas entienden que el príncipe aceptó a Cenicienta tal como es y la elige por sus cualidades internas y no por su apariencia externa, entonces, van a conectar que el amor verdadero existe cuando se acepta al otro en su esencia más profunda. Imagínense lo que elabora la púber en tránsito a la adolescencia... ¡Ya la hizo! Sabe que puede ser una princesa.

(malba99@yahoo.com)

Temas

Lee También

Comentarios