Es concepto muy repetido en los monólogos mañaneros de Palacio o en las ahora giras provincianas –albergadas por las zonas militares o navales– que cuando hay un tema álgido o de interés, que deba ser tratado por el Ejecutivo federal, brota de la manga o de la chistera un oportuno acto de circo o comedia para distraer al público; llámese rifa de avión, ejército constructor o las declaraciones del extraditado que ni la cárcel pisa.Declaraciones mediáticas y más que convenientes, para el “merolico del hablar pausado”, al grado de haberle dedicado a su promoción y encomio, casi completita, su mañanera zacatecana.Y se le pueden atribuir funciones de comediante o “dueño del circo”, porque a la hora que un actor real inició con la producción de un programa denominado “Pan y circo”, alusivo al sainete nacional en que se ha convertido, el que debiese ser “Gobierno”, de inmediato –sus aún aplaudidores– se le fueron encima, como auténtica jauría, así como si reclamasen legítimamente por “los derechos de autor” de su patrón.Sabiduría versus estulticiaUna de las definiciones de sabiduría es el obrar con prudencia, con conocimiento de las causas y con información objetiva. La Biblia dice en uno de sus pasajes que “Stultorum numerorum infinitum est”, es decir, el número de los tontos es infinito.Esto, a propósito de las versiones fantasiosas sobre el coronavirus en el sentido que ha sido provocado para dominar mejor a la población humana, por un misterioso grupo que controla todas las acciones mundiales, como la económica, política, religiosa, financiera, etcétera. O sea la madre de las teorías de las conspiraciones mundiales.Lo dramático es que en la TV se puede observar cómo muchos de los stultorums afirman que la pandemia es una farsa, inventada por los enemigos de Trump para derrocarlo, que en realidad las muertes de la pandemia no son tales, sino que los que las certifican cambian el concepto de la muerte, para registrarlas como efecto de la plaga COVID, y lo peor es que lo dicen con una seriedad patética.Imaginemos a todos los responsables de certificar esas muertes, a nivel de Estados Unidos, o mundial, puestos de acuerdo para alterar las causas de la muerte. ¿Rebasa toda posibilidad racional, no es cierto? Pues aun así hay ingenuos que lo creen.El síndrome conspiracional no es nuevo y existe desde hace mucho tiempo, así como los grupos imaginarios de conspiradores que pretenden controlar a todos los seres humanos, pero actualmente se ha salido de control gracias al primitivismo e ignorancia de los ultra derechistas, a la velocidad vertiginosa de las comunicaciones virales y a la credulidad y morbosidad de gran parte de los humanos, que a falta de sabiduría real y de sentido común, los sustituyen con el pensamiento mágico y la credulidad patética que les confiere su propia estulticia.Y todo nos confirma que en Estados Unidos es donde más se practica esa credulidad en las conspiraciones y maquinaciones de una élite que actúa en las sombras, pero que en realidad lo que hace es explotar al máximo esa estulticia (credibilidad) de los ignorantes.por Sergio López RiveraAquellos tiemposEn nuestra etapa otoñal, se extrañan los tiempos de antes. ¡La entusiasta juventud!, ¡El esplendor de la madurez!... ¿Que ahora sea más sabio, por todo lo vivido? ¿Quién me garantiza el haber aprendido? Los gratos recuerdos, miles de añoranzas, son más que un tesoro, memoria de una vida entera, anécdotas imborrables para tardes enteras de amena charla.Viene a mi memoria, la letra de una sentida canción que interpretaba muy a su estilo, Antonio Aguilar… melódico deseo que cualquiera de mis contemporáneos, daríamos no sé qué, por hacerla realidad. “Yo soy el mismo”: “Igual que allá en aquellos viejos tiempos, te sigo amando con las mismas ansias; si en ti murió lo que llaman el alma, en mi aún vive la ilusión de siempre. Yo sé que todo con el tiempo muere, mas en mi alma aún viven tus ojos; no eres pa’mí nada más un antojo, sé que aún te quiero con toda las fuerzas. No me digas que los viejos tiempos para ti pasaron… Que tu vida es otra, que me has olvidado. Ven conmigo, que mi alma reboza del amor más grande; ven dame la gloria que me dabas antes… Yo sé que allá para ti era el primero, mas ya no sé si todavía lo sea; Pasamos juntos tantas primaveras; un corazón entre los dos había. La vida es grata y también ingrata…”Se nos queda de tarea… para repasarla, bien con una amplia sonrisa o con un doble nudo, en la garganta…por Uriel Eduardo Santana SolteroAceptar y adoptarRequirente insustituible es la voluntad de cambio en costumbres y actuaciones diarias contribuyente al orden social.Como una paradoja ha surgido la pandemia de virus de orden global, sobre la cual ha sido inoperante la ciencia de manera eficaz en lo preventivo con cuantiosa pérdida de vidas.El escenario, catastrófico, exhibe cifras negativas de aumento, sólo requirentes de disciplina en el rudimentario empleo de tapones para boca y nariz particular para evitar contagio y transmisión del virus.Mucho cambiará en meses y años próximos, exigente de disciplina en el comportamiento diario personal con reflejo en el entorno. Este último en el ámbito político que nos aproxima elecciones con diferencias entre partidos y personajes, sobre los que el elector pronunciará la última palabra. Dios nos guarde de la sicpm@informador.com.mx por Carlos Cortés Vázquez