Finalmente el Presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) dio color y presentó el sábado una propuesta que, podríamos decir, quedó en el punto medio de las posturas más radícales de ecologistas que apoyan a los pobladores de Temacapulín, Acasico y Palmarejo, que desean que se cancele para siempre la construcción de la Presa El Zapotillo, y las propuestas iniciales de los gobiernos de Jalisco y Guanajuato, que querían la presa a 105 metros para maximizar el almacenamiento de las aguas del Río Verde, lo que implicaba inundar a esas tres comunidades.Aunque inicialmente se había anunciado que el diálogo con los pobladores de esas localidades del municipio de Cañadas de Obregón se realizaría en el municipio de Yahualica, en medio de una gira del Presidente acompañado del gobernador Enrique Alfaro, el amago que hicieron el viernes los miembros de la organización “Salvemos Temaca” de no asistir porque el encuentro debía ser en el suelo de las comunidades en riesgo, hizo efecto y López Obrador les cumplió la exigencia.En el encuentro en Temacapulín, en el que no estuvo Alfaro, les planteó que a propuesta del nuevo titular de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), Germán Martínez Santoyo, quien fuera el encargado del sistema de agua cuando gobernó la Ciudad de México, la presa podría quedar a 80 metros, para no inundar los tres pueblos, y que sólo fuera para dotar de líquido a la Zona Metropolitana de Guadalajara y los Altos, pero ya no para la ciudad de León, Guanajuato.Paradojas de la vida pública. La idea de construir la presa vino de Guanajuato por la falta de agua que tenían cuando en 1997 su gobernador, Vicente Fox, le pidió a su correligionario gobernador de Jalisco, Alberto Cárdenas, pactar un trasvase del Río Verde de Jalisco a la ciudad de León, y ya como Presidente a partir del 2000 se trabajaron los proyectos de la presa a 80 metros, pero que inició de forma accidentada en el gobierno del también panista Felipe Calderón en 2009, luego de un desaseado trámite en el que junto con el entonces gobernador de Jalisco, Emilio González Márquez, subieron en el proyecto la cortina a 105 metros.De prosperar esta propuesta, al final, Guanajuato se quedaría sin nada.Como se veía venir, el gobierno de la 4T flexibilizó su postura que inicialmente parecía oponerse a la conclusión de la presa según lo declarado por el primer titular de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), Víctor Toledo, en una visita al poblado de Temacapulín a fines de julio del 2019, cuando consideró que había “una multitud de argumentos” que mostraban “la inviabilidad” de la Presa El Zapotillo.Se abre, pues, así la posibilidad de poner fin a la incapacidad de llegar a acuerdos y corregir abusos pasados para traer más agua a Guadalajara luego de casi cuatro décadas y miles de millones de pesos de proyectos enlatados.Eso se verá en un mes cuando el Presidente regrese a Temacapulín para ver si sus habitantes aceptan la tercera vía que les propuso.