Jueves, 01 de Octubre 2020
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"El Marro" o el tardío debut de la 4T

Por: Jaime Barrera

"El Marro" o el tardío debut de la 4T

La detención ayer de José Antonio Yépez, alias “El Marro”, constituye el más importante golpe del gobierno de la autollamada cuarta transformación en la lucha contra los grupos de la delincuencia organizada, que tardó 20 meses en llegar.

Es un debut tardío, si partimos del hecho de que la primera y más promovida bandera contra la corrupción y la inseguridad del gobierno de Andrés Manuel López Obrador fue la guerra contra el robo de combustibles que asumió desde su primer día de gestión y a la que se refería todos los días en la conferencia mañanera al menos durante los primeros cuatro meses del sexenio.

Fue en ese tramo, que la detención hubiera sido mucho más oportuna, si tomamos en cuenta que este delincuente era el zar del huachicol y cuya banda era la que más hacía ordeñas clandestinas de los ductos de Petróleos Mexicanos (Pemex).  

La historia delictiva de “El Marro” registra su primera detención en 2010 cuando era parte de una banda de asaltantes de tráileres y camiones de carga. Como suele ocurrir con otros muchos delincuentes, por la corrupción del Poder Judicial recuperó su libertad y se dedicó de lleno al robo de hidrocarburos hasta llegar a convertirse en 2017 en la cabeza del cártel Santa Rosa de Lima (CSRL), comunidad en la que nació en el municipio de Villagrán, Guanajuato.

Este grupo delincuencial acumuló poder económico y de fuego gracias a las multimillonarias ganancias que obtenían de la ordeña de los ductos que salen de la refinería de Salamanca, Guanajuato, una de las más grandes del País, y que atraviesan municipios como Celaya, Irapuato, León y Apaseo El Grande, donde eran notables las lujosas residencias que tenía. 

Su rostro y personalidad violenta asomó en un video el pasado 20 de junio tras la detención de su madre, hermana y esposa, cuando entre llantos desafiaba a la autoridad y al Cártel Nueva Generación (CNG) contra el que luchaba a sangre y fuego, en alianza con el cártel de Sinaloa, en la defensa de su territorio desde el 2017 y que tan sólo en 2019 colocó a Guanajuato entre los estados más violentos y con mayor número de homicidios al llegar a 3 mil 540, equivalentes al 10 por ciento de todos los registrados en el País. El combate contra el huachicol, agravó la inseguridad en Guanajuato, ya que la banda de “El Marro”, empezó a extorsionar hasta a propietarios de tortillerías para tratar de mantener sus ilícitas ganancias.

Aunque importante, la detención de “El Marro” no subsana la ausencia de una estrategia clara para debilitar a los cárteles más importantes del país como el CNG o el cártel de Sinaloa, que ya dobló en octubre pasado al Estado mexicano cuando en Culiacán en un fallido operativo militar se detuvo y se soltó a Ovidio Guzmán, hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán.  
 

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