Sábado, 25 de Junio 2022

LO ÚLTIMO DE Ideas

Ideas |

¿Dónde está la ley?

Por: Rubí Bobadilla

¿Dónde está la ley?

¿Dónde está la ley?

Un municipio más en el cual el crimen organizado hace un acto público de presencia para demostrar quién es quien manda. Se trató ahora de Tizapán El Alto, donde los criminales llegaron a lucir sus armas y sus camionetas, se grabaron y colgaron el video en redes sociales.

Los actos de inseguridad los habían cometido desde hace varias semanas: el 19 de mayo fue la primera vez que atentaron contra el comisario, Antonio Langurén, aunque no lograron asesinarlo sino hasta un mes después, el 12 de junio, cuando lo emboscaron en la carretera Tuxcueca-Tizapán.

"Ya llegamos y no nos vamos", decían en el video gustosos mientras mostraban sus fusiles de asalto y sus chalecos plasmados con insignias del cartel en el cruce de las calles Juárez e Hidalgo de la comunidad de El Volantín, donde las personas afuera de un establecimiento comercial parecían ni inmutarse.

"La gente se acostumbra a verlos pasar armados y todo. Sí se han acostumbrado porque pues no hay de otra. A lo mejor ni el Gobierno se ha dado cuenta de ellos", reconoció el alcalde de Tizapán, Martín Silva.

Dijo, a ellos es mejor no acercarse, pues como ya lo demostraron el domingo pasado, "a la policía la acaban en un rato", y así es como se demuestra que la ley son ellos, quienes llegan, hacen y deshacen a su antojo, especialmente en municipios donde su estado de fuerza y armamento son mayores que los de la autoridad local.

Hoy son ya Mazamitla, Tamazula, Concepción de Buenos Aires, Teocaltiche, Tuxpan, Cuautitlán de García Barragán, Tecalitlán, donde a través de distintos actos que van desde grabarse mientras se pasean en las calles y carreteras, encender vehículos, repartiendo "narcovolantes" desde avionetas, o grabarse entregando despensas, colchones y juguetes.

Lo anterior, sin dejar de lado la violencia que se ejerce en ellos, la cual, han asegurado en distintas ocasiones "no es contra la ciudadanía", sino contra sus adversarios, quedando incluso como "gente buena que apoya las comunidades".

Y así, los gobiernos quedan imposibilitados para reaccionar, guardados a la buena de los refuerzos periódicos de seguridad enviados por el Gobierno Estatal y las autoridades federales, en lo que se tranquilizan los criminales, o en lo que atacan un nuevo frente al cual deban moverse para seguir operando.

Pero no nos vayamos tan lejos. Anoche tras un enfrentamiento ocurrido en la colonia San Lorenzo, tras acudir a atender el reporte de un par de personas privadas de la libertad, cuatro policías fueron asesinados a balazos, y al menos otros cuatro sujetos perdieron la vida (aunque podrían ser hasta seis), dejando además a cinco personas lesionadas.

Cinco policías asesinados por los criminales en poco más de una semana, dándole la razón al alcalde de Tizapán: ni arrimarnos nosotros pues, a la policía nos la acaban en un rato.

¿Dónde está o quién es la ley entonces? ¿De verdad está funcionando la estrategia de “abrazos no balazos” para buscar la pacificación del País? ¿Es la buena voluntad y el evitar enfrentar a los criminales, permitiendo que fortalezcan sus ejércitos, tomando más territorio en el cual ellos lo organicen a su beneficio lo que permitirá que la violencia disminuya?

Porque además, si así fuera y el apelar a dar la confianza a la ciudadanía fuera la respuesta, por qué la estrategia de desarme voluntario ha ido a la baja en los últimos años considerando que, de acuerdo con la Sedena, en 2013, en el primer año de gobierno de la pasada administración, las autoridades castrenses recibieron 31 mil 506 armas de fuego de manera voluntaria, sin embargo, tras el primer año gobernado por el actual presidente, es decir, en 2019, se recibieron apenas siete mil 146 piezas, cuatro veces menos.

¿Hasta cuándo se llevará a cabo una verdadera estrategia de acción, más allá de los patrullajes preventivos de refuerzo que solo inhiben momentáneamente el actuar de los criminales hasta que deciden cambiar su sede, para detener el crimen organizado que de pronto creció y no hay forma de contenerlo? Ni qué decirle a los municipios más desiguales, donde su ciudadanía ha tenido que acostumbrarse a verlos pasar.
 

Temas

Lee También

Recibe las últimas noticias en tu e-mail

Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día

Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones