Martes, 07 de Febrero 2023

LO ÚLTIMO DE Ideas

Ideas |

La larga y tortuosa tarea de construir paz

Por: Diego Petersen

La larga y tortuosa tarea de construir paz

La larga y tortuosa tarea de construir paz

¿Qué sentido tiene el Estado si no es capaz de darnos seguridad? ¿De qué sirve una Guardia Nacional diseñada y pensada para disuadir el crimen si no disuade a nadie? ¿Cómo le explicamos a las madres de Pao, Dany, Vivi y Jorge, los jóvenes levantados y asesinados en los límites de Jalisco y Zacatecas, que vamos muy bien? ¿De qué les sirve escuchar que hay una gran coordinación entre los gobernadores David Monreal y Enrique Alfaro con las autoridades federales si no fueron capaces de ofrecer seguridad a sus hijos? ¿Cómo debemos interpretar los ciudadanos la advertencia del alcalde de Colotlán, José Julián Quezada, de que mejor no hay que circular de noche en las carreteras porque nadie nos puede brindar seguridad?

El origen y sentido último del Estado es la seguridad. Para eso vivimos en comunidad; por ello renunciamos a la justicia por mano propia; por y para eso tenemos leyes y autoridades. Algo no está bien, algo está roto, cuando en la sierra del Tigre, en Puerto Vallarta, en la zona Norte de Jalisco o en un barrio de la Zona Metropolitana de Guadalajara hay alguien más que toma las decisiones en el territorio y no merece la reacción de las autoridades.

Recuperar el territorio y la seguridad debe ser la prioridad de cualquier Estado y cualquier sociedad. Acostumbrarnos, unos y otros, que hay rincones a donde no podemos o no debemos ir es claudicar: el Gobierno a su deber primario; la sociedad al más importante de sus valores, la libertad. Al Gobierno en turno le toca encabezar, diseñar las estrategias y explicarlas. A los ciudadanos nos toca exigir, y también asumir el costo, esto es, entender que, si la prioridad es la seguridad y la recuperación del territorio, la inversión del tiempo, el dinero y el esfuerzo del Estado y la sociedad deben colocarse ahí.

Los gobiernos de López Obrador y Enrique Alfaro ya renunciaron a dar esa batalla. Nos van a entregar cuentas alegres -números, gráficas y estadísticas- y un territorio fragmentado, con amplias zonas de la geografía estatal y nacional donde hay otros, que no son las autoridades legítimas, quienes toman las decisiones, donde las leyes son distintas a las que nos dimos como sociedad para convivir.

La construcción de la paz es una tarea larga y tortuosa que no saldrá de los políticos, cuyos tiempos tienen otra velocidad y cuyos intereses están en otra parte, sino de la sociedad misma. La paz se construye desde abajo, desde la organización barrial, la exigencia en la calle y la demanda ciudadana. El Estado de derecho hay que recuperarlo exigiendo a los poderes que cumplan y hagan cumplir la ley. Para eso tenemos el voto.

diego.petersen@informador.com.mx

Temas

Lee También

Recibe las últimas noticias en tu e-mail

Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día

Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones