Sábado, 08 de Agosto 2020
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Botón de emergencia y déficit de personal médico

Por: Jaime Barrera

Botón de emergencia y déficit de personal médico

Botón de emergencia y déficit de personal médico

El martes pasado por la mañana, el gobernador Enrique Alfaro advirtió a los empresarios que forman parte del Consejo Consultivo para la Innovación, Crecimiento y Desarrollo Sostenible (Coincydes), que dirige el empresario César de Anda Molina, durante un diálogo a través de la plataforma Zoom, que de no cumplirse el escalonamiento de horarios al que se comprometieron las empresas para contribuir a la disminución de contagios de COVID-19, no se podría pasar a la Fase 1 de reactivación económica, e incluso, en un plazo de 10 días se podría volver a parar toda la actividad económica, y tomar medidas de confinamiento social más severas que las exigidas al principio de la pandemia en el mes de marzo.

De esa forma, el gobernador les adelantó a los miembros de Coincydes la idea de la eventual etapa que anunciaría esa misma tarde, del “botón de emergencia”, sin mencionarla por su nombre, y de paso deslizó el reclamo de que la iniciativa privada de Jalisco no ha cumplido ni al 10 por ciento el establecimiento de horarios escalonados para evitar la saturación de las unidades de transporte público, que están convertidas en riesgosos puntos de contagio. (Eso también se podría evitar obligando a las empresas a cumplir su promesa de mantener en servicio todas las unidades, pero ese es otro tema.)

La sola advertencia de la posibilidad de disparar ese “botón de emergencia” de llegar al 50 por ciento en la ocupación hospitalaria o superar los 400 contagios de coronavirus por cada millón de habitantes, significó otro cambio pendular en el tono del discurso del gobernador en torno a la pandemia. Si hace casi un mes, cuando anunció la denominada fase de la “responsabilidad individual”, que significaba que cada ciudadano debía cuidarse junto con sus familias (cambio en el que pareció influir la crisis política por el caso Giovanni y el uso obligatorio del cubrebocas), el gobierno estatal parecía abandonar la tutela de la conducción en el manejo de la pandemia para evitar costos políticos, el “botón de emergencia” constituye una vuelta a la ruta inicial de endurecimiento, ante el cada vez más probable escenario de que los hospitales se saturen no sólo de enfermos de COVID-19, sino también de dengue, en el que Jalisco se colocó ya en primer lugar al igual que el año pasado.

Detrás de esta radical advertencia, que según los empresarios sería catastrófica para miles de negocios, está el grave déficit de personal médico para atender a los pacientes críticos de coronavirus. Porque si bien el gobierno estatal asegura que se cumplió con la reconversión hospitalaria y hay el número suficiente de camas, de nada servirá esa multimillonaria inversión si no se cuenta con los médicos que sepan manejar un ventilador y colocarlo en el paciente. Habrá que poner en eso lupa, analizar alternativas y proponer soluciones antes de que nos haga crisis y suceda lo que pasa en el Hospital Leaño COVID, que tiene ya los equipamientos pero no ha podido completar su plantilla de personal médico para operar, porque no hay quién responda a la convocatoria. Este es el gran factor que disparó la idea extrema del “botón de emergencia”.

jbarrera4r@gmail.com
 

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