Logo de aviso informador Logo de circulo informador Logo de gente bien
Domingo, 16 de Diciembre 2018

Ideas

Ideas |

Al ruedo

Por: Antonio Ortuño

Al ruedo

Al ruedo

Una de las sanas costumbres de la FIL es servir como una suerte de plataforma de lanzamiento para decenas de escritores nóveles. Además de funcionar como incubadora para aquellos a quienes las editoriales que publican se encargan de invitar (y por ese proceso atraviesa una auténtica multitud año con año), la propia feria ha llevado a cabo, a lo largo del tiempo, varios ciclos de “novísimos”. Si no mal recuerdo, el pionero de ellos fue uno justamente llamado así, y “curado” por el crítico e investigador peruano Julio Ortega en el primer decenio de este siglo.

Algunos de sus invitados son, ahora, autores muy reconocidos. Pienso en los casos de Jorge Volpi, Rodrigo Fresán, Pedro Ángel Palou, Lina Meruane, Mariana Enríquez, Edmundo Paz Soldán, Jorge Carrión, Guadalupe Nettel (y en esta enumeración hay ya premios Alfaguara, Sor Juana, Herralde, Biblioteca Breve, Ribera del Duero y Anagrama). Y también la gran Cristina Rivera Garza y hasta quien esto firma (estuve en los “novisimos” de 2004, siendo aún inédito; en la siguiente feria, firmé el contrato para mi primer libro). Por esas mesas pasaron también otros autores con obras espléndidas: Iván Thays, Andrea Jeftanovic, Juan Francisco Ferré, Vicente Luis Mora, Mariño González, Nicolás Cabral, Liliana Blum…

A dos veteranos “novísimos”, es decir, a Cristina Rivera Garza y a mí, nos tocó este año ser los moderadores de dos mesas muy robustas de nuevos narradores mexicanos, que siguen los pasos de ciclos como el ya citado y de otros, como “Los 25 secretos mejor guardados de América Latina” y el de “Ochenteros” que tuvo lugar el año pasado. “Ocho talentos al ruedo”, se llama el encuentro en esta ocasión, y comenzó ayer, con la mesa de Cristina, en la que estuvieron Mariel Iribe, Alejandro Vázquez, Liliana Pedroza y Darío Zalapa. Hoy les toca pasar por el estrado a Abril Posas, Gabriel Rodríguez Liceaga, Laura Baeza y Josué Sánchez. Los ocho son jóvenes, tienen libros ya publicados, algunos ya cuentan en su hoja de servicios con premios nacionales, y todos son sólidas promesas de las letras.

El encuentro ha seleccionado a los autores por su calidad literaria, claro, pero cabe hacer notar dos características: hay el mismo número de escritoras que de colegas masculinos (cuatro y cuatro). Y los escritores provienen de todo un abanico de ciudades. Hay un representante de cada una de las tres mayores urbes del país y otros del Norte, el Golfo, el Sureste y el Pacífico. Hay que leerlos.

Temas

Lee También

Comentarios