El orden mundial que conocimos después de la Segunda Guerra Mundial está llegando a su fin y la señal más clara es la sombra de un dragón en el horizonte.En mi entrega de ayer compartí las primeras tres de siete claves para descifrar el ataque de Estados Unidos a Venezuela. Pasamos del “botín petrolero” a un acto de supervivencia imperial.Comparto los puntos cuatro y cinco de mi lista:4. Atestiguamos un doble final: el fin de una dictadura y el fin de la diplomacia, el multilateralismo y el derecho internacional forjados después de la Segunda Guerra Mundial.Esta fractura se hizo más visible desde la invasión rusa a Ucrania. Y mostró su rostro más sangriento con el genocidio de Israel en Gaza.El palazo final lo dio Estados Unidos en Venezuela: carta libre a cualquier potencia para invadir…Lo dijo David French, exabogado del ejército estadounidense, citado por el NYT: “Lo que separa la guerra del asesinato es la ley”. La ONU ha quedado reducida a “OH-NO”. 5. A China le bastó una generación para desafiar la hegemonía estadounidense. En 1980 era un “enano económico”.Un artículo visionario escrito en 2015 por Graham Allison en The Atlantic, “La Trampa de Tucídides”, explica el momento actual.“La metáfora del historiador griego nos recuerda los peligros que conlleva cuando una potencia en ascenso rivaliza con una potencia gobernante, como Atenas desafió a Esparta en la Antigua Grecia, o como Alemania lo hizo con Gran Bretaña hace un siglo”.“En 12 de los 16 casos de los últimos 500 años, el resultado fue la Guerra”. Nunca antes en la historia, escribe Allison para referirse a China, una nación ha ascendido tanto, tan rápido, en tantas dimensiones de poder.China ya es la fábrica del mundo y supera a EU en todos los indicadores estratégicos: fabricante, exportador, inversión extranjera, productor de acero, mercado automovilístico y de smartphones, comercio electrónico, crecimiento del PIB, reservas internacionales…“Gestionar esta relación sin guerra exigirá una atención sostenida, semana tras semana, al más alto nivel en ambos países”, apuntó Allison hace una década. El ataque norteamericano a Venezuela, el país con la mayor cantidad de reservas de petróleo probadas en el mundo, fue para apropiarse de un recurso estratégico y así fortalecer su posición frente al poder de Pekín. Estados Unidos agoniza. El coletazo de un imperio en decadencia es, por definición, más peligroso que su apogeo.Mañana, los dos puntos finales de este recuento.